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jueves, 17 de diciembre de 2015

La gala de la bobada 2015

Después de varios días de extenuantes votaciones por parte de los jurados más inteligentísimos del mundo –los tuiteros colombianos– llegó la ceremonia de los Premios Bobada Literaria 2015. Fueron más de 10.000 votos, cifra que hace a nuestras encuestas más confiables que las elecciones en Colombia –de hecho, recibimos una llamada de Juanma para ofrecernos el Conejo Nacional Electoral–. Este año quisimos emular a la gala del Premio de Periodismo Simón Bolívar con una jornada soporífera llena de perdedores en la que los ganadores ya saben que ganaron pero van a lagartear y a gorrear trago y comida, que es lo que mejor saben hacer los periodistas. Para hacer aún más boba la premiación, las creadoras de este blog incursionamos en la creación de memes porque vivimos a la vanguardia de la retaguardia; el próximo año anunciaremos a los ganadores por bíper.


El primer ganador fue Hassan Nassar, al que muchos confundieron con Hassam por su ridiculez. Pero pronto quedó demostrado que Hassan es más ridículo que Hassam: el moderador más chirriado de la televisión colombiana desde José Gabriel Ortiz se acercó a una mesa para preguntar a los que allí estaban qué opinaban sobre su premio; con esto, quedó demostrado que la televisión colombiana está en jaque. Los lamentos de los productores de La voz kids por haber quedado en el segundo puesto fueron el jaque mate.


Un alboroto empezó apenas se anunció al ganador de la segunda categoría: el Premio Editorial de Arcadia a la polémica cultural del año fue para el proyecto de Ley de Honores para Diomedes Díaz, porque toel mundo pelea. Los que están a favor de la ley pusieron en sus perfiles de Facebook un filtro de un diente con un diamante incrustado en apoyo de Diomedes, y otros lo apoyaron con la imagen de una bolsa de perico. El segundo puesto en esta categoría fue, justamente, para el filtro de la bandera de Francia en Facebook, porque peleamos hasta por solidarizarnos. Marianne Pond's Ford está haciendo un estudio en el Cerelalc para demostrar alguna cosa inteligentísima que sólo ella dice entender sobre la bandera de Francia.


Luego vino el Premio Actualidad Panamericana de Periodismo: el director de El Colombiano, un anciano de 98 años, dijo que agradecía mucho este premio porque siempre ha creído que su periódico es de actualidad y su alcance, panamericano. También dijo que no recuerda quién es Yohir Akerman; por su parte, Akerman le agradeció al periódico por despedirlo, pues antes de la sosa columna por la que lo despidieron del diario paisa nadie sabía quién era (ni él ni el diario paisa). Los periodisters –según la RAE, término con el cual se alude a los periodistas hipsters– de Vice Chapinero hicieron su reportería del evento vía Whatsapp: su reinvención del periodismo juvenil con la aplicación de los dos chulitos azules pasó por interesantísimos temas como: "¿Qué gana el Grupo Arraval al hacerse con el 90% de la boletería de los Premios La Bobada Literaria 2015?", "Hablamos con el celador de la orgía pospremios, y sí, también te hubiera gustado estar ahí (en la portería)" y "Esto sabe de colchones el señor del tapabocas y otras entrevistas con protagonistas de videos virales".


Lo que siguió fue un anuncio de película: el Premio Óscar Golden al cine fue para Dago García, quien se hizo pasar por Maluma en Reguechicken, considerada por nuestros lectores la película más maluma del año, seguida por la película de la rubia, rubísima, que resultó ser mala, malísima. ¡Que viva la música! dejó en claro algo que sabíamos, primero, gracias a Sandro Romero y, luego, a Alberto Fuguet: que la obra de Andrés Caicedo en manos de sus vampiros está condenada a sufrir destinitos fatales.

 

El gran perdedor de la noche fue Julio Sánchez Cristo: no sólo se quedó sin el Óscar Golden por su redundante locución del infomercial de Almacenes Éxito, Colombia: Magia Salvaje, sino que perdió por un pelo de su cabeza el Premio La WC a lo más escatológico de la radio, porque ser líder de opinión consiste en mandar a callar a los entrevistados. En cambio, William Vinasco Ch. recibió con su característica falta de caché y un prolongado alarido el galardón para Candela Estéreo, lo único que le falta al SITP para ser igual a cualquier buseta.

 

Llegó el turno para presentar el premio "El lugar equivocado" a la campaña del año. En realidad, el equipo de SoHo demostró que, como la campaña que quedó en segundo lugar, ser pilo paila. Con los creativos publirreportajes pagados por Diageo y la genial presentación de Antonio Sanint, Nicolás Gaviria nos dio una lección bebida y nos llevó a rematar en su apartamento en el Chocó Reservado. Mientras tanto, Onikomikosys, la banda de Juanes, se fue alicaída por no recibir este reconocimiento con su hermosa publicidad sobre hongos e infecciones genitales a la hora del almuerzo. No le prestamos mucha atención porque estábamos muy distraídas con la sobriedad de Gaviria.


Premio al Parque, el evento del año, fue entregado a Miss Tanguita, la cantera de SoHo, porque nos indigna que la gente se indigne por algo indignante como un reinado de niñas pero no por algo tan indignante como una revista para pajizos. Demostrando que el arte en Colombia no existe, ARCO Madrid –la feria en la que el artista más importante fue Juan Manuel Santos– no vendió nada. Miss Universo dijo que ella era lo mejor del posconflicto aunque el conflicto no se haya acabado y que nos veíamos en Estéreo Picnic, la forma más cara de tomarse selfies.


El Premio Colombia: Magia salvaje se lo llevó John Calzones, adalid del emprendimiento y una muestra más de la sabiduría electoral del país. Nicolás Gaviria, quien quedó en segundo lugar, prometió invertir su reconocimiento en la realización del documental Chocó: Magia salvaje, si antes no se bebe el presupuesto.

 

La entrega del Premio Vladdo al tuitero del año estuvo a cargo de Aleida, la caricatura más aburrida desde Ziggy, y la ganadora fue María Fernanda Cabal por querer ser Álvaro Uribe. Inmediatamente, Vladdo bloqueó a la galardonada, quien equiparó al perdedorcaturista con los editores de Charlie Hebdo y, por la ridiculez de su comparación, causó indignación en el público del auditorio, que estaba concentrado en las pantallas de sus celulares viendo fotos de Amalia Andrade, la escritora sensación de Hi5. A través de la app de Twitter, los asistentes se enteraron del empate técnico entre Petro y Álvaro Uribe en el segundo lugar de esta categoría: el primero, porque en la Bogotá Humana se salvó la humanidad entera, y el segundo, por querer ser la competencia de Actualidad Panamericana. En declaraciones para La Noche, de RCN –el único espacio periodístico que le aplaude sus incongruencias–, María Fernanda les agradeció a todos los tuiteros por prestarle atención a sus incongruencias.


En la más reñida de las votaciones, el Premio Bolillo Gómez al deporte se lo iba a guardar en el bolsillo Luis Bedoya justo cuando fue arrestado por el FBI. Mientras tanto, los ciclistas del Team Colombia agradecieron a todos sus patrocinadores por votar por ellos para este galardón –es decir, a nadie–. En un empute técnico, el Chicho Serna y el nuevo peinado de Falcao (la noticia deportiva más importante del año) se repartieron el premio.



El Premio Señorita Antioquia la más Educada en Sentido Contrario fue para Gina Parody, porque para ser ministro de educación no hace falta saber sacar un promedio. Con un poco menos de promedio, el segundo puesto fue para Unisabana, porque nos demostró con ciencia opusdeísta que la homosexualidad es una enfermedad. Al final, si algo aprendimos, es que es mejor no saber nada.


 

El Premio Space de ingeniería fue para el metro elevado de Peñalosa, porque hasta mitad de año le parecía un asco pero hay que llevarle la contraria a Petro para ser cool. Peñalosa aprovechó la ocasión para decir que, ya que él no es politiquero, quería lanzar su candidatura al bobo del año, y que no importa que siempre le haya parecido la peor opción para una ciudad, el metro en Bogotá iba a ser elevado (o tal vez dijo que ya Bogotá no va a tener metro porque él ha estado muy elevado, nadie sabe con certeza pero no importa: el auditorio sabía que nada de lo que promete Peñalosa es cierto). El segundo puesto fue para el puente peatonal del Ejército, porque como veían que resistía fueron a llamar a otro soldado. Uno por uno, los soldados del Cantón Norte fueron llenando el escenario, y no quedaron tranquilos hasta que lo hicieron venir abajo.

 

El botín de oro para el más ladrón se lo llevó Natalia Springer. La verdad es que sus profundos estudios opacaron el talento de Luis Bedoya, los Pretelt (el magistrado o el exministro) y María del Pilar Hurtado, que volvió para quedarse (callada). Vamos a ver si dentro de un año alguien se acuerda de Natalia Springer o si vamos a estar más pendientes de Factor XXX.


Después de un concierto del Fiscal Montealegre, vino el Gran Premio Indignación Tuitera a la bobada del año. Paloma Valencia, que propuso dividir al Cauca –los indios allá y los demás acá, ¿okéis?– ganó con su mano firme. Aunque la votación se hizo por Twitter, ese gran centro de pensamiento y ecuanimidad, Petro perdió el galardón a pesar de estar nominado por cualquier cosa que haya dicho o hecho. En su discurso, Paloma afirmó que debemos dividir al país porque no está nada polarizado: los polarizados allá y los no polarizados acá.


Llegó el momento más desesperado de la noche, cuando tuvimos que llamar a la tarima al chistosisisisisímo Daniel Samper Ospina para entregar el Gran Premio a toda una vida de bobadas. Aunque su amigo Nicolás Gaviria perdió de manera apabullante, la dicha para Samper Ospina fue entregarle el premio a otro de sus amigos: Francisco Santos, alguien tan bobo que hasta Daniel Samper Ospina le dedica libros (por si acaso, advertimos que la repetición de tanto apellido presidencial en este párrafo es una demostración de lo boba que es esta patria). El gran perdedor sigue siendo Julio Sánchez Cristo –el animal más peligroso de Colombia: Magia salvaje–, seguido por una cosa política de Vicky Dávila.


Twitter casi no cabía de la dicha cuando llegó el turno de entregar el premio más importante del año en Colombia: María Fernanda Cabal, quien es capaz de condensar su enciclopédica ignorancia en 140 caracteres, anunció en un tuit al galardonado. Las votaciones para este jugoso premio fueron con diez preguntas en Twitter, y para sacar el promedio de votaciones invitamos a Gina Parody. Como le quedó grande el cálculo, hicimos lo más sencillo: el único que les ganó a todos los demás contrincantes fue Daniel Samper Ospina, quien ahora comparte este importante reconocimiento con Andrés Felipe Arias (2009), Francisco Santos (2010), Vicky Dávila (2011), Luis Carlos Vélez (2013), María Fernanda Cabal (2014) y La Bobada Literaria (2012). Nuestra genial forma de encuestar a los tuiteros nos permitió sacar otras conclusiones: que, después de Ramoncito, la gente considera a Carolina Sanín la más boba del año, por su psicoanálisis de andén; seguida por Virginia Mayer, la Anais Nin de las hamburguesas; y, después, por Pirry, el indignado más indignante del país. Si nadie consideró a Diego Santos más bobo que los demás no es porque no lo sea, sino porque no lo conocen.


Con esto, dimos por terminada la ceremonia de reconocimiento a lo más importante de Colombia en este 2015 que todavía no se ha acabado, e hicimos un llamado innecesario a los medios para el próximo año: sigan así como van, para tenerlos en la gala de nuestros premios en el 2016, si es que para diciembre este blog todavía no se ha acabado.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Los Óscar con Mareo Alcalá

Hoy es un buen día para los séptimos artistas. Nuestro crítico de cine de cabecera, Mareo Alcalá, ha vuelto, con un análisis de las películas nominadas al Roscar de la Academia en el que se puede apreciar la dosis de patanería y pedantería que lo convirtió en su momento en el experto en séptico arte de Julito en La WC. No le vamos a quitar más tiempo y espacio a este gran sabio. Con ustedes, Mareo Alcalá:


Birdman
La historia de un actor venido a menos que quiere recuperar su prestigio en el teatro deja muy mal parado a González Iñárritu. Primero, no es lógico que alguien que tuvo éxito en la gran pantalla ahora venga a hacer pantalla con que quiere hacer teatro, como si alguien viera teatro, o como si el teatro alguna vez hubiera sido sinónimo de éxito. Eso me suena a pataleta de Fabio Rubiano. Al contrario, si quiere volver a ganarse a la audiencia, el protagonista, como el director mexicano, debería estar incursionando en el cine 4D, que es como ir a teatro pero con olores artificiales. Segundo, porque cree que porque su película está inspirada en un cuento de Raymond Carver nos va a gustar, pero nada de eso: Carver no escribía cuentos chistosos, y esto es una comedia. ¿Sabe aunque sea González Iñarritu de qué hablamos cuando hablamos de humor? De El Paseo; eso sí es humor. Además, ¿cómo se le ocurre que uno puede hacer una banda sonora sólo con una batería? Ese tamborcito, durante toda la película, aturde y aburre al espectador. No, señor Alejandro, por algo se llama banda sonora: porque involucra a toda una orquesta. Compre la orquesta. Eso por no hablar de la fotografía, un experimento digno de ejercicio universitario en el que la cámara no se toma pausas y que lo sumerge a uno en una tensión innecesaria, que no es precisamente lo que uno busca cuando paga la boleta, porque yo pagué la boleta. Esos ejercicios universitarios, señor Iñárritu, estaban bien en la época de Amores Perros. Ahora le tocaría repetir la materia. O contratar a un fotógrafo de la Plaza de Bolívar, que lo haría mejor.





Boyhood
¿En serio? ¿Doce años para salir con una película en la que no pasa nada? Para ver crecer a un niño no hay sino que sentarse a ver cualquier álbum de fotos familiar o las temporadas en DVD de Padres e hijos. Y eso será mejor que aguantarse esta colcha de retazos, que además es protagonizada por un niño que se volvió mal actor cuando creció, como Pablito, el de Padres e hijos, o Ramoncito (que en todo caso era mal actor desde niño y terminó dirigiendo SoHo). Encima de todo, el papá es Ítan Jok, cuya vejez habría sido más creíble si se demoran un día filmando la película y le ponen maquillaje de viejo. Esta película pasará a la historia como la mayor pérdida de tiempo en la historia del cine. Y con eso me refiero a las dos horas que perdí viéndola.





El Gran Hotel Budapest
¿Otra vez este señor Wes Pamela Anderson contando la misma película? Señor: ya conocemos su fórmula. Usted lleva años metiéndonos los dedos en la boca con la misma película, pero cree que no nos vamos a dar cuenta porque le pone otro nombre y le cambia la locación: un barco, un campamento, una casa y ahora un hotel, que además ni siquiera es en Budapest, por lo que incumple con lo que promete en el título. ¿Y qué es eso de inspirarse en un autor austriaco que a nadie le importa y que afortunadamente ya se murió? El cine, si quiere responder a nuestra época, debe inspirarse en los autores actuales. A Anderson le vendría bien prender el televisor para encontrar a los mejores escritores de hoy en día: basta con ver obras maestras como Noticias RCN, Metástasis o El cacique de la junta. Señor Anderson: volveré a creer en usted cuando deje de hacer películas con colores pasteles.




Foxcatcher
No estoy de acuerdo con esta película. Básicamente, es otra de esas historias en las que uno termina con muchas preguntas porque el director, en su magnánima sabiduría, no se preocupa por lo que es esencial en este arte: hacer que el espectador que paga por la boleta entienda lo que está viendo en la pantalla, y más cuando se trata de una historia basada en hechos reales. Y a mí me enseñaron que los hechos reales tienen un inicio, un nudo y un desenlace. Estos son dos luchadores de lucha olímpica, ganadores de medalla en unas olimpiadas, a los que les cambia la vida cuando conocen un millonario benefactor. Su vida cambia tanto que uno de los dos se muere, pero aquí está el gran error del director: uno nunca sabe por qué y se va para la casa con una pregunta que la película debió resolver. Otro error fue la elección del actor, Steve Carrel, que no basó su actuación en la persona que lo inspiró sino en Gru, el malo de Mi villano favorito.





The Imitation Game
La historia del hombre que creó la máquina para descifrar los códigos del ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial a pesar de ser gay será sin duda la favorita de las minorías LGBTIW. Sin embargo, cae en varios errores. El primero es que gran parte de su trama se fundamenta en el suspenso de si la máquina va a funcionar o no, pero pues ya sabemos que sí va a funcionar. Aquí, al contrario de cuando se nos promete una cosa y no nos salen con nada, el error es querer contar con suspenso lo que ya sabemos. Además, nunca sabemos qué tiene que ver que sea gay con que invente una máquina. ¿Quiere decir el director que los homosexuales son buenos para el lenguaje cifrado? Peor que eso es la elección del actor, que no es gay y que para interpretar a este genio de las matemáticas hace lo mismo que en Sherlock pero llorando al final, porque los homosexuales también lloran.

martes, 24 de noviembre de 2009

La sangre y la lluvia dorada

La bobada literaria aplaude las buenas noticias del cine colombiano. La primera es que gracias al éxito del escritor, cineasta y exreporterito costeño Juan Ensuncho Bárcena con el ortometraje La sal –cuyo excelente guión está acá–, las pantallas verán pronto una trilogía de la sal que inaugurará un nuevo género cinematográfico, el cine salado, y que incluiría los ortometrajes La sal II (en las Minas de sal de Zipaquirá) y La sal III (en LaSalle College). La conclusión en los tres será que la sal sabe igual en todas partes.

Pero la segunda noticia cinematográfica es, sin duda, la más importante de los últimos daños: se trata del estreno de La sangre y la lluvia dorada, la primera película colombiana de cine porno de autor. El cineasta Jorge Naguas, que en el ambiente pornográfico es conocido como Jorge Babas, presenta una sobra maestra del cine caleño, que pretende homenajear a la legendaria productora Calisex y a sus principales películas, Sexo en Pance y Orgía en la finca de mi amá.

Esta no es otra de esas películas-aguacate, maduradas a punta de periódico y elogios gratuitos de Ricky Ricón Silva Romero o Plantilla Culombia. No. Antes de aparecer en cartelera, ya ha sido seleccionada para protagonizar festivales como el de Suckdance y el de los moteles de Venecia; además, ganó algo por allá en algún festival que no nos acordamos cómo se llama y está postulada para un premio Poya. Para comprender la envergadura de este largo, presentamos los siguientes comentarios de la prensa especializada y su comunicado de prensa:


QUE LLUEVA SANGRE NO ES UN MILAGRO. ES UNA PELÍCULA DE ALGUIEN QUE QUIERE SER QUENTIN TARANTINO

“Un delicioso trozo de cine degénero que hace un guiño a lo mejor de las primeras películas
de Ginger y John Holmes… Ritmo absorbente y sólidas erecciones”.
Revista Vulgarity

“La aparición de esta verdadera epopeya ante nuestros ojos es quizás el logro más profundo,
más auténticamente visceral y conmovedor del cine colombiano en esta década”.
Revista Ortoskopio

“Hay una fuerza plasmada de manera contundente, de la que es imposible salir ileso después de verla… Un tercer ojo cinematográfico de un talento inesperado”.
Diario El Espantador

“Retrato duro e intrigante sobre los vicios y delicias nocturnas de una ciudad como Bogotá… Narrado con ritmo casi policíaco, el filme va destapando en menos de seis segundos los olores de los protagonistas”.
Agencia AHP

“No conozco Bogotá fuera de la casa de mis papás y el camino hasta Unicentro, pero como me pidieron que elogiara La sangre y la lluvia dorada, diría que es la primera película colombiana que se atreve a encarar el infierno de la noche bogotana… Podría hacer historia en los anales del cine nacional… Los actores manejan el lenguaje corporal que se debe utilizar en los prostíbulos, pero no están preparados para los fluídos que vendrán en las seis horas siguientes”.
Revista Semama

“Poesía de orinal, romanticismo negro… Desde su título, es una cinta de pasiones femeninas, íntimas y escondidas”.
Revista Fhock

La sangre y la lluvia dorada muestra por primera vez una pornografía urbana, real, que no tiene como protagonistas a los grandes varones suecos o los padrotes de siempre; su lucha de cama es la lucha de la calle, los malvados no tienen pollas de oro, sino pistolas que pueden verse en el baño del estadio; sus polvos no son coreografías, sino encamadas vulgares, las que sufren los taxistas, las que sufrimos todos”.
Revista Don Nadie

“Es la primera película porno que le da a esta ciudad, especialmente a su mundo nocturno, un protagonismo que se merecía desde hace mucho… Extraña y oscura, pero auténtica”.
69 Revoluciones

jueves, 19 de noviembre de 2009

Nace la Fundación VACA

En alianza con la Fundación Ta Lento Colombia, un grupo de buenas personas –adineradas, como sólo lo pueden ser las buenas personas– creó la Fundación Vuelva Al Campo (VACA), que tiene como objetivo invitar a todos los músicos, cineastas, escritores, teatreros, artistas plásticos, antropólogos, sociólogos, diseñadores, periodistas, saltimbanquis y creadores de diferentes disciplinas a, literalmente, regresar a las raíces y abandonar de tajo la idea de expresarse artísticamente.

Está claro que en Colombia no hay talento para el verdadero arte, así que no habrá mejor forma de desarrollarlo que con un par de milenios agrícolas, de verdadero desarrollo de una sociedad. Se trata, además, de hacerle frente a latrocinios como Cine Literatura y prensa: una mirada contemporánea –de uno de los favoritos de la casa, Juan Ensuncho– con una propuesta que, en lugar de miradas contemporáneas, proponga miradas antiguas.

Esta fundación iba a tener el auspicio de Agro Ingreso Seguro, pero como los artistas no tienen dinero, se les dio el apoyo de Ogro Ingreso Inseguro, un programa liderado por Shrek que consiste en tratar a los intelectuales como los burros que son. Los primeros beneficiarios de esta linda causa serán Andrés Carne de Res, Dr. Krápula, Fernando Soto Aparicio, Los Aterciopelados y Pirry, que fueron seleccionados por su insoportable discurso. Los fundadores de la fundación esperan ampliar la lista con todos los bebedores de yagé, artezánganos y artistas javerianos que aún no han encontrado su lugar en el mundo; además, por supuesto, de llevarse al campo a todos los creadores que tienen todo menos talento.

Usted también puede apoyar a la Fundación VACA, deje de quejarse de la ciudad derrumbada por Samu, deje de dárselas de intelectual y, por favor, vuelva al campo.

lunes, 26 de octubre de 2009

Sopor in digna Zion

Los miembros de La Bobada Literaria estamos sumamente ofendidos por una columna publicada por la revista Arcada en su número de octubre. Se trata del mayor sopor del año, pues uno de sus columnistas –el único más ñoño que Margarita Valencia– nos fusiló sin consideraciones en una columna titulada "El Colombian Nightmare del reciente cine nacional".

La historia de cómo nos fusiló Nicolás Morrales en su soporífero espacio de la adormecedora revista, es más fácil de lo que parece y resultará obvia para nuestros lectores menos bobos, si es que los tenemos: Jaime Andrés Mansalva, Ricky Ricón Silva y Juan Cagaray, frecuentes colaboradores de Publicaciones Semama, quisieron vengarse de nosotros por las entradas en las que revelamos cómo escriben sus espectaculares artículos y reseñas y se nos adelantaron en ofrecer a los funcionarios de Los Expedientes XXX un par de CD de Vilma Palma y una botella de vino para calentar. Como agradecimiento, los funcionarios de la entidad hackearon nuestros computadores y les enviaron la entrada con la que pretendíamos aburrir hoy a los lectores de este boblog. Los culturales periodistas, que no saben cómo publicar sin palanca, llamaron a Morrales y le ofrecieron la entrada. Morrales, a su vez, feliz por no tener que dejar de leer los divertidos y apasionantes libros de los profesores de la Javeriana, les recibió el texto y se lo envió a su editor(a) en la revista de marras.

Lo grave de todo el asunto es que Morrales no se tomó el tiempo siquiera de editar nuestro post. Incluso mantuvo la primera persona del plural (lo que sea que eso signifique) en su columna, donde dice, en evidente tono boboliterario: "Como aquí se usa todo lo que está de moda, y lo que está de moda por estos días es listar las malas películas, vamos a realizar nuestro propio listado de las diez peores películas colombianas de los últimos tiempos". Pero luego, tal vez captando el error de concordancia, su editor(a) quiso arreglar el asunto inventándose a un tal Santiago Martínez, como si alguien pudiera llamarse así sin ser un personaje de una película de Felipe Aljure.

En todo caso, es una lástima que en la revista no cupiera todo el artículo. Si nos iban a fusilar, hubiéramos preferido que lo hicieran bien hecho. Pero no. Allá, "por cuestiones despacio", prefirieron dejar por fuera más de la mitad de las peores películas de los últimos tiempos, que incluían a Paraíso Travel, Te amo Ana Elisa, La ministra inmoral, El Colombian Dream, La sombra del caminante, Soñar no cuesta nada, Rosario Tijeras, El ángel del acordeón, La pasión de Gabriel y toda la filmografía de Dago García. Además, nosotros hacíamos creativos comentarios sobre el cine nacional, como la propuesta de eliminar a los directores por strikes, como en el baseball –con eso, Harold Puñetero tendría que quedarse out de las pantallas–; cambiar los nombres de las obras con novedosos juegos de palabras como Mi abuelo, mi popó y yo; adaptar largometrajes a las nuevas tecnologías de moda en los centros comerciales empezando con Rodrigo 3D: No futuro, y crear un kit llamado Juan Fisher Price para jugar a ser el peor director del cine nacional.

Todo eso, señor Morrales, convierte a su columna en un sopor, así que lo retamos a un duelo de Titanics: sea usted el jurado de una prueba de nuestro reality, a ver si es capaz de decirles a nuestros concursantes, en la cara, todo lo que dice de ellos en sus insípidas columnas. Y, para que no se vuelva a quedar sin tema y no corramos el riesgo de que nos fusile otra vez, le sugerimos que se dedique a escribir de ahora en adelante sobre las chefs colombianas y rebautice su columna Sabor i pirobas. Seguro eso la hará legible.

jueves, 8 de octubre de 2009

La gala de los Premios La Bobada Literaria fue un rotundo Éxito

Anoche, Gustavo Carne de Pavo se engalanó con la primera entrega de los Premios La Bobada Literaria. Sabíamos que la competencia con los Premios Shock era bastante reñida, pero logramos convocar a más celebridades que la revista más leída de la caca editorial de El Espectador: incluso la misma Carolina Guerra –presentadora de esa otra gala– vino a visitarnos. También contamos con la presentación de Kike Vivaldi en lugar del mañé Mauricio & Paloadentro que cantó en los Shock.

Al final, nuestra ceremonia tuvo momentos conmovedores y épicos, como si fuera una novela de Paulo Coelho pero menos inverosímil. La Bobada Literaria ya cuenta con más de 2000 visitantes, según el contadorcito que se encuentra al final, aunque tuvo casi tanto abstencionismo como la consulta del Pollo Democrático y apenas 50 juiciosos lectores hicieron escuchar su voz. Siguiendo con el paralelo de los Shock, así como ellos dicen que tuvieron medio millón de votos, nosotros tuvimos más de 600 (claro, usamos su táctica: sumamos el número de votantes de cada categoría y listo, nos volvemos mágicamente populares).

Los ganadores se fueron felices como lombrices con sus estatuillas en forma de tapabocas y dieron sentidos discursos. Los perdedores también salieron contentos: Federico Arango Camembert, la segunda cabeza más brillante del Bestiario del Balón, afirmó “no me importa haberme quedado sin el galardón, estoy seguro de que todos los presentes somos unos perdedores”.

Al recibir el premio a lo más triste de la televisión, el alcalde de Bogotá, María Eugenia Rojas, afirmó que “en la Alcaldía trabajamos arduamente, día a día, por demostrar que no hacemos nada, y Canal Capital es una de las pruebas fehacientes de ello”; después intentó ponerse el tapabocas pero lo introdujo por el lugar equivocado y agradeció a CityTV por quitarle el poco rating al canal de Bogotá, que próximamente animará los viajes en Transmilenio.

Por su parte, Shakira envió un aullido telefónico, pues se encuentra muy ocupada en Miami grabando el video de su canción “Boba” –compuesta especialmente para nuestro blog– y agradeció el galardón a la peor actriz extranjera con un acento entre argentino y cubano pero, definitivamente, nada colombiano.

Desde el Palacio de los Deportes, la revista Shock agradeció de corazón la entrega del Premio Fhock a la única revista de música, pero los problemas de redacción de su editor tántrico hicieron imposible entender el discurso. Igualmente, en la caca por cárcel de Yedes Medina, el Ramoncito de la opinión, Daniel Samper Ospina, nos envió las fotos que censuró su revista –unas más repugnantes que las que publicó– como agradecimiento al premio David SinSuegra a la portada más fea.

En la reñida categoría a la peor película colombiana, finalmente El ángel del acordeón se llevó el Óscar Golden y donó 10 toneladas de Arroz Diana blanco extra puro para la fiesta que seguiría a continuación. La mayor ovación del público se escuchó cuando Juanes, en persona, se robó el premio César López al benefactor más ladrón, y el único que aplaudió fue Ensuncho, pero desde los premios Shock. Por el contrario, la gente salió a fumarse un cigarrillo mientras los integrantes de Dr. Krápula –uno disfrazado de Manu Chao, el otro de hippie de los sesentas, el otro de Kurt Cobain y el otro de Mercedes Sosa– cantaban la versión de “El pibe de mi barrio” que acaban de adaptar con el nombre de "El pibe de mi playa" para el nuevo comercial de Frutiño.

En un grotesco espectáculo para la promesa jamás cumplida, El Festival Maloliente le arrebató por poquito el tapabocas a los concursantes del Factor X, pero al final los invitó a participar de su próxima edición, que cada año será más X. Muy similar fue el desenlace de la categoría al intelectual del año, en el que tuvo que intervenir la misma Isabella Santodomingo para que Juanes y el Juglar del Zipa dejaran de decirse improperios que no podemos plasmar en este serio y elegante blog. Desgraciadamente, Jaime Espinal se quedó con los crespos hechos –y con las uñas y el rimel–, pero se desquitó cantando en la tarima junto al Menino Velásquez y un remedo de Trópico Esmeralda peor aún que la banda de verdad.

El palo de la noche fue para Sara Corrales quien, a pesar de haber recibido varias nominaciones, sólo se llevó el premio Naty Botero al músico menos talentoso, entregado por la misma Naty que vino corriendo de su excelente presentación en los Shock para participar en nuestra fiesta. Aprovechamos para darle también a Naty Botero un tapabocas con la esperanza de que las dos cierren la boca de por vida.

Aura Cristina Geithner recibió el tapabocas a lo más miedoso del año, entregado personalmente por Chucky García, en su cubrimiento para Enanews. Minutos después de un fallido intento de cantar por parte de la “actriz” “colombiana”, Andrés Hoyos y Harold Alvarado Tenorio subieron fraternalmente a recibir el premio Fernando Vallejo, entregado por Virginia Vallejo, a la polémica más boba del año. Ambos intentaron hablar pero les ganó la timidez y prometieron escribir sobre este galardón en sus próximas cartas abiertas.

Gustavo Cerati no pudo venir a la gala, pero desde su apartamento en el Chicó envió su saludo de agradecimiento por el premio Björk al artista más sobreestimado. Entre otras cosas, dijo “sé que Sosa Stereo fue una versión floja de The Police, pero seguiré trabajando para que mi carrera solista sea aún más aburrida”. Los afrointegrantes de ChocQuibTown, indignados, salieron del recinto rapeando que iban a crear los premios chocoanos de la música, que llamarían los Premios ShockQuibTown y que celebrarían en Vinacure, que les queda cerca de la casa en Chapinero y del que acababan de anotar el teléfono de la pancarta gigante en la que anuncian que sirven para fiestas y matrimonios. Por su parte, los de Calle 13 revelaron que ya no van a comprar casa en Bogotá, aunque prácticamente viven acá, porque pensaban que los colombianos los consideraban "reguetón inteligente", no una excusa para poder bailar reguetón.

Los organizadores de la marcha contra Chávez agradecieron el importante reconocimiento a La Bobada del Año y nos invitaron a marchar contra los zancudos de Melgar el próximo mes. Ya hay más de un millón de bobos inscritos en el grupo de Facebook “Yo también odio que me piquen cuando voy a piscinear a Melgar” y todos están dispuestos a poner en su lugar a los molestos mosquitos.

Por último, Uribito nos quitó el gran premio La Bobada Literaria a toda una vida de bobadas –por el que hemos trabajado todo un mes–, partiendo el corazón literario de Juan Pablo Plata y afirmando que “este premio me garantizará un ingreso seguro y demuestra que la JuCo –Juventud Conversadora– nunca perderá su vigencia. Larga vida a Álvaro Uribe Vélez”. Tras su discurso, José Galat juntó las manos en un gesto que no supimos si interpretar como un aplauso o como su posición para orar por que Uribito se resbalara y perdiera el galardón, sin saber que a todos los nominados les teníamos reservado un tapabocas entregado por el mismísimo Juan Carlos Vargas, que no sabía cómo ponerlos porque le dijimos que se trataba de premios de consolación.

lunes, 5 de octubre de 2009

Yo ensuncho, tú ensunchas, nosotros ensunchamos

"Yo, Ensucho", tomado de Faceball sin pedir permiso.
Técnica: colorido robo a blanco y negro.
Pura sabrosura, urban style y mucha digestión cultural.

Nos inspiramos una vez más en uno de nuestros aspirantes a digestor cultural favorito: el escritor, cineasta y ex reporterito costeño Juan Ensuncho Bárcena, que si fuera más creativo se llamaría simplemente Juancho. Tomamos prestada su idea de ensunchar a los cuatro mil amigos que alcanzó en Facebook, proponiéndoles que le dieran cinco mil pesos para hacer su ortometraje (sin c inicial) La sal. Después de leer cuidadosamente el excelente guión, que está está acá gracias a la alianza del Menino Velásquez con el DAS, manifestamos que creemos que la Ensunchotón es un latrocinio semejante a la Expedición del Bicentenario y que sólo merece un premio de sal. Por eso, queremos aprovechar que ya tenemos 21 seguidores para lanzar dos avezadas propuestas:

1. Que nos den quinientos pesos para hacer el esperado número 0 de La bobada literaria (también aceptamos donaciones de papel higiénico, vino de caja, chicles Tumix y todos los productos de marca Ekono para nuestra oficina, así como patrocinio para el Festival Internacional de Cine de Chupaca).

2. Ayúdennos a recaudar lo mismo que Ensuncho con sus 4000 amigos, es decir, recolectar 952.000 pesos de cada uno de nuestros 21 seguidores para que 8000 pueda hacer su primer trilogía de largometrajes autobiográficos, Ochomilímetros, 8 1/4 y Ochocento. En caso de que nuestros 21 seguidores sean tan generosos como son desocupados para seguirnos, y doblen su apoyo, 8000 por fin podrá sacar adelante su respuesta a la película de Harold Puñetero, El Man, haciendo una novela sobre el antihéroe colombiano, El MEN, inspirado en el Ministerio de Educación Nacional.

Si nuestra iniciativa tiene éxito, nuestro amigo y colaborador Gabriel Ruiz-Navarro donará un 10% del 10% que le pagan por derechos de autor sobre el precio de venta de su libro –saldado en las Panamericanas del centro a un 10% de su precio original–, para la creación de un bar que sirva de semillero –algo que él ha llamado un "barillero"– a los nuevos intelectuales de su natal Barranquilla, y que inspirado en el famoso grupo de la ciudad más fea de la costa Caribe se llamará La Güeva. Desde ya, Gabo Ruiz-Navarro ha anunciado unos cuantos miembros honoríficos (costeños que van desde Moisés Angulo hasta el mismísimo Juan Ensuncho), y entre los que no estamos por no pasar el filtro de parecer meseros de cevichería o jugadores de dominó de tienda.

Prometemos que esta iniciativa será peor para nuestras revistas literarias que las películas de Juan Fischer-Price para nuestro cine, pero sabemos que pidiendo limosna haremos cultura al estilo colombiano. Hagan sus aportes a La Bobada Literaria y que Dios les pague porque nosotros jamás lo haremos.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Premios La bobada literaria (primera parte)

Como cada día nos convencemos más de nuestra influencia en la cultura colombiana –y próximamente en la cultura internacional–, decidimos crear los Premios La Bobada Literaria: un reconocimiento a lo más bobo de nuestro país. Fieles al espíritu democrático que reina en Colombia, los jurados serán ustedes, queridos bobos literarios. Las estatuillas con forma de tapabocas –diseñadas por el, según 9000, nada talentoso 8000– se entregarán en una ceremonia en Gustavo Carne de Pavo que contará, entre otros, con la presencia de destacados intelectuales nacionales como La Negra Candela, Daniela Franco (¿acaso tiene otro nombre?), Agmet Escaf (o como sea que se escribe su nombre), Dr. Krápula, Jaider Villa y todo el staff de la revista 15 minutos.

Como verán en las encuestas ubicadas en la columna derecha de este blog, cada categoría es entregada en honor a un personaje o ícono de la cultura. No nos resta más que esperar sus votaciones y preparar la gala de celebración, paralela a los Premios Shock pero con transmisión en el canal oficial de Patía (Cauca), Telepatía.

A continuación - y sobre todo porque nos han dicho que las entradas están muy largas, y porque no todos pueden invertir tanto tiempo de lectura como los trabajadores de Canal Capital - hacemos el listado de nuestras primeras siete categorías y sus nominados, para facilitar el voto de ustedes. Las demás categorías serán publicadas el próximo lunes:

1. Si los gringos tienen los premios Emmy, La Bobada Literaria tiene los premios Emo, otorgados a lo más triste de la televisión. Los nominados son:
- Canal Capital, por ser la peor oficina de prensa de uno de los peores alcaldes en la historia de una de las peores ciudades del mundo.
- El final de Padres e Hijos, una gran pérdida para el país y, sobre todo, para las arcas de la familia Franco. Ahora ¿de qué van a vivir?
- Sara Corrales, por mala actriz, por lanzar su éxito Acaricíame en La Forinain y por quitamaridos.
- El tercer canal, un sueño del uribismo que aún no se hace realidad.
- Señal Colombia, por estar en permanente cambio de imagen.

2. Después de su inolvidable papel de paisa en Rosario Tijeras, entregaremos el premio al peor actor extranjero en honor al vasco Unax Ugalde. Los nominados son:
- Salvo Basile, por su comercial de la campaña "Colombia, el riesgo es que te quieras quedar".
- Eva Rey, por su actuación como periodista.
- Miguel Bosé, por la blanca sobriedad de su presentación en el Desconcierto de la Frontera (a propósito, ¿ya se arreglaron las relaciones con Venezuela?).
- Shakira (que de colombiana sólo tiene lo loba), por su papel de empleada del servicio en "Loba".
- Tom Wilkinson, por su interpretación de un Lucho Garzón perturbado e indeciso con respecto a su futuro político.
- Zora Pitakova, por hablar más chistoso que Manuel Teodoro.

3. Como reconocimiento al excelente periodismo nacional, tenemos el premio Fhock a la única revista de música. Los nominados son:
- Shock, por sus 14 años de labor.
- La revista Shock, por su nuevo logotipo.
- Shock, la revista, por seguir publicando el horóscopo.
- Shock.com.co, por ser peor aún que la revista impresa.

4. Como un homenaje al influyente diseño gráfico nacional, acá está el premio David SinSuegra a la portada de revista más fea. Los nominados son:
- Credencial, donde parece que aún no conocen Photoshop.
- Diners, más ochentera que Alf.
- Cartel Urbano, que demuestra que se puede ser chocoloco así se diseñe en Word.
- SoHo, por el sensual desnudo de Yedes, Medina.

5. Como esto se trata de calidad, creamos el premio Naty Botero al músico menos talentoso. Los nominados son:
- El Sin Sentido, que uno no sabe si son así de malos a propósito o por culpa de Rubén Mendoza.
- Andrés Cepeda, por toda una vida de fracasos y por revivir la horrible imagen de Poligamia.
- El Menino Velásquez, por ese revoltijo pseudo kitsch llamado "Merengón”.
- Sara Corrales, por "Acaríciame".
- Julio Nava, que casi se queda afuera por una nariz.

6. En una alianza con la Academia del Arte sin Ciencia de la Cinematografía, otorgaremos el premio Óscar Golden a la peor película colombiana. Los nominados son:
- El Arriero, con peores actuaciones que una telenovela venezolana.
- El Man, otro descache de Harold Puñetero.
- Yo soy otro, que por un error tipográfico no se llamó Yo soy orto y que no se sabe si es El club de la pelea, La naranja mecánica o Abre los ojos.
- La pasión de Gabriel, de nuevo con el enorme talento histriónico de María Cecilia Sánchez.
- El ángel del acordeón, por parecer dos horas del comercial de Arroz Diana y por poner a actuar niños vallenatos.

7. En La Bobada Literaria también nos interesan las lindas causas; por eso entregaremos el premio César López - que, como única excepción, será una escopetarrita fusilada por 8000 - al benefactor más ladrón. Los nominados son:
- Papá Jaime, a quien los Uribe Moreno le quitaron el negocio del reciclaje y se inventó conferencias y charlas de superación para seguir robando.
- La franquicia colombiana de Quién quiere ser millonario, evadiendo impuestos mientras gana rating.
- Juanes, el pan de Bono latinoamericano.
- Almacenes Éxito, ¿desea donar su cambio a nuestras arcas?
Los resultados los analizaremos el 2 de octubre o cuando nos ganemos un millón de dólares por escribir en este blog, lo que sea que pase primero. Voten ahora, antes de que nos volvamos un blog de eltiempo.com.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Sea el próximo Ricky Ricón Silva Romero

Hacerse a un sueldito mientras se dedica a escribir novelas es más fácil de lo que parece: los articulistas culturales tienen tanto tiempo libre que, si no van a fiestas como Ricky Ricón Silva Romero, pueden publicar una novela al año y entrar a la lista de los escritores más prometedores del continente –así no cumplan la promesa–. Otros más flojos, como nuestro amigo Juan Cagaray, apenas han coronado una obra, pero siempre tienen tiempo para una vida mucho más relajada que la de los investigadores de programas de televisión cultural. Sabemos de otros famosos críticos de discos, libros o películas que disfrutan largas jornadas de ocio como el miniperiodista Chucky García, el pseudoperiodista Robert Di Nero y el obeso periodista Jaime Andrés Mansalva, pero su productividad es mucho más reducida que la del joven Ricky Ricón, sobre todo porque salen de casa después de las 8 de la noche.

Como La Bobada Literaria se las sabe todas –y las que no se sabe se las inventa–, hackeamos el computador de Silva y encontramos la plantilla con la que semana a semana tima a los editores de Semana. Decidimos desenmascararlo y tenemos el documento en exclusiva para nuestros seguidores. Aunque aplica especialmente para reseñas positivas de películas, este es el molde que utilizan todos los reseñistas del país, aún cuando hacen reseñas negativas de comerciales de televisión. La clave es copipeistear las frases más importantes de los comunicados de prensa o de reseñas ajenas y, ni siquiera, esforzarse por ver, leer o escuchar la obra que se va a reseñar. Aplíquela usted mismo y no se deje meter el autogol de ser hackeado por La Bobada Literaria. ¡Lo estamos acechando, Federico Arango Camambert!

_____________ (nombre de la película) es, sobre todas las cosas, un conmovedor relato _____________ (de suspenso, de carretera, de autor, de coautor, de aventuras, de humor, de la realidad, íntimo, con tono documental) que se convierte en una de esas bonitas historias –pensemos en _____________ de _____________ (película rara de director raro)– sobre _____________ (generalidades sobre el argumento, tomadas del comunicado de prensa).

Al final de _____________ (nombre de la película) queda un extraño sabor en la boca. Por el comportamiento de su héroe, interpretado por el brillante _____________ (nombre del actor protagonista; si es mujer, tenga cuidado de cambiar los géneros). La culpa, el desconcierto, el rencor, la ira, el dolor, el desasosiego _____________ (otros sentimientos encontrados al azar en un tesauro que demuestren un amplio léxico) que sienten quienes rodean a _____________ (nombre del personaje principal), suceden fuera de cámaras. Está en manos del público, que se ha sentido agobiado y que se ha dejado conmover, poner las cosas en orden, atar todos los cabos, imaginarse las secuencias finales.

_____________ (nombre de la película), que con justicia ganó el premio al mejor _____________ en _____________ (principal galardón de la cinta en cuál festival) es la prueba reina de ello: ha sido interpretada con toda la pasión del caso, ha sido musicalizada con el cuidado obsesivo de los cinéfilos, y ha sido filmada con muchísima paciencia, de tal manera que cada imagen tiene algo de pintura de _____________ (el pintor del que estén hablando más en People & Arts), y dice todo lo que los diálogos no alcanzan a decir, pero en verdad es un retrato compasivo y audaz.

El director de la película, _____________ (nombre del director y, si se puede, su nacionalidad), que se hizo un nombre a punta de relatos tan _____________ (adjetivo que suene rimbombante y que generalice; de nuevo, lea cuidadosamente el comunicado de prensa) como _____________, _____________ y _____________ (sus dos o tres últimas películas y el año de lanzamiento, tomados de IMDB), se dedica a observar, a dejar ser, como un documentalista preparado para lo que venga. _____________ (nombre de la película) es la mejor de las películas que ha filmado: porque su cámara se hace a un lado mientras sus héroes torturados logran sonreír, protegerse de la realidad y seguir con vida en el margen de una sociedad que no parece preparada para que la supervivencia deje de ser el principal de sus problemas.

[La calificación final, con estrellitas, puede ser la misma que tenga la película en IMDB o en all-reviews.com.]