viernes, 5 de marzo de 2010

Los más inteligentísimos escritores. Capítulo 3: eroticón

Las miembras de La Bobada Literaria tenemos que empezar este nuevo capítulo de El Desafío Literario: Los más inteligentísimos escritores hablando de Héctor Abad, que reclamó toda la semana porque nunca escribimos de él, ni de su sensibilidad, ni de sus tías, ni de la sensibilidad de sus tías, ni de las tías que lo leen, ni de las insensibles tías que aún no lo han leído. Pues bien, para que escriba, como prometió, un libro sobre la vida en la casa editorial estudio y no vaya de nuevo a El Cairo a escribir otro aburrido libro, como amenazó, señalamos que su comportamiento ha sido intachable y que incluso ha estado rascando las espaldas de todos los concursantes, a quienes Miguel Ángel Manrique les prendió las pulgas que traía en su mochila de lana virgen.

Piedad Dubonnet, en cambio, estuvo muy melancólica tras la salida de Íngrid, pues es la única mujer que queda en la casa editorial estudio. Poco antes de la nueva prueba escribió un poema que tituló "Carta a Íngrid Bête en Court: Soledad de dos", que dice:
Cuando ya no es posible caminar por la selva, ya no es posible detenerse,
ya no es ni siquiera posible sentarse a soñar,
se oye la soledad de Dios
sentimos el silencio de las dos quebrando los sonidos de la casa editorial estudio.

¿Y quién supo ni sabe, vieja Íngrid Bête en Court?
Ellos, que no son intelectuales, ¿qué van a saber ellos?
Vozna tu carcajada desde el cielo
del helicóptero estridente y feroz, pequeño buitre
de rabia en el corazón.
No sobra aclarar que a nadie le gustó el poema.

Cambiando de tema, tras una votación cuerpo a cuerpo con Plinio Apuleyo Mendoza, el eliminado de esta semana fue Evelio José Rosero. Cuando salió de la casa editorial estudio nadie se dio cuenta. Incluso Isabella le preguntó al portero quién era el que se había ido y el portero le mostró los documentos que se le olvidaron al salir: en uno se leía Evelio Rosero, en otro Evelio Rosero Diago, en otro Evelio José Rosero; a pesar de esto, Isabella no supo de quién se trataba. Por su parte, Nanook Montt estaba de plácemes y con su voz de Papá Noel hizo una grata celebración que se extendió hasta las diez de la mañana del día siguiente. Cuando despertó a las cuatro de la tarde recordó por qué era que estaba celebrando: porque se ganó la impunidad y no tendrá que escribir una escena erótica para este capítulo. Entonces, volvió a empezar a celebrar y todavía por ahí se escuchan sus profundas risotadas.

Para la prueba de hoy invitamos como jurado al erótico Manuel Rincón Domínguez (MARIDO), ganador del Premio Nacional de Cuento Ciudad de Bogotá 2006, quien fue recibido efusivamente por un Miguel Ángel Manrique que se dirigía a él como "maestro". La prueba se realizó en el sitio más erótico de la casa: la piscina, a la luz de la luna llena. Quiroz sirvió el Dubbonet y Piedad Dubonnet se pavoneó en un bikini que le ocultaba todas las pretensiones. Mientras Manrique se mecía en la hamaca wayúu, Ricky Ricón veía Annie Hall y Vásquez jugaba al pirata, nuestro jurado leyó un fragmento de su cuento "Noche nórdica". El ruido de fondo era Coñazos, forzado a cantar un horrible vallenato –disculpen la redundancia– ante la insistencia de García Márketing, que botella en mano aplaudía sus estridentes versos y lo incitaba a seguir cantando, aduciendo que para eso lo habían traído. La voz de Rincón Domínguez entonó, solemne, el fragmento que lo justifica como jurado y que esperamos les infle a todos la banana:
Cerré los ojos y sentí como si mis hombros se unieran a los libros de mi biblioteca. Las curvas de mi cintura contra los lomos, la espalda contra las divisiones de la estantería. Mi izquierda se aferró a la madera mientras él deslizaba la mano entre mis piernas, la suave muñeca adorada, el índice penetrante e inolvidable. Mi otra mano se adhería al inestable andamiaje. Escuchaba la voz sólida y al mismo tiempo suave, como campanas de carrilón en un bosque. El oído palpitaba en mi vientre ante la melodía de sus palabras que absorbían el calor de mi corazón. Mi cara giró para dar paso a sus mordiscos. Mi amante excitaba ya no La montaña mágica, sino mis montañas mágicas. En el ir y venir entre lo mágico y lo montañoso de mis pezones, él navegaba con la lengua. Su humedad y la mía se fundían. Los olores nos embriagaban en un único aroma de celebración, de fiesta. Ya no podía agarrarme de nada más. Los libros caían uno a uno. Y él no tenía prisa, como si volar fuera su profesión. Concierto de piel y voz. Latente e inestable, mi biblioteca era testigo de las vibraciones de la carne. Crucificada contra los entrepaños y los libros por el piso, el Camino de Santiago sonreía. Mi Compostela se humedecía con la pasión. Mi cuello en sus labios, mis suaves dunas en su mano, mis piernas rendidas a sus dedos y mi sexo, cómplice, se abría al vaivén de su percha.
Cuando terminó de leer, únicamente Piedad Dubonnet lo ovacionó de pie. Los demás se hicieron los dormidos o salieron del baño después de vomitar. Sólo faltaba la llegada del gran Eddie Santiago (ES), a quien su maestría a la hora de componer salsa porno lo califica como comentarista invitado. Después de que Isabella le abrió la puerta, el salsero saludó a los autores y los invitó a jugar con sus esferos. Estos fueron los resultados, pero antes hacemos una advertencia: este capítulo contiene escenas nada moderadas de sexo intelectual.

