Mostrando entradas con la etiqueta Álvaro Uribe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Álvaro Uribe. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de enero de 2017

Enrique Peñalosa, personaje del mes en La Bobada Literaria

Nuestro personaje del mes es tan grande que vale por personaje del año pasado. Se trata de un político de los buenos: mentiroso, corrupto, mesiánico, megalómano, elitista y dueño de la verdad (y no estamos hablando de Donald Trump ni de su anticipada versión criolla). Es que este tipazo es todo un gerente, mrk, por fin vamos a recuperar los postes de Bogotá. Sin embargo, la verdadera razón por la que honramos a Enrique Peñalosa con la mayor distinción de 2016 es porque tiene la oficina de prensa más funcional: la pauta en los medios de comunicación disfrazada de periodismo. ¿Acaso se están gastando el erario de Bogotá en lavados de imagen de un bueno para nada? No se preocupen, contribuyentes, quienes pagaron la campaña del hoy alcalde de la capital son grandes anunciantes y los directores de los medios saben que si llegan a decir algo malo sobre Peñalo$a, esos anunciantes se bajarán del TransMilenio que paga sus salarios. Por eso, los más sensatos no dicen nada –ni bueno ni malo–, mientras que los más codiciosos incluso defienden al pusilánime llamándolo “incomprendido”.

No me comprenden porque no tienen un doctorado en manipulación de medios.

Claro, a pesar de lo que aprendimos de la clásica telenovela El inútil, nadie comprende cómo un niño rico se va un par de años a Europa y llega anunciando que hizo un doctorado. Un estudio de la Universidad La Gran Bobada demuestra que cinco de cada cuatro colombianos venden humo y, de hecho, la misma institución nos otorgó un doctorado Honoris Soacha por usar su red de wifi, lo que nos califica como especialistas en métodos modernos de digestión pública e investigación humorística. Como una vez fuimos a Billares Londres y no se nos cayó el techo encima, poseemos la autoridad para afirmar que a la gente de Londres le gusta bailar en casas viejas sin restaurar, así como Henri Penyalosè afirma que las señoras ricas de París prefieren montar en bus que en metro, gwon. Es que al menos Peñalosa no es un guiso, como ese tal Petro.

Aquí, el guapo y joven Quiquín navega por las aguas del río Bogotá en su árbol de navidad hecho con bicicletas públicas.

La gente tampoco comprende que los indigentes son un peligro para la gentrificación y que los caños son una vivienda digna, con alcantarillado y hasta jacuzzi cada vez que cae una tormenta en la ciudad porque San Pedro nos ama. O sea, los que vivimos en Rosales no tenemos tantos lujos. El desalojo del Bronx trajo muchos beneficios para Bogotá, así como el desalojo del Cartucho durante su primera administración trajo muchos beneficios para el Bronx. Ahora que los lotes de la zona se están engordando y se van a empezar a construir edificios para yuppies, el barrio se va a llamar Manhattan. Y lo mejor es que ya no hay que ir hasta el Bronx para comprar bazuco; las ollas ahora se encuentran en diferentes puntos de la ciudad. También les pintamos unas fachadas a los de Ciudad Bolívar para que no digan que ser pobre es muy feo.

Bogotá, mejor para todos mis patrocinadores.

Una de las cosas más incomprendidas del orgullo de Harvard (jardín infantil ubicado en la localidad de Suba) es que representa cabalmente la ideología del Partido Verde de Colombia, que no es ni partido ni verde. Decir que Peñalosa es ecologista es como creer que Uribe le carga el megáfono a alguien sin esperar nada a cambio. Fanático de los buses alimentados con gasolina –y de las comisiones por comprarlos–, enemigo de los cancerígenos trenes –porque no le dan comisión–, promotor de la construcción de puentes sobre los humedales –y de su conversión en inservibles parques acuáticos– y partidario de alzar viviendas y parques de ladrillo en reservas forestales –perdón, “potreros” que merecen la confianza inversionista de las ecológicas empresas constructoras–, el mayor interés de Enriquito a favor del medioambiente es la recolección de basuras que, por supuesto, cuesta millones de dólares y favorece a los mismos amiwis que le pagaron la campaña. Especialmente a los que fabrican unas canecas igualitas a las europeas, que se instalan al lado de las canecas antiguas (que aún sirven) para que a nadie se le olvide votar por la basura.

En esta foto no se alcanza a ver al venado, nueva mascota de la Alcaldía de Bogotá, un animal que deambula de manera silvestre por los parques de la ciudad gracias a Green Piss Peñalosa.

Es que todo se soluciona con TransMilenio, incluso la sequía en África y los viajes interplanetarios. Lo que más nos tranquiliza a los votantes del alcalde favorito de Boston –ciudad que no ha tenido que sufrir sus administraciones en carne propia– es que lleva a cabo toda su gestión con el mismo acierto de su visión ambiental:

Los metros elevados afean las ciudades. Vamos a hacer un metro elevado. TransMilenio es mejor que el metro pero el metro elevado es mejor que el metro no elevado que es mejor que TransMilenio elevado pero mejor que el metro, del mismo modo en sentido contrario. 

Lo importante, vemos, nunca es salvar la vida de quienes están en peligro, sino sancionar a quienes cometen una infracción. O mandarles el ESMAD, esa honrada institución que jamás comete abusos, que permite la libertad de expresión de los ignorantes que no comprenden que el sistema de transporte de Bogotá está tan bien planeado que hasta lo envidian en las capitales de Europa (Volvo es una de ellas), que deja trabajar a los vendedores ambulantes que no tienen ninguna otra opción de ingresos para pagar ese mismo sistema de transporte (baratísimo para el poder adquisitivo de los colombianos), que le da bolillo a los estudiantes que quisieran tener una mejor educación pública en lugar de privatizar empresas distritales que financien esa educación, que premia con lacrimógenos a las víctimas del sistema de salud y a los trabajadores de los hospitales públicos a los que se les reduce (aún más) su presupuesto, que nos permite a los ciudadanos de bien ver cómo torturan y asesinan toros mientras la chusma se mantiene enrejada. Mejor dicho: Bogotá, es mad para todos.

“El presupuesto de la cultura lo invertimos en estas fotos, para que vean que mis publirreportajes también tienen arte y que la salsa y el jazz son la misma cosa”, dice Peñalosa en exclusiva para la revista Jet Set

El único error que ha cometido el buen Peñalosa es que la mayoría de la gente sigue creyendo que su apellido se escribe Peñaloza. Tal vez porque confunden su gestión con la loza sucia.


“Y si no le gusta Peñalosa, ¿por qué no votó por Petro?”. La respuesta es obvia: porque Petro no fue candidato en las elecciones de 2014. Aunque no sobra decir que tampoco votamos por Petro: antes de que nos acusen de mamertos, les recordamos que nos acusaron de oligarcas cuando lo honramos como personaje del mes hace cinco años. Porque en Colombia la polarización es patrimonio cultural, el incomprendido Quique sabe usar el odio a su favor: todo lo que no ha hecho, todo lo que se ha robado, todo lo que ha dañado, todo el metro que no ha construido aunque estuviera aprobado, TODO es culpa de Petro. Y algo de razón tiene el Alcalde Jirafales: Petro no fue precisamente el sexto mejor alcalde del mundo, pero echarle la culpa de la incompetencia propia es, cuando menos, infantil. “¡Ta… ta… ta… ta… TA!”, grita Peñaloser cuando le dicen que limpiar los postes de la ciudad no cuenta como gestión en una ciudad con problemas ligeramente más graves que la contaminación visual. Y así, como si fuera un pez ilegal en un centro comercial, es como hemos recuperado Bogotá.

Pero al menos los postes están limpios.

Los bogotanos votaron por mí porque viven más elevados que un metro.

domingo, 25 de enero de 2015

Los mejores momentos de la gala de los Premios La Bobada Literaria 2014

Colombia es la gran ganadora de esta gala: sus autogoles, que el uribismo siga vivo y que Santos se haya reelegido demuestran que este país fue la mayor bobada de 2014.

1. Este año la ceremonia de entrega de los Premios La Bobada Literaria fue en Cartagena, donde se llevan a cabo los eventos más cool de la gente divinamente de Colombia. Por si acaso, aclaramos que este no es otro intento desesperado por ser chéveres: es sólo un paso más en el camino que pronto nos llevará a llenar sus correos electrónicos con peticiones de plata y otras formas de mendicidad naturales en quienes –como nosotros– creen en lo necesario que es su trabajo para el país.

2. El Teatro Heredia hedía al mediodía cuando iniciamos la coronación de las mayores bobadas del país. Jota Mario Valencia, nuestro primer presentador invitado, se puso una peluca y caminó por la pasarela para anunciar al ganador del Premio Emo a lo más triste de la televisión, no sin antes hacer una cuña de su nuevo libro sobre las hamburguesas. El primer puesto fue para La Selección, porque Colombia no se repone de la pobreza de sus triunfos deportivos. Un novelesco Tino Asprilla (no sabemos si el real o el de la telenovela) subió a caballo a la tarima para recibir la estatuilla, a la que alcanzó con uno de sus disparos al aire. Detrás de él, Javier Hernández Bonnett iba por la consolación (guiño, guiño), pues ocupó el segundo lugar en esta categoría por ser el verdadero Corresponsal de Davivienda y se llevó para su casa una casita roja de plástico.

3. Mientras la Seguridad del evento tenía que hacerse cargo de un grupo de la colonia bogotana cartagenera que abucheaba a los organizadores porque la ganadora no fue Bazurto - la telenovela más cachaca sobre le barrio más costeño -, Marianne Pond's Ford bajó de la tarima al anterior presentador porque era su turno de anunciar al ganador del Premio Editorial de Arcadia a la polémica cultural del año, criticar por criticar el libro de Jota Mario Valencia y hacer una cuña de su nuevo libro, una novela que está escribiendo y que no tiene nada que ver con hamburguesas, porque el suyo sí es un libro serio. Después de un discurso de 10 minutos sobre la verdad y la mentira en los medios, del mismo modo y en sentido contrario, anunció que el primer puesto fue para Actualidad Panamericana, que es a El Mundo Today lo que Metástasis a Breaking Bad. Con una máscara de mico, Néstor Morales subió a recibir la estatuilla de la página que mejor ha sabido convertir los mismos chistes de toda la vida en noticia y engañar con ellos a los periodistas (íbamos a decir "periodistas incautos", pero no quisimos redundar) y a gente como Pacho Santos, que no cuenta. El segundo puesto fue un caluroso empate: la estatuilla se repartió entre el comercial del libro de Póker, que demostró que los intelectuales son los extremistas colombianos, y Nicolette Van Dam con sus caricaturas de los futbolistas esnifándose la cal de una cancha, porque sólo faltó que dos colombianos fueran AK-47 en ristre contra la holandesa [En La Bobada Literaria no nos hacemos responsables por la forma en que se haya resuelto la disputa por este segundo puesto. #JeSuisBobada].

4. Lo que vino a continuación parece mentira. El Premio Actualidad Panamericana de periodismo fue entregado por una jubilosa Vicky Dávila a Álvaro Uribe Vélez, por su incansable defensa de la libertad de prensa. El mejor expresidente del mundo subió a la tarima a decir que recibía su premio como "un homenaje a los periodistas en Colombia que no están precisamente recogiendo café". Creyendo que se trataba de otra ocurrencia de Actualidad Panamericana, la audiencia estalló en risas, causando la indignación de Uribe, que quería que la audiencia solamente estallara. A propósito de estallidos, detrás de Uribe venía, como siempre, Fernando Londoño, que se llevó el premio de consolación por la columna apócrifa de Vargas Llosa: no por su falta de ética, sino por querer hacer creer que Vargas Llosa escribía tan feo como Vargas Lleras. Londoño anunció que se quedaría en Cartagena para ver si podía hacerse pasar por el nobel peruano para presentarse en el Hay Festival y Kien&Ké, que perdió porque ya nadie se acuerda de ké era, le hizo una entrevista al respecto.

5. La oportunidad de derrocar a Uribe esta vez fue para Dago García, quien subió a la tarima para presentar el Premio de cine Óscar Golden. Desde ultratumba, Robin Williams vino a recoger el premio para Una noche en el museo 6, lo más cerca que han estado los colombianos de ir a un museo. Gritando un robótico "ve, no seás injusto, ¿oís?, joder", el elenco de Ciudad Delirio protestó por no haberse llevado este gran reconocimiento a la capital mundial de la salsa de tomate.

6. Dago García bajó de la tarima para dar paso a Pacho Santos, quien presentó el Premio La WC a lo más escatológico de la radio. Como era de esperarse, Julio Sánchez Cristo se llevó el primer puesto por regañar al aire a Camila Zuluaga porque ese día su pupila no pautó en Caracol. Desde Lóndon, Julio agradeció el premio que recogió Zuluaga, siguiendo sus órdenes. Gustavo Gómez Córdoba obtuvo el segundo lugar, pero no fue a recoger la estatuilla porque estaba muy ocupado peleando por Twitter y defendiéndose de amenazas imaginarias. La suya fue una ausencia que, como era de esperarse, no se notó.

7. A pesar de sus esfuerzos por amañar las votaciones, Uribe no pudo cambiar el orden de los resultados del Premio "El lugar equivocado" a la campaña del año. El primer lugar fue para Diomedízate, que nos hizo preguntarnos si RCN estaba vendiendo perico. La reacción de la gran perdedora de la noche no se hizo esperar: la loca de las naranjas, nominada por demostrar el verdadero carácter del uribismo, le pegó un naranjazo al corresponsal de Davivienda, que era el presentador de la categoría. Su papá, el general Naranjo, intentó calmarla, pero lo único que paró la lluvia de naranjazos fue la promesa del directivo de RCN que recibía el premio en la tarima: el próximo año le harían una telenovela con el slogan #naranjizate. Pacho Santos, perdedor por su campaña a la presidencia, dijo que por fin alguien lo tuvo en cuenta en una votación. 

8. El Premio The Bobo Run al evento del año fue entregado por la Señorita Colombia, que nadie sabe cómo se llama porque ahora preferimos ver Miss Tanguita. Después de su desfile en traje de baño, le entregó la estatuilla en forma de fotomontaje a Nelson Mandela por Paz sin impunidad, la marcha uribista que demuestra que esa colectividad es la nueva minoría (menos en fotos de otras marchas). The organizators del Bogotá Wine and Food Festival se sintieron very pleased de quedar en el second place con un evento muy importante para the Bogotanians, mientras a los de Arcadia no les importó la derrota de su festival de librerías porque ya estaban afuera tomando Póker. 

9. Con escopetarra al hombro y una camiseta de #SoyIncapaz, César López entregó el Premio Atragantarte Fool Festival a la causa más bobita. Corriendo en tenis último modelo y ropa deportiva a precio de alta costura, las carreras 10K se llevaron el reconocimiento pork pagar por correr te hace mejor persona. El descontento de Andrés Hoyos no se hizo esperar, y de inmediato escribió un mail a su lista de contactos: ¡hay que salvar a El Malpensante aunque nadie nos salva de El Malpensante!

10. Jaime Cerón Alaizquierda subió a la tarima para anunciar el Premio Lápiz de Aserrín a las artes, un galardón que estuvo cubierto por trascendentales discusiones en Facebook que auguran un panorama cada vez más irrelevante para la plástica en Colombia (y no nos referimos a Carolina Cruz). Con pocos votos de diferencia, el ganador fue el afiche de Rock al Parque, porque el plagio nunca pasará de moda. La feria de ferias de arte en Bogotá, en la que hasta una foto de iPhone cuenta como arte (y se vende), quedó en segundo puesto. La estatuilla de plata se podrá conseguir en octubre en ArtBo.

11. Cuando ya no había más platos, James Rodríguez, en calzoncillos, subió a entregar el botín de oro para el más ladrón. Aunque hubiera querido entregarle el premio a su compañero Ronaldo, James se tuvo con conformar con darle el reconocimiento a Álvaro Uribe, a quien se deben los triunfos de Nairo Quintana y Rigoberto Urán. En su discurso (que duró más de 140 caracteres), el expresidente aprovechó para saludar a Andrés Felipe Arias, que –como en el uribismo– ocupó el segundo puesto en esta categoría.

12. El mismísimo Bolillo Gómez fue el encargado de premiar lo más bobo del deporte en 2014. Buena parte de Colombia se llenó de orgullo al ser reconocida con el autogol de oro por haber votado por Álvaro Uribe Vélez al Senado. Tras corear el apellido del mejor ex presidente del mundo, este se levantó y saludó y, desde su silla, vocífero con un megáfono: "este es otro logro de la seguridad democrática". Sin embargo, la celebración fue opacada por un ataque de platos lanzados por Yamid Amat Serna, Martín Santos y Manolo Cardona al palco de los organizadores del evento, pues se negaban a perder un galardón que creían merecer por su maestría en el lanzamiento de platos en el Mundial de Brasil 2014.

13. El turno llegó para que la exniña Mencha volviera a las pasarelas: desfilando junto a la piscina y subiendo las fotos a Instagram, una despelucada Margarita Rosa de Francisco presentó su premio epónimo por hacer pensar al país. Con una gran mayoría de los votos, @ElPatriota se alzó con la estatuilla, por ser un ultraderechista tan hipster que reta a duelos. Todavía en la tarima, @ElPatriota retó al hacker de Zuluaga a subirse a recibir la estatuilla de consolación, porque si es Santos quien chuza ahí sí no es escándalo en Semana. La entrega de las estatuillas puso a pensar a la audiencia sobre este tipo de personajes que hacen penar al país, mientras varios de los más inteligentísimos directores de revistas del país los incluían en su siguiente edición.

14. La exniña Mencha aprovechó que está en una buena racha y se quedó para presentar el Premio Simón Gaviria al intelectual del año. Pronto, un cantante que se hace llamar Maluma tomó el micrófono para agradecer a la ciudad que lo acogía y mostrar orgulloso una bandera de Cartagena patas arriba. Como su mérito para ganar el primer puesto es no entender esa gritadera del jébimetal, la ganadora de la segunda estatuilla y mejor DJ con mezclador apagado, Natalia París, subió para explicárselo. Entonces la innovadora pinchamp3 sacó sus conclusiones: no se sabe bien qué es el jébimetal, pero causa celulitis. Una parte de la audiencia se indignó entonces con la modelo/DJ/empresaria, justo a tiempo para la presentación de la siguiente categoría.

15. Como un zombi atraído por la carne viva, apenas vio las cámaras de transmisión, Arroba Pirry subió a la tarima para presentar el Gran Premio Indignación Tuitera a la bobada del año. El primer puesto fue para el debate paramilitar donde no se podía mencionar al capo de capos, quien se subió de nuevo a la tarima y quiso quedarse ahí por lo menos durante ocho o doce años. Mientras trataban de bajarlo contra su voluntad, Petro no sabía si subir o no a recibir la estatuilla del primer perdedor, por eso de que se va, o no se va, pero sí se va, aunque ya no se va… Luego vino un discurso de Arroba Pirry contra el sistema, contra el mundo, contra todo lo que tiene jodida a la gente de a pie, que sólo terminó cuando toda la gente se puso de pie para pedirle que se callara de una buena vez y dejara de tomar Vive100.

16. La audiencia se estremeció (del aburrimiento) cuando Juan Esteban Constaín llegó a entregar el Gran Premio Juanes a toda una vida de bobadas. La verdad era que todos esperaban al verdadero Juanes cantando cumbia villera. Sin embargo, la dicha volvió a embargar a todo el país: Colombia es la ganadora, por reelegir (esta vez al Senado) a Álvaro Uribe Vélez. Un desinflado Ramoncito (guiño, guiño) lloró como si tuviera 5 años por no llevarse este galardón, a pesar de llevar 15 años haciendo los mismos chistes de cuando tenía 15 años. Martín de Francisco, indignado por no ser reconocido junto a Santiago Moure por haberse inventado la irreverencia, se devolvió para Cali en sus Renault Duster. 


17. Por último, con el auditorio borracho, Luis Carlos Vélez y Pacho Santos subieron a robar cámara para premiar al bobo del año. Después de que, efectivamente, Pacho Santos se había robado la cámara, y como si se tratara de un verdadero reinado, Vélez anunció que las finalistas fueron María Luisa Piraquive, por los malditos lisiados, y María Fernanda Cabal, por mandar a García Márquez al infierno. Dios iluminó a los jurados, que decidieron entregarle la estatuilla (un carné dorado del Centro Democrático –que no es el infierno pero está lleno de pobres diablos–) a Mafe, por su falta cabal de inteligencia.

18. Y así, más aburridos que después de ver los Premios Shock, todos nos diomedizamos y seguimos la rumba hasta hace media hora. La rapidez con la que escribimos este texto no es efecto de la diomedización. 

miércoles, 29 de octubre de 2014

Maluma en Venezuela: qué bandera

Como nadie sabe mejor lo que pasa en Venezuela que Uribe –quien nunca se enteró de todos los crímenes que se cometieron bajo sus narices–, le pedimos que nos ayudara a chuzar el verdadero comunicado de prensa de los organizadores del concierto en el que Maluma levantó una bandera al revés. Gracias a su inteligencia y a nuestra bobada –o viceversa–, les presentamos a continuación un comunicaldo de prensa que, aunque se publicó así, originalmente fue escrito asá:

Maluma, en la portada de su álbum tributo a Shakira.
Photoshop aclara que nada de lo que se ve en la imagen es verídico.

Notificación a la opinión púbica

Por medio de la presente, Atlantic Bolivarian Entertaiment y Aguacate Inmundo, empresas que representan al artista Maluma en Venezuela, aclaran la situación que se presentó en la ciudad de Valencia el fin de semana pasado.

Se informa a la opinión en general que el artista es un error humano, en general. En un gesto involuntario, Maluma recibió una bandera de Venezuela del público eufórico y sin criterio que había ido a verlo. Creyendo que se trataba de una bandera de Colombia, la elevó cuidándose de que estuviera invertida porque pensó que se trataba de un emoticón sonriendo. La situación no duró más que un segundo, ya que el jefe de tarima, al fijarse de lo que estaba haciendo, le señaló al artista las diez estrellas y, de inmediato, Maluma dijo que no sabía que Colombia hubiera ganado tantos campeonatos de fútbol. Cuando por fin le explicaron el asunto, la acomodó en el sentido que creyó correcto y la volvió a levantar para agradecer a los seguidores que aún no habían vomitado con su música.

Según un estudio de La Voz Kids,
la bandera de Venezuela es un emoticón feliz.


Ratificamos que en ningún momento buscó ofender los símbolos patrios de Venezuela, porque Maluma no sabía que existía un país con ese nombre. Hoy más que antes debemos a los venezolanos todo respeto y agradecimiento por el apoyo a su carrera, que esperamos algún día despegue.

También se quiere esclarecer que no se hicieron comentarios referentes a asuntos políticos, porque Maluma sabe tanto de política como de música: nada en absoluto.

A quienes se sintieron ofendidos por este acto errado, involuntario y malinterpretado (en una palabra: por el concierto) pedimos nuestras más sinceras disculpas en pro de seguir con el intercambio musical y con las buenas relaciones entre dos países hermanos, como Caín y Abel.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Mano firme, sagrado corazón

Nosotras no somos bobas, somos opositoras. Por eso, apenas nos enteramos de que los idiotas que todavía creen en Chávez modificaron el Padrenuestro para adorar a su mesías, nosotras hicimos lo propio paracon el nuestro.
Yo robaré.
Uribe nuestro que estás en el Ubérrimo, en el puro Centro de nuestros corazones y en el Congreso, exculpado sea tu impoluto nombre, venga a nosotros tu legado para pacificar  los pueblos aquí y allá; hágase tu voluntad, sobre todo en los y las carreteras.
Danos hoy tu luz para que nos guíe cada día, no nos dejes caer en la tentación del castrochavismo, mas líbranos de la maldad de la guerrilla, del delito de no perseguir a la oposición porque de nosotros es la patria, la guerra y la vida. Por los siglos de los siglos, odién. ¡Viva Uribe!
Además, para demostrar la superioridad del uribismo, decidimos que con una oración no era suficiente, por lo que optamos por hacer dos:
Creo en Uribe, presidente eterno todopoderoso, creador de las Convivir y el Centro Democrático.
Creo en Uribito, su único hijo, nuestro señor, que concibió por obra y gracia Agro Ingreso Seguro, nacido para dar plata a los buenos muchachos, padeció bajo el poder de la justicia, fue crucificado, acusado y encarcelado, descendió a los infiernos, al segundo año resucitó de entre los impolutos, subió a los Estados Unidos y está sentado a la derecha de Luis Carlos Restrepo. Desde allí ha de seguir robando a vivos y muertos.
Creo en el Puro Centro Democrático, la santa Iglesia Católica, la corrupción de los Santos, el perdón de los paracos, la postergación del gustico y la guerra eterna. Odién. ¡Viva Uribe!
Con esto, los invitamos a darnos el diezmo en forma de retención en la fuente o comprando manillas de los Uribe Moreno.

Amén.

jueves, 28 de agosto de 2014

Üriber: mano firme, corazón en el volante

¿Se siente inseguro cuando tiene que tomar un taxi? ¿Le molesta que el taxista le pregunte para dónde va? ¿Odia que el conductor le converse mientras usted clava la mirada en el celular para tratar de hacerle entender que está muy ocupado mirando la hora en la pantalla? No se preocupe: La Bobada Literaria acaba de lanzar su servicio de transporte Üriber, que resolvió todos estos problemas cambiando un articulito. ¿Cómo funciona? En realidad, Üriber lo hace de una forma tan básica que resulta idiota. Aquí se la presentamos:

1. Olvídese de los paseos millonarios: los conductores de Üriber no usan armas blancas ni de fuego, ni siquiera crucetas. Como, a pesar de su maestría, manipular motosierras en un taxi es muy difícil, los paseos millonarios son imposibles en uno de sus carros.

2. Üriber cuenta con conductores en todo el mundo: en la clandestinidad de los Estados Unidos, en Panamá, en Miami. Y no se preocupe: los conductores que no han empezado una carrera en el exterior tienen una trayectoria impoluta hasta que se demuestre lo contrario –y aun cuando se ha demostrado sobradamente lo contrario–.

3. Cuando uno de nuestros taxistas atropella a alguien o le pasa a propósito por encima –sea campesino, periodista o Constitución–, nuestros abogados salen en su defensa negando que sea un criminal y diciendo que, en realidad, es opositor. Que se oponga a las leyes de tránsito es sólo cuestión de lenguaje.

4. Los carros de Üriber cuentan con un carril exclusivo: aunque se van por el puro centro de las autopistas, se sienten muy cómodos usando las bermas de la extrema derecha para adelantar en los trancones. ¡Y lo mejor!: como en Colombia nos gustan tanto los tramposos y el carril de la extrema derecha, nadie les dice nada.

5. Üriber es tan seguro que, gracias a él, pudimos volver en taxi a la finca. A la llegada, el taxista lo ayuda a subirse a su caballo y le sirve un tinto, ¡completamente gratis!

6. Los conductores de Üriber nunca le preguntan para dónde va: lo llevan adonde más les conviene a ellos. El único destino al que se niegan a ir es La Paz: ellos por allá no van.

7. Los conductores de Üriber no hablan con los pasajeros a menos que ambos estén de acuerdo en todo. Por eso, no se le ocurra pedirle que frene cuando el semáforo esté en rojo ni impedirle acelerar cuando un peatón pase por la cebra, ni mucho menos crea que puede preguntarle por qué hace este tipo de cosas. ¡Siguiente pregunta, amigo!

8. Una de las ventajas de Üriber es que el pasajero no debe cargar efectivo. No, tampoco es necesario que pague con tarjeta: los taxímetros debidamente adulterados de Üriber le descuentan el dinero directamente de sus impuestos.

9. Gracias a su moderna app, lo único que tiene que hacer para que le hagan la vuelta con prontitud en hora pico es decir que su ubicación en realidad corresponde a las coordenadas donde se suspendieron acciones militares para permitir la salida de guerrilleros a La Habana. Además, gracias a su tecnología no necesita aprenderse los últimos números de ningún teléfono: para comprobar que fue usted quien pidió el servicio basta con que apenas se suba al carro acuse a todos de castrochavistas y/o ateos y/o excrementales.

10. Ahora que ya sabe que Üriber es lo máximo, móntese usted también en el carro amarillo y ayude a difundir el mensaje. Sabemos que nos está leyendo y ojalá nos esté grabando, porque si no difunde el mensaje, los taxistas de Üriber le darán en la cara, marica.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Sin telenovelas no hay paraíso

Hay que admitir que la televisión colombiana ha evolucionado positivamente. De los culebrones de Julio Jiménez en los que el espíritu de un anciano poseía a Danilo Santos hemos pasado a historias de la vida real en las que Joe Arroyo tiene los ojos verdes y habla supr, gwon. Las integrantes de La Bobada Literaria, cansadas de no recibir un peso por hacer este genial blog, decidimos seguirle los pases a Gustá Bobo Lívar y hemos estado escribiendo libretontos para las nuevas producciones del canal Sopa de Caracol. Porque el pueblo que no conoce su historia está condenado a verla en telenovelas, les presentamos este giro de 360º para la televisión colombiana.

El Petrón del mal
Diego Cadavid interpreta a Gustavo Petrón. Con un pasado marcado por la militancia en un grupo guerrillero, Petrón llegó al segundo cargo más importante del país después del de Señorita Colombia con una votación histérica: con los candidatos en contienda –Gina Parody interpretada por Adriana Tono y Enrique Peñalosa, por Víctor Mallarino–, los bogotanos no sabían si era peor votar o salir a quemar la ciudad. A partir de ese primer capítulo, las emociones no se detienen: Gustavo Carne de Pavo –un influyente periodista– madruga cada mañana a inventar noticias negativas sobre el alcalde, la gestión de Petrón es –literalmente– una basura y hasta la esposa le pega en la cabeza y lo cela con las presentadoras LGTBI de Canal Cacapital. Pero si algo hemos aprendido de las telenovelas –y de la comunidad LGTBI– es que el amor es más fuete. Al final, la política del amor hará feliz a una perra.

Tulio, el ídolo
Bajo la dirección de Cliché López, esta telenovela recuerda los albores del tropipop con una figura tan relevante para la música colombiana como Marbelle: Tulio Zuluaga. Después de fracasar como actor, este bizcocho con menos presencia que un perro de taller decide incursionar en la música. La mala noticia es que Carlos Vives se le adelantó en eso de no saber cantar ni actuar. Sin embargo, Tulio luchará por el amor (a la fama) y hará lo que sea para conquistar los corazones de las empleadas del servicio colombianas. Incluso un programa de cocina en Teleantioquia. Esta serie de fracasos se verá contrastada por el éxito mundial de figuras aún menos talentosas que Tulio, como Juanes y Shakira, lo que mantendrá a nuestro ídolo en una constante depresión momposina. Con Taliana Vargas como Tulio Zuluaga y Karoll Márquez como Shakira, este tulidrama promete convertirse en una verdadera novela de cul(t)o.

A mano firme
Esta telenovela de boxeadores y puñaleros callejeros se iba a llamar Le voy a dar en la cara, marica, pero al Procurador le pareció muy grosero ese título. Protagonizada por Rafael Novoa en el papel de Álvaro Urbina Vélez, durante ocho años, capítulo tras capítulo, A mano firme narra la historia del amor imposible entre un buen muchacho que llegó a la Presidencia de la República y Victoria Eugenia, una reputada periodista que, por el bien de la patria, debe mover la cosa política sin que la esposa de Urbina la descubra. La banda sonora es de Johnny Rivera e incluye un verso del himno nacional: “Me gustan los caballos / las muchachas bonitas / y salir de paseo / con mis amiguitas”.

Dos cagones
Desde ya se anuncia una secuela de A mano firme llamada Dos cagones, sobre los hijos de Urbina, un par de jóvenes emprendedores y amantes de los sombreros vueltiaos que consigue multiplicar exponencialmente su exigua fortuna gracias a su franca visión para los negocios. Sin usar las influencias que les brinda su apellido, este par de polluelos se convierten en un ejemplo de ecoeficiencia para las nuevas generaciones. Acné Escaff, después de su papel como Salvatore Mancini en Tres Caínes, hará un papel memorable como Jerónimo Urbina.

Los caños maravillosos
Qué lindo es recordar, sobre todo crímenes sin resolver como el de Luis Andrés Colmenares. Esta hermosa serie nos llevará a esas épocas en las que la gente podía comer perro caliente sin que se le manchara la ropa de salsa de tomate y papas fritas. Unos años maravillosos en los que sólo las groupies de Diomedes Díaz aparecían muertas en un caño después de merendarse un hot dog. Grabada totalmente en exteriores, Los caños maravillosos tiene un increíble elenco de falsos testigos, disfraces baratos y jueces incompetentes; además, el papel de Colmenares –cuyo fantasma sigue vivo 30 años después de no haberse resuelto el homicidio– será encarnado por Yuldor Gutiérrez, recordado por Doña Flor y sus dos maridos. Por su parte, y como homenaje a esa joya de la televisión ochentera, Amparo Grisales hará el papel de una joven y lozana Laura Moreno.