miércoles, 8 de abril de 2015

Guía definitiva de la música colombiana

Pasó sin éxito una versión más del festival Estéreo Picnic y se acerca una nueva edición de Rock al Parque. De acuerdo con la tendencia de Estéreo Picnic, en 2016 el festival no va a incluir ninguna banda internacional; Rock al Parque, mientras tanto, pondrá al mejor grupo que traiga de telonero de Monsieur Periné. Ahora que se habla de música colombiana como hace unos años se hablaba de "jóvenes escritores colombianos" (es decir, tratando de armar un boom donde no hay más que la necesidad de mercadear unos productos insulsos), quisimos armar una lista (después de nuestra lista de bandas impronunciables de Rock al Parque) para que el oyente desprevenido no se pierda en la avalancha de grupos que Radiónica le dice que le tienen que gustar para salvar su mundo o, al menos, para vender boletas de los conciertos que organizan los locutores de Radiónica. Esperamos que esta guía le permita disfrutar de los próximos festivales de rock colombianos sin necesidad de muchos ácidos.

Aire Como Plomo
Si uno le pidiera a Jorge Franco que escribiera un poema probablemente saldría con un verso tan cursi como el nombre de esta banda. Y su música también parece escrita por Jorge Franco. ¿Hace falta agregar algo más?

Antombo
Según una crónica de inmersión de la revista Vice Chapinero, cuando los policías quieren un poco de adrenalina durante sus operaciones ponen música de Antombo, grabada con bolillos dentro de una tanqueta en la que todos estaban fumados.

 Antombo a dúo con Tom Bon Jovi.

Crew Peligrosos
El verdadero combo agrandado. Su mayor peligro es que te quedes dormido escuchándolos. Si no es que sales corriendo al ver a estos raperos de boutique.

Deep Silence
Por una vez sería bueno que una banda fuera consecuente con su nombre. Es que el metal colombiano es muy profundo, ¿tsí?

El Corrientazo
Música corriente para un almuerzo barato. Indigestión segura.

¿Me puede cambiar la ensalada por papas fritas para tocar la batería?

Elsa y Elmar
Se iban a llamar Elsa y El Mar pero luego vieron que así había bautizado su última película Andrés Burgos, el cineasta de Instagram. Entonces pegaron las palabras para montar un grupo en el que la cantante debería hacer lo mismo que la protagonista de la película en cuestión: no decir ni una palabra.

Elsa y Elmar interpretando la banda sonora de la última película favorita de Twitter.

FatsO
Después del rock de acera de Seis Peatones, un cantante wannabe regresa con una banda cargada de obesidad musical y ganas de sonar como si Tom Waits hubiera crecido en el Chicó. ¿Qué vendrá después, un grupo llamado Ten MidgeTs?

Según la revista Shock, FatsO es la pequeña banda más grande de Colombia.


Globos de Aire 
Se habían agotado los globos de agua cuando estos jovencitos fueron a comprar sus instrumentos musicales. Su canción más famosa es el jingle de La Hora Loca Sempertex.

Al final de los conciertos, Globos de Aire tiene la costumbre de romper sus guitarras con un alfiler.

La Tostadora
Música para el desayuno. Se recomienda mezclar con canciones de La Licuadora y La Tetera.

La Tostadora fue rankeado como el mejor DJ del mundo sin tornamesa, después de Natalia París.


Liturgia
Desde Manizales, una banda para sacerdotes metaleros grecocaldenses.

Liturgia interpreta su mayor éxito, "El Nevado del Ruiz es obra del Señor".

Milmarías
No son una, ni dos, ni tres, sino mil Marías las que conforman este grupo para oír durante el Día de la Santa Cruz.

Monsieur Periné
Cuenta la leyenda que se iban a llamar Recién Me Oriné pero que Tena los demandó. Esta es la vanguardia musical que suena como la retaguardia del swing de 1950 pero en francés colombiano.

 En su próximo álbum, Recién Me Oriné dará un salto hacia la vanguardia musical de 1971.