Andrés Boyos, Vera
Te confieso que he tenido mis tiquismiquis con un par de fotógrafos. No hace mucho me pretendía Luis Portuondo, un cubano moreno y guapote, muy cotizado en el medio publicitario. Un par de amigas mías se derretían por encuerarse con él y hasta les hacía ilusión terminar la sesión de fotos en qué tremendo racamufle, de modo que cuando me llamó, me entró una curiosidad malsana y acepté hacer un catálogo de ropa con él. Moreno grande, insisto, muy atractivo Luis, pero a la hora de la verdad demasiado charlatán para mi gusto. Aparte de eso, fisgón mientras te cambias. (...) Todavía sentía el escozor sin placer en el sexo, un escozor de piel herida y la sensación de tener aún adentro al intruso.
ES: ¿Tiquismiquis? ¿Racamufle? Estos intelectuales no tienen idea de las palabras para hacer el amor. Qué aburrimento.
MARIDO: Si yo tuviera la biblioteca de Andrés Hoyos haría maravillas.

Antonio Caballero, Sin remedio
Le besó los senos erguidos y olorosos, pecosos, suaves como la seda. Acarició con su mejilla la piel de su costado, donde el seno nacía, besó por fin los pezones rosados, oscuros, duros de sangre. Patricia tenía los brazos en cruz sobre el sofá, la garganta ofrecida, los ojos cerrados. Le besó los hombros y la curva del cuello, los ojos, los labios entreabiertos, la axila más lejana, sorprendido de que todo estuviera resultando tan fácil. ¿Era ya hora de quitarle los bluejeans, de sacar a la luz su culo prodigioso? No. Dos pasos adelante, un paso atrás, recomienda Lenin.
ES: Todo iba tan bien y se lo viene a tirar con ese tal Lenin. ¡El paso hay que darlo adelante, compay!
MARIDO: Lenin ubica al lector en toda una época mientras los besos en la axila hacen lo propio con este revolucionario del sexo. Magistral.

Moe Quiroz, Justos por pecadores
Yo estaba mudo, inmóvil, dominado por el pánico, cuando sentí que el padre comenzaba a limpiarme, primero la camisa y luego el pantalón, hasta que sus manos se detuvieron sobre mi miembro, que andaba tan asustado como yo. Cambió de pañuelo y me frotó con fuerza entre las piernas, de manera repetida, mientras pronunciaba palabras incomprensibles. Cada vez se acercaba más, hasta que su cuerpo estuvo casi todo encima del mío. Supuse que era un castigo y no fui capaz de retirarlo ni de pedirle que se detuviera. (...), me agarró con fuerza la mano derecha y la presionó con fuerza sobre la tela delgada de la sotana sobre su verga, y movió su mano sobre la mía al tiempo que decía "acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás...", hasta que sentí que ahora era su miembro el que vomitaba.
ES:
Cómo así, ¿los curas tocan a los niños? Igual, vende.
MARIDO: Sencillamente magistral, pero me parece que desaprovechó un elemento clave: la Biblia.

Gabriel García Márketing, El amor en los tiempos del cólera
Él puso todo su empeño en enseñarle las trapisondas que había visto hacer a otros por los agujeros del hotel de paso, así como las fórmulas teóricas pregonadas por Lotario Thugut en sus noches de juerga. La incitó a dejarse ver mientras hacían el amor, a cambiar la posición convencional del misionero por la de la bicicleta de mar, o del pollo a la parrilla, o del ángel descuatizado, y estuvieron a punto de romperse la vida al reventarse los hicos cuando trataban de inventar algo distinto en una hamaca.
ES: ¡Ay!, voy a iniciar negociaciones para comprarle al tal Gabo los derechos de este párrafo. Podría hacer una canción que se llame "Bicicleta de mar".
MARIDO: Magistral, pero pudo haber citado al Kamasutra, o algo que le dé nivel literario.

Gustá Bobo Lívar, Sin tetas no hay paraíso
De repente el cuerpo de Catalina se estremeció. Sin lubricación alguna, el bestial hombre la penetró. La niña sintió el peor dolor de su vida. Su boca se abrió por completo como un resorte y sus uñas se clavaron en la espalda de "Caballo", ahogando un grito lastimero que atravesó su alma y que le arrancó una docena de lágrimas inmensas que rodaron por el cuello del poseído animal que, habiendo entrado en ritmo, no paraba de moverse sobre ella con total angustia, desespero e irresponsabilidad (...). Un nudo se quedó a vivir en la garganta de la nueva mujercita que no salía de su asombro al verse llena de sangre y sin haber disfrutado en lo más mínimo, de los manjares del sexo (...). Esta vez se relajó y mientras lloraba de dolor, en el alma y en la vagina, dejó que la poseyeran los dos hombres y las reminicencias.
ES: Frases como "que la poseyeran los dos hombres y las reminicencias" y "habiendo entrado en ritmo" me dan ganas de dejar de componer, hermano. Es pura poesía, qué sensualidad.
MARIDO: Tremenda sutileza la de que el tipo, además, se apode "Caballo". Magistral.

Héctor Abad Facho Lince: “Solitario”, Palabras sueltas
Oh hipócrita lector, mi semejante, mi hermanito, no lo niegues. Tú también, alguna vez en tu intachable vida (recientemente, o mañana, o en tu lejana adolescencia o en tu remota infancia) habrás estado «amancebado con tu mano», como decía Quevedo. También tú habrás practicado el vicio abominable. Costumbre ambigua, sin duda, pues como decía el sabio de nombre Segismundo (intercalando el francés a su alemán nativo) «sucede simplemente que la masturbación, como tantas otras cosas, tiene les défauts de ses vertus, y recíprocamente, les vertus de ses défauts».
ES: ¿Pero qué coño es esto, compay? ¿A quién se le ocurre el sexo con sabios y con idiomas raros? Yo no entendí nada, ¿dónde están las sábanas blancas?
MARIDO: Magistral, es de estos párrafos que te hacen sonrojar. Qué envidia.

Juan Gabriel Conrad, "Recuperación" incluído en la antología Aaaaahhh! Doce relatos eróticos
No sé qué planes tenía antes de bajar; pero lo que hizo, apenas vio la cerámica, fue quitármela de la mano, y con la otra me tomó de la muñeca y llevó mis dedos bajo la falda y hacia su sexo desnudo. Recuerdo el contraste entre el barro frío de la figura y el calor de su vulva, entre el agua condensada sobre el vello y la cerámica seca.
ES: Qué muchacho tan ochentero. Debía ser virgen cuando escribió esto, una clara evocación de las pajitas que uno se echa viendo Ghost, la sombra del amorth.
MARIDO: Magistral. Nunca se me habría ocurrido una escena sexual haciendo una cerámica. Voy a anotarlo en mi moleskine.

Miguel Ángel Manrique, Disturbio
Se bebió la copa de un trago. Entonces comenzó a desear a esos efebos. Quería que las manos de Omar Hernández rozaran su cuerpo, que los labios de Erney Fonseca mordieran sus senos, que la verga de Braulio Cepeda penetrara su culo, que Manuel Martínez la poseyera, sí, el bruto de Manuel, el tímido Manuel, Manuel; mientras se acariciaba, Victoria Trujillo sintió un espasmo en el pubis; luego, una tibia corriente de placer recorrió su columna vertebral e invadió su cabeza. Cerró los ojos, separó las piernas y un viejo río subterráneo emanó de su cuerpo como un géiser.
ES: Lo de que el río subterráneo esté viejo no es nada sensual.
MARIDO: Magistral, sentí como si la tibia corriente de placer recorriera mi propia columna vertebral. Pero le faltan referentes cultos.

Óscar Coñazos, Batallas en el monte de Venus
No era la primera vez que sentía el endurecimiento de los pezones ni la primera vez que, con prudencia y casi con temor, acariciaba la felpuda superficie de su sexo, sabiéndose incapaz de explorar más allá de la estrecha puerta de entrada, su cajita de sorpresas, como la llamaba de niña. (...) La yema que recorría el extremo superior de la pared tibia y humeda tropezó con algo que se endurecía. (...), ni que la pelvis se sacudiera espasmódicamente y la cintura rotara al ritmo de la mano curiosa y amable.
ES: Literalmente, ¡coño!
MARIDO:
Magistral. El maestro no sólo es experto en geografía garciamarquiana, también en geografía venusiana. Pudo haber mencionado algún juglar vallenato para complementar.

Piedad Dubonnet, Siempre fue invierno
Nunca antes ha estado en un motel. (...) Cuando sus ojos se cruzan con los de Ángel siente algo así como un ramalazo: hay en su mirada un deseo tan implacable, tan urgente, tan lleno de determinación, que la remite de inmediato a la crueldad. En efecto, Ángel la despoja rápidamente de la falda y le baja las medias con un ademán preciso y casi violento. La reacción de Franca es de excitación: el lugar extraño, la sensación de haber traicionado a su amante, la visión renovada, en aquel escenario de pacotilla, del cuerpo sano y atlético de Ángel, el olor, aquel olor indescriptible, y su brusca forma de hacerle hoy el amor, llena de una imaginación casi perversa, la exacerban. Se crispa, se extiende, se exhibe, sin pudor ninguno. Pronuncia a su oído frases jamás pronunciadas. Lame sus orejas, su cuello, su ombligo. Y gime, gime, porque sabe que en este lugarcito sórdido no hay límites, y que ella repite cientos de gestos que otros ya hicieron entre esas mismas paredes.
ES: Eso de "las frases jamás pronunciadas" es un plagio de La noche más linda del mundo, de la orquesta Bronco. Igual, la escena de motel siempre logra excitar.
MARIDO: Magistral, tiene olores indescriptibles y formas bruscas de hacer el amor. Simplemente brillante.

Plinio Apuleyo Mendoza, Primeras palabras
Creo que lo mejor que hice por ella fue regalarle la espléndida biografía de Bolivar de Gillete Saurat. ¿Lo entenderá alguien? Bolívar derrotó al mal duende de Fina. Fina quedó deslumbrada con Bolívar. Lo entendió mejor que nadie.
ES: Lo que no entiendo es cómo Marvel Comics Moreno quedó deslumbrada con este tal Plinio. Tampoco sé quién es Marvel Comics Moreno.
MARIDO:
Gutten Tag, Herr Plinio! ¿Eso es lo más erótico que se le ocurre? Exijo una explicación.

Ricardo Silva Romero, "El único que vive en Bogotá", incluído en la antología Aaaaahhh! Doce relatos eróticos
Va hasta la habitación de sus papás, al fondo del apartamento, y busca, en la mesa de noche de su mamá, la última revista Vanidades. Encuentra, también, una caja de condones. Le molesta. Sabe que sus papás han tenido una buena relación toda la vida pero -y esta es otra exclusiva, porque en público se las da de libertino- no quería saber que en ese cuarto, al que acudía en los insomnios de su infancia, se llevaban a cabo condonaciones.
ES:
Este muchacho como que se equivocó de concurso. ¿Dónde están las caricias? ¿Dónde están los roces? Además, sin condón es más rico, mami.
MARIDO: Magistral. La inclusión de la revista Vanidades le da un aire de cultura pop, de referente culto pero chic que le da fuerza al relato. Debió haber puesto la marca de los condones.

63 comentarios:

  1. Me parece injusto el subtítulo sin referir el film donde empezó su carrera Nelly Moreno.

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  2. Logré excitarme, mi escena (que supongo en este caso suena como exena) favorita es la de la verga que vomita, deliciosa.

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  3. uy sí, a mi exena que me infló la banana fue la de aquel viejo motel con la culifruncida...

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  4. Les comparto lo siguiente que acabo de leer en El ángel literario de Eduardo Halfon (Anagarama, 2004, pág.102): "También frecuento el Ambos Mundos, sobre la calle Rivadavia, para hablar bobadas literarias (¿hay acaso otro tipo de bobadas?)con cualquiera que me compre un trago."

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  5. Qué entraaaadaaaa... ¡No puedo dejar de tocarme!

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  6. por qué se refieren a la cuca y a la verga como "sexo"? sobre todo a la cuca...
    sólo por eso voy a salvar a Bolívar, es el único que le dice vagina

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  7. La votación marca una clara tendencia, y mi candidato saldrá la próxima; flaco favor le hizo la caca estudio al personaje con un fragmento tan fuera de contexto, tan viejo y tan poco erótico, bastaba revisar ADF (1979) y CDELI (1997), allí seguro con más carne que hueso habríanse topado; bueno, él también se ayudó con la propia columna. Esta semana le haré fuercita a misia culifruncis que fue la única que medio me infló el habano. Pongo fin de mi campaña: "No a la salida de Boyos".

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  8. Extra. Extra. Camilo Jiménez no es La Bobada Literaria.


    Bueno, dejen ya de llamarse niñas, a menos que sean como Endry Cardeño o unos maricas completos, o como los travestis del barrio Santa Fe en Bogotaá o de esas cosas que asustan al candidato presidencial Galat o definidas por Fernando Vallejo. Ustedes son tres imbéciles, outsiders de la literatura y la cultura colombiana, pagos por Andrés Hoyos, llamados Iván Hurtado, César Mahecha y Carlos Vallejo.

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  9. Este pisco, el mismo de siempre, el de la carita tapada, tiene unas obsesiones delatantes: la semana pasada el sambenito de las felaciones; ésta en cambio los sarasas. Se podrá hacer una campaña para que le publiquen cualquier textículo en alguna parte, preferiblemente en el N.Y. de Profamilia y calme un poco fiebre.

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  10. Jajajajajjajajja, yo quiero ser un insider de la cultura. Un saludo a César Mahecha, quien quiera que sea.

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  11. El anónimo de arriba está miando fuera del tiexto. La bobada es un experimento de una universidad, de la universidad nacional. De tal manera que todo lo que sale es hecho por muchas personas. Estudiantes de maestría, sobre todo. Y no es ninguno de los tres de arriba.

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  12. Yo creo que en realidad no importa tanto quièn o quiénes escriban esto. ¿Por qué les parecerá tan importante?

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  13. Fácil, quieren desprestigiar a la bobada para que cierta E*** *o*a* **e**o que se hace llamar "*ns*y*st*" se sienta mejor.

    ¿O no será el[la] detrás del anónimo?

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  14. Anónimo de las felaciones = Anónimo que revela los miembros de la bobada = Anónimo que amenazó a la bobada = No anónimo que dice que siempre pone la cara.

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  16. @críticoliterario7 de marzo de 2010, 9:33

    Saludos a Iván, Carlos y César.

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  17. Yo sí me imaginé a Iván Hurtado es esas: http://es.wikipedia.org/wiki/Iv%C3%A1n_Hurtado

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  19. A este pisco, el mismo de siempre, el de la carita otrora tapada, el que mandaba la piedra y escondía la mano, hay que abonarle que al menos ya está reconociendo su ordinariez. Obvio que tarde y obvio que ante la imposibilidad de mantener el anonimato seudo valentón. Es innegable, el mismo estilo canalla del anónimo sonante, haciendo públicos hechos privados que solo interesan a los interesados y ahora con el vendaje que al dar explicaciones que nadie le ha pedido delata aun más sus veleidades de figuración; la docena y media de publicaciones entre nacionales e internacionales deben estar muy orgullosas de haber publicado esta prosa de alcantarilla, cargada de bellaquería y mala leche.

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  20. Esto cada vez se parece más a la pelea entre Sara Corrales y Marcela Mar... Qué estupidez. Publico como anínimo, pero les dejo mi dirección IP.

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  21. Que liste las publicaciones, que las liste, apuesto y como mocos que no son mas de cuatro, contando La Movida

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  22. De acuerdo, que enumere las publicaciones; de pronto son la docena y media que dice repartiditas entre las autopublicaciones, las páginas virtuales sin filtro en donde se publica gratis (como "La bobada literaria") y las revistas de sus amigos que coincidencialmente publican en la suya. Claro que cuando a uno le gusta tanto el chismorrerío dificilmente le quedan amistades.

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  23. Iván Hurtado. Uno de los que escribe la bobada literaria ante los múltiples rechazos de sus textos y los de sus amigos en revistas y editoriales. Su perfil en facebook disponible en

    http://www.facebook.com/profile.php?id=1353397566&ref=ts

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  24. En realidad a Iván Hurtado lo rechazaron pero de la selección ecuatoriana de fútbol. Todo comenzó con una insulsa diatriba que tuvo a bien escribir en contra de su técnico, una vez terminado el partido que la selección perdió contra Chile, y luego de escuchar del profe que toda, pero toda la culpita, habiá sido suya. Esa diatriba, claro, nunca vio la luz. Todos los editores le decián "Adios Pues", cada que lo veían, como a cierto des enmascarado personaje.

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  25. Carlos Vallejo
    (Cali,1981) Es periodista y coordinador editorial de la revista Axxis.

    Iván Hurtado
    (Bogotá, 1982) Trabaja en la Gerencia de Literatura del Distrito, Bogotá.

    Autores

    Deshojan Carlos Vallejo e Iván Hurtado

    http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_autor&id=330

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  26. Crónica de Iván Hurtado cuando era librero de Biblos, antes de ir a estudiar y lavar platos en Inglaterra.

    http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1471

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  27. Ya lo decía el gran Cochise, en este país se muere más la gente de envidia que de cáncer; las publicaciones más importantes de este pisco, el de marras, son las no publicaciones de los otros. Se alegra más cuando le rechazan a los otros que cuando le aceptan a él. Entre estar pendiente de las vidas ajenas y el chismorrerío se le va la vida y los textos se quedan sin escribirse, es que para que diánchiros escribir si es más divertido saberle la vida a nuestros héroes, dice.

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  28. SÍ SON 18 REVISTAS, PERO ES OBVIO QUE ESTE SEÑOR SE REFIERE A LOS INSULTOS QUE HA PUBLICADO EN LA SECCIÓN DE COMENTARIOS Y CASI SIEMPRE COMO ANÓNIMO O CON SEUDÓNIMOS. A PROPÓSITO, POR QUÉ ESTE CANALLA SE LA TIENE VELADA A ANDRÉS MAURICIO MUÑOZ QUE ERA SU AMIGO EN LA MOVIDA, POR QUÉ ANDA TRATANDO DE FORMA PEYORATIVA COMO "NEGRO" AL NUEVO EDITOR DE EL MALPENSANTE, QUE TENGA CUIDADO QUE ESE SÍ LE DA POR EL CULO.

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  29. Con razón cuando salía algo de Andrés Mauricio en La Movida le llovían insultos de un poco de gente. Yo no entendía muy bien la razón, y un día se lo pregunté, de que a el, siendo parte de la revista, la gente le tirara tanto. Me dijo que todos los comentarios descalificadores eran de la misma persona pero con diferentes nombres pero que no sabia quien era. Ahora ya sabemos quien era.

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  30. y a qué viene tanto revuelo y tanto misterio? sólo hay que leer las 5 primeras entradas de este blog
    Plata es muy, muuuuuuuuy imbécil y muy dolido, estos manes siempre dieron la cara...

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  31. La vasta serie de comentarios de esta entrada ratifican el título del blog: la bobada literaria.

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  32. A las 15:11 del seis de marzo les dijo outsiders de la cultura y la literatura colombiana, ¿en serio creerá que los ofendió?

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  33. Las bobas de la bodada soy yo.

    Flaubert.

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  34. Oiga Camilo y cuánto trago le han goteriado -editores, amigos, etc- a Andrés Mauricio Múñoz para después hacerle el favor de publicarle en El Malpensante?
    Es que yo que nunca lo he invitado a nada a usted y pues si se acuerda, alguna vez le mandé una propuesta con traducción de Coetzee de Summertime y entrevista que aún sigue inédita y nada.
    Un gusto saber su suedónimo por esto lares y confirmar lo que Ana María Aragón me había dicho: que usted era de los que escribía la bobada.

    Y los comentarios de los que hablan en los textos de Andrés no los hice yo. Me queda la duda de quién es el que comentaba los textos de él en La Movida. Me queda esa duda para cuando me vaya al más allá y ojalá lo pueda saber.

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  35. Juan Pablo, le aclaro un par de cositas:

    Primera: desde diciembre pasado no trabajo en El Malpensante, así que en lo último que le publicaron a Andrés Mauricio Muñoz no tuve nada que ver. Igual yo lo hubiera publicado: me pareció un bonito texto.

    Segunda: el comentario anterior era un chiste. Siempre que escribo algo lo firmo, no voy poniendo por ahí comentarios anónimos, ni uso seudónimos.

    Tercero: Tengo con qué pagarme mis tragos, por fortuna. No necesito que me inviten. Publicarle algo a alguien no tiene que ver nada con que sea amigo mío o que haya bebido con él. A muchos amigos cercanos les he rechazado textos. Muchos siguen siendo amigos, otros (los menos) no. Poco me importa.

    Cuarto: no consideré publicable nada de lo que usted me mandó no porque no me invitó a beber (vide supra), sino porque esas piezas estaban MAL escritas y MAL armadas. Es decir, que no le he publicado nada a usted por MAL ESCRITOR y flojo traductor. Y además me he dado cuenta de que es obtuso y pendenciero, y por eso no me interesa tener relación ninguna con usted. Por eso mismo me retiré del trabajo que me pidió hacer y que no voy a mencionar acá.

    ¿Le quedó claro? Espero que sí, porque no voy a agregar nada al respecto.

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  36. Camilo. Gracias por su aclaración. Tampoco me interesa tener nada que ver con usted. El mundo es grande y está lleno de gente y de revistas y escritores y opiniones personales y de animales y nubes y colores, etc, jajaja. Mírelo y se dará cuenta. A mí, por ejemplo, su amigo Pablo Arango me parece un pésimo escritor y usted un crítico de esos que nunca pudieron escribir o culminar algo o publicarlo - hasta el momento-, al menos como Santiago Gamboa y entonces como los de este blog se dedica a despotricar de los demás, de los que si hacen, de los que sí publican, con dureza y celos.
    No sé si usted cree que sólo lo que pasa por CNN y por El Malpensnate es lo único que vale la pena o lo que debe interesar en esta vida en cuanto a literatura y por lo mismo debe salvarse del Apocalipsis. Ya le decía arriba: el mundo es grande y está lleno de gent, y le agrego: como para reducirse a una revista, un barrio o a una persona.
    Ahora, sobre la traducción de Coetzee dejemos claro que nunca obtuve respuesta suya ni de nadie en EL Malpensante de un borrador, porque ese fue lo que le mostré de la traducción. No quise dejar manosear más la entrevista ni la versión corregida de la traducción porque para qué, si no querían pagar la vaina, en el remoto caso de que les hubiera interesado. A El Malpensante le gustan es lo refritos, los textos que se puedan traducir y publicar gratis. Gracias por lo de obtuso y pendenciero, pero suspalabras no son palabras de dios.
    Y gracias por la grosería de tirar a la basura el manuscrito de El Atajo de Andrés Ospina, que le había dado a leer; ¨el trabajo que le pedi hacer.¨

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  38. Para atenuar las opiniones personales de Camilo, dejo una muestra de una traducción publicada en revista Hermano Cerdo, mucho tiempo antes de la publicación del libro en español en Random House Mondadori y muchos meses antes la importación del libro a Colombia.

    Mire nada más dentro de la historia
    Carta al New York Times
    Por Amy Bellete

    Para el editor:

    Hubo un tiempo cuando la gente inteligente usaba la literatura para pensar. Ese tiempo se está acabando. Durante las décadas de la Guerra Fría, en la Unión Soviética y en sus satélites orientales europeos, fueron los escritores serios los expulsados de la literatura, ahora en América es la literatura la expulsada de tener una influencia en cómo es percibida la vida. Los usos predominantes para los que la literatura es puesta ahora en las páginas culturales de los iluminados periódicos y en los departamentos de Inglés de las universidades son tan destructivos acerca de los fines de la escritura de ficción como lo son con la recompensa que la literatura brinda a un lector de mente abierta, que sería mejor si la literatura no fuera aprovechada más para ningún uso público.

    Carta tomada de la novela Exit Ghost, de Philip Roth. Traducción de Juan Pablo Plata.
    Amy Bellete fue la amante de E.I. Lonoff, el primer héroe literario de Nathan Zuckerman.

    Para leer completa ir a http://hermanocerdo.anarchyweb.org/index.php/2008/02/carta-al-new-york-times-sobre-hemingway/

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  39. Juan Pablo,

    Me parece el colmo los límites a los que llegas. Y hablo porque en tu comentario mencionas mi nombre. Muchas veces me dijiste, cuando yo apenas comenzaba a asomar mi cabeza por estos lados, que la literartura era un mundo de grupillos, roscas y revanchas; me pedías que definiera de qué lado estaba yo y siempre te dije que no lo tenía y no me interesaba defninirlo. Lo que yo quería, y quiero, es escribir, sin importar nada más. Si alguien asumía algún proyecto literario tú inmediatamente lo catálogabas de rival, y no como alguien que, al igual que nosotros, se afanaba en aportar lo suyo a este medio que tanto lo neceista. Eres amigo de mis enemigos, me decías varias veces y me invitabas atrincherarme y pensar en planes para marginarlos. Muchas veces te dije que no era mi estilo y te aconsejé, por tu bien, que cambiaras esa forma de pensar. Pero no lo hiciste. Y siempre pensaste, cuando alguien lograba alguna cosa, que algo oscuro habiá detrás; siempre hubo para ti un manto de duda sobre los triunfos ajenos. Y así se te pasaba el tiempo, mientras tú te hacías un ocho la cabeza pensando dónde estaba lo turbio, los demás estábamos juiciosos trabajando. Al final, claro, cuando los resultados empezaban a aparecer, tú de un plumazo decretabas dónde radicaba lo oscuro: "Claro, este es del mismo parchecito de este"; "este tiene que ser amigo de tal o cuál"; "A este le pagaron", "Este se amangualó con este". Por eso ahora me queda claro que, al igual que tus comentarios ofensivos acerca de mi publicación en Malpensante, los comentarios de La Movida donde supuestos varios lectores decían que yo era amigo de los jurados donde había ganado mis premios literarios, también eran comentarios tuyos. Mientras ambos le metíamos el hombro a La Movida, a todas las cosas buenas que hicimos, tú por debajo te entregabas a calumniarme en el portal, como en un afán de deshacer la poca buena imagen que yo me estaba ganando, como escritor y como gestor cultural. Es por eso que todos los comentarios provenían de la misma dirección IP y que ninguno de los correos existía. Por eso en el portal se la pasaban insultándome, cuestionándome. ¿Tenías miedo acaso de perder tu protagonismo en la revista? Muy mal, porque todo mundo sabe que el gran gestor de La Movida eres tú; los demás eramos sólo colaboradores. Camilo me parece a mí una de las personas más independientes del medio. Y no me da pena decir que he mandado al Malpensante varios textos y tan sólo ahora sale publicado el primero. Varios los recibió Camilo y, con mucho tacto y pedagogía, me explicó por qué no eran publicaables. Otros le gustaban a él pero no a Mario Jursich. otros a Mario y no a Camilo. Otros a ninguno de los dos. El texto que salió publicado ahora lo descubrieron ellos porque alguien ajeno a la revista lo leyó y les habló muy bien de él, por eso se interesaron. Pero, como dice Camilo, cuando eso sucedió ya Camilo no estab en El Malpensante. De tal manera que, si tú pienss que las veces en que salimos con Camilo y con Sebastián Pineda a tomarnos algo, era para hacer "lobby" y salir publicados en la revista, estás muy equivocado. Esas salidas eran para emprender un proyecto cultural en el que queríamos trabajar pero que finalmente no se dio. Y tú sabías eso. Así que deja la mala leche y no digas tantas pendejadas. Trabaja. Pero trabaja duro, sin llenarte la cabeza de basura. Yo creo que tú tienes mucho talento para la gestión