Pedrina y Río
Hagan de cuenta que esto es Pimpinela pero para los hipsters de hoy. Recuerden que a sus papás, cuando eran hipsters, les gustaba Pimpinela.

Tras la presentación de Pedrina y Río, Pimpinela será el invitado especial a Estéreo Picnic 2016.  

Planes
Cuando todas las bandas se ponen nombres en inglés porque el español les parece una ticket, Planes en realidad no hace alusión a ningún objeto volador sino a lo que les ha faltado a todas las bandas colombianas para sacar al menos una buena canción desde Los Speakers.

Planes tocando inside a plane.

Salt Cathedral
¿Se acuerdan cuando era cool el trip hop? Esta banda no. Precursor de bandas como Tunja Rocks, Blowing Hole, The Common's Bridge y Las Lajas Sanctuary, Salt Cathedral es un dúo con dos músicos de sobra.

Salt Cathedral se inspiró en Mount Rushmore, rock turístico hecho en piedra.

viernes, 27 de marzo de 2015

¿Qué nos dicen los autores sobre nuestras relaciones?

Este no ha sido el mejor año para las bobas favoritas de Colombia: después de publicar sendas entradas sobre Nicolás Ruiz-Vallejo y Diego Santos, nos echaron de Vice y de la Casa Editorial El Tiempo. Por eso terminamos de redactoras en una revista que, aunque compite en contenidos con la publicación más canadiense de Chapinero y con el catálogo de supermercados conocido popularmente como Donjuán, está considerada en un nivel más bajo por los profesores universitarios: la revista . Antes de que nos echen de Teleguisa y nos toque caer todavía más bajo (por ejemplo, editando Las 2 Orillas o haciendo crowdfunding para La Silla Vacía), queremos poner a prueba nuestro talento con un test para saber cómo es la chica que les gusta a ustedes dependiendo de su autor colombiano favorito (el de ella, no el de ustedes, bobos lectores de este blog y de ). Al fin y al cabo, sabemos que, cuando terminan de leernos, nuestros visitontos cierran la pestaña para seguir leyendo consejos sobre esmaltes y uñas. Entonces, te vamos a tutear de aquí en adelante, mi rey, y vamos a asumir que ya estás saliendo con una tsica. ¿Tsí?


Encuentre en la edición de literatura: Jorge Franco: las cejas más lindas de nuestras letras; Efraím Medina y su romance con Carla Giraldo; ¿Cuánto bótox se necesita para ser un autor colombiano? y mucho más. Portada: NatGeo Colombia.

¿Cómo es la chica con la que estás saliendo si dice que su autor favorito es…?
 
Andrés Caicedo
No mientas: conociste a tu chica en una noche de drogas y, probablemente, era su fiesta de quince hace apenas un mes. Nunca terminó ¡Que viva la música! pero igual dice que le parece un libro superbizarro.

Andrés Burgos
Tu chica quiere ser una tuitstar. Y en realidad no sabe leer.

Andrés Felipe Solano
Tu chica es coreana. Y colecciona Arcadia, la de los intelectuales colombianos.

Carolina Sanín
Tu chica es feminista y no entiende qué es la literatura pero tiene toda una teoría que la explica. Sus comentarios en Facebook son grandes peroratas que nadie lee.

Efraim Medina Reyes
La chica con la que sales no puede entrar legalmente a un bar.

Fernando Vallejo
La chica con la que sales tiene al menos un perro adoptado, al que saluda y del que se despide con un beso en la boca. Nunca da limosna (es probable que tampoco deje propinas) y no solo se declara atea sino que, cada vez que puede, hace un monólogo larguísimo sobre lo mala que es la iglesia católica. Le gusta sentirse inteligente hablando mal de los demás. Todo el mundo es blanco de sus diatribas, aunque ella comete los mismos pecados que critica.

Gabriel García Márquez
No queda duda: estás saliendo con una reina de belleza.

Harold Alvarado Tenorio
No la escondas, ya sabemos que tu chica es Marianne Pond's.

Héctor Abad Faciolince
Tu chica hace años dejó de ser una chica. Ahora pasa las mañanas leyendo El Colombiano y las tardes hablando con sus amigas de El Poblado (probablemente sobre lo lindos que estuvieron los matrimonios de sus sobrinos). Nunca te dice nada de su exmarido, pero siempre que lo menciona habla del cartel.

Jorge Franco
La chica con la que estás saliendo sólo ha leído un libro en su vida. O tal vez no lo leyó jamás pero afirma haberlo hecho porque vio su adaptación cinematográfica y las telenovelas de Colombia y de Teleinmundo.

Juan Cárdenas
Estás saliendo con la redactora de Arcadia.

Juan Esteban Constaín
Tu chica es Ricardo Silva Romero.

Luis Fernando Charry
No mientas: no estás saliendo con nadie. Nadie sabe quién es Luis Fernando Charry.

Mario Mendoza
Todas sus celebraciones se llevan a cabo en el Pozetto. Aunque una situación sea chistosa, ella siempre está circunspecta, mirando al vacío, con la mano en la barbilla y cerrando todo con comentarios oscuros y palabras rebuscadas. A su mejor amiga, que es una puta mentirosa, le dice “eres promiscua y mitómana”. Su plan favorito es tratar de descifrar las profundidades insondables de su ciudad.

Ricardo Silva Romero
En realidad, tu chica no lee libros: sólo lee El Tiempo y Twitter.

Tomás González
Tu chica, probablemente, llega siempre vestida con ropa que le hubiera quedado bien a su mamá o a su abuela, es indistinto. Dice tener una enfermedad en los ojos que la obliga a usar esas gafas de marco grueso que tanto te gustan, pero tú sabes que con su leve miopía no tiene que usar lentes ni para manejar. En todo caso, ella maneja una bicicleta nueva con un diseño viejo que incluye una canasta donde lleva dos o tres libros y monta al perro (un pug, por supuesto) para sacarlo de paseo. Algún día sostendrá que nunca dijo que Tomás González fuera su escritor colombiano favorito.

Virginia Mayer
Tu chica es Virginia Mayer.

Vladdo
La conociste por internet y tenemos que decírtelo: tu chica es Vladdo haciéndose pasar por una chica. Si el hecho de que te dijera que su autor favorito es Vladdo no te pareció suficientemente sospechoso, ¿no te dijo nada que su nombre fuera Aleida?

William Ospina
La chica con la que sales es profesora universitaria (probablemente de una universidad de garaje). Además de su sempiterno aroma de café y cigarrillos, sabes que su aliento huele a tablas de teatro en ruinas. Los viernes te lleva a declamaciones de poesía y a tomar vino caliente sobre cojines en el suelo que conservan los pelos de varios perros. Harás el amor –así es, con ella no tendrás sexo– sobre una cobija lavada por última vez el milenio pasado. Te bañarás el pelo al día siguiente con bicarbonato y vinagre. Saldrás de su casa rascándote, pero ya no dirás “me rasca” sino “siento un escozor”.

jueves, 19 de marzo de 2015

Diego Santos: personaje del mes en La Bobada Literaria

Nuestro personaje del mes es el editor de contenidos digitales de la Casa Editorial El Tiempo.

Podríamos haber terminado esta entrada en la línea de arriba, y sabemos que hubiera sido suficiente. Pero nos gusta declararnos como expertos en bobadas –al igual que nuestro personaje del mes–, así que desperdiciaremos los siguientes párrafos. El cargo de este hombre habla por sí solo: las autoras de este blog no teníamos idea de que esa casa editorial tenía un criterio de edición, mucho menos un editor en cualquiera de sus productos y, con los maravillosos sitios web, aun menos en sus puntocom. Luego, mientras fuimos conociendo a Diego Santos, poco a poco entendimos nuestro error: la incompetencia del diario más ojeado de Colombia es directamente proporcional a la capacidad de sus empleados y al nepotismo de sus accionistas. Pero debemos ser ecuánimes: ese no es un problema exclusivo de El Tiempo sino de los medios nacionales. Ser hijo de un periodista es la mayor prueba de talento que se necesita para conseguir trabajo y, después de un tiempo en ese trabajo, un premio Simón Bolívar. El talento aumenta si se pertenece a una familia de periodistas. El Simón Bolívar llega si se tienen los amigos correctos.

Quiero hacer de El Tiempo un diario decente, dice Diego Santos. La jocosa reacción de los tres personajes (disfrazados de los tres tenores) habla por sí sola. 

Ahora, lo que realmente nos enamoró de este editor wet es lo siguiente. Durante sus ratos libres –mientras fingía que estudiaba en España, antes de que lo nombraran editor por su apellido–, Santos hacía videollamadas hablando sobre fútbol con sus amigos imaginarios. Pero no hablaba en español de Colombia ni en español de España. No, joder, que Santos FC lo hacía de forma híbrida, carachas, gwon. A continuación os presentamos una muestra de cómo un tipo chirriadísimo se apropia no sólo del Barcelona –haciendo de los logros del equipo también los suyos–, sino del habla de otro país (y el resultado, por supuesto, os hará flipar, mariquis).


El problema no es que Santos haga su videocolumna desde la cama. Después de todo, él mismo os dijo que estaba hecho un trapo. Disculpad. El problema está en que, además de hablar un españolete chirriado, el protoyoutuber adopta un tono a medio camino entre Santos en campaña y narrador de corridas de toros. Bien es sabido que todo colombiano que ha vivido en España regresa al virreinato convertido en chapetón, así no haya salido de Cataluña y ni siquiera haya aprendido catalán –¿o deberíamos decir català para chicanear que sabemos dónde queda Barcelombia?–. Y si trae un diploma de su madre patria, se convierte en El Sabelotodo, así sea el encargado de la única bobada mayor que nuestro blog en Blogger, con un amplio dominio de lo que es la opinión digital, ¿tsí? Por ejemplo, lo que este genio aprendió en una universidad de garaje europea le sirvió para hacer una videoentrada desde Mesa de Yeguas (a la que él llama "la comodidad de tierra caliente de Bogotá", porque Bogotá se extiende hasta Anapoima, vea usted), con piscina –muy wet– de fondo y bronceado de fin de semana:

Segundo episodio nefasto de Diego Santos Putocom.

Apostamos a que vosotros nunca habíais visto esta mezcla de españolete con cachaco, ala, mrk. Mucho menos conocíais un agudo análisis de la jornada futbolera tan valioso (más que los de cualquier Marocco): esta Farça es un periodista para echar en la basura. El punto más importante de su carrera en los medios (de la casa editorial de su familia paterna) se debe a sus romances florecientes: se casó con otra periodista, Vanessa de la Torre, y eso es lo más lejos que llegará en el periodismo hasta que le regalen un Simón Bolívar por sus reportes del tráfico.

Como buen extranjero, el españolete Diego Santos debe ir a rumbear a Andrés Carne de Res durante su visita a Bogotá.  

Ya, hablando en serio, vamos a ser tan sensatos y analíticos con el Fabián Sanabria del fútbol como cualquier columnista de El Tiempo: ser gerente digital de un conglomerado de medios no es fácil en una era en la que cualquier tuitero con más de mil seguidores es considerado líder de opinión. Por eso hay que vivir adoptando nuevas y novedosas prácticas periodísticas, como cazar memes y tuits que les dan un gran contexto a las noticias porque responden las WC esenciales. También hay que ser multimediocres, como los periodistas de antaño: saber de todo un poquito pero en realidad no conocer nada a profundidad. Y poner enlaces a otros artículos del mismo periódico, así las noticias tengan tanta relación como dos frases seguidas en una canción de Gustavo Cerati (es decir, ninguna relación en absoluto) –ay, porfis, ¡ya merecemos nuestra propia columna en El Tiempo!: ¡decimos más arjonismos por párrafo que Ricardo Silva Romero!–. Y ahí es cuando llega un genio como Diego Santos, el Romeo Santos de nuestros medios: sus páginas parecen diseñadas en Word 97 (por ejemplo, los comentarios en donjuan.com se deben dejar al principio de los artículos, no al final, porque en la revista más inane de Colombia saben que uno ya se ha formado una opinión antes de leer el texto), sus contenidos van un paso adelante de los medios que van más atrás (la definición de multimedia consiste, precisamente, en poner hipervínculos a sus propios artículos) y llenarse de anunciantes es muy fácil inflando cifras de tráfico (sin contar con que 99% de los comentarios que recibe su página son negativos: lo importante es decirles a los anunciantes que tienen cientos de miles de visitantes, pero nunca revelar la decepción que se suelen llevar sus lectores).

Después de decir eso, sabemos que nos van a vetar la entrada a cualquier medio del Grupo Aval y nos van a reportar en Datacrédito. Por lo tanto, antes de terminar de perderla, queremos recuperar nuestra credibilidad y demostrar la relevancia histórica de Twitter, gracias a la cuenta de Dago Santos (alisten las risas pregrabadas):
No puedo creerme que haya en el mundo una señora de apellido Putalova.
Por supuesto, como buen Santos, Diego tiene aspiraciones presidenciales:
Postulado quedo: @diegoasantos "Precandidato a la Presidencia de la República de Twitter en Colombia".
Aún queda un espacio político para mi [sic]. Aquí en Twitter. Me postulo a la presidencia de Twitter en Colombia.
Y profundas críticas al poder, que nada tienen que ver con su propio poder:
Increíble ese afán enfermo y corrupto de los hijos de presidentes de querer enriquecerse a toda costa. Último caso, el hijo de Bachelet.
Quizás, el hijo de Santos jamás llegue a la presidencia, pero si sigue lagarteando es muy probable que le den un ministerio. Porque, por supuesto, los periodistas también son parte de la Unidad Familiar (¿o los familiares también son parte de la Unidad Nacional? Todo es muy confusamente claro...):
Con el presidente Santos verdaderos demócratas han retornado al país, como Kofi Annan. Ya no somos parias.
Naturalmente, hay que comentar con desagrado –y con tildes mal puestas– la noticia más importante de la sección "Debes comentar con desagrado" de la Casa Editorial El Tiempo:
Qué la Justicia sea injusta e ilógica es otro debate. Pero que Nicolás Gaviria debería ir a la cárcel un par de meses, debería. Punto.
La verdad es q recapacité Cárcel es idiotez para Nicolás Gaviria. Suficiente castigo su celda de incompetencia y estupidez.
Y también Nicolás Gaviria pertenece al FBI, los Francamente Brutos e Ineptos.
En estas muestras de edición de contenidos digitales (tomadas, con errores de ortografía, de su cuenta de Twitter), nuestro miembro del FBI se va lanza en ristre con su triste figura contra la triste figura de otro personaje que representa básicamente lo mismo que él, sólo que el uno está borracho y al otro solo le falta hacer una videocolumna tomando vino rosso para ser más patético que Fabián Sanabria. ¿Que Nicolás Gaviria dice ser miembro de la CIA? ¿Os parece eso muy distinto de impostar el acento español? Caray, no mucho, joder, que el complejo por lo extranjero y el ustednosabequiénsoyyoismo es patente en ambos casos. Tanto Gaviria como Santos sienten que decir la verdad, que ser como son, es ser menos. Posar los hace sentir mejores. Por eso, tal vez, mientras escribíamos esta entrada, pensamos que la justicia no es tan injusta e ilógica como nuestro personaje dice. La verdad es que recapacitamos. Para tanta bobada, es suficiente castigo un cargo en la Casa Editorial El Tiempo.

Quisiéramos escribir mucho más, pero preferimos irnos para Anapoima porque en Chapinero está haciendo mucho frío. Os dejamos un par de links con lo mejor de nuestro homenajeado del mes y anunciamos desde ya que nos lanzaremos a la vicepresidencia de la República de Instagram:

Con ustedes, La Verdadera Bobada Literaria: Yo sé quién ve lo que usted no ve. Y, para los que creen que ver televisión por internet no cuenta como ver televisión, el único canal de fútbol sin argentinos.

Bobbendum
Algunos comentaristas nos han enviado lo siguiente, para el deleite de las juventudes santistas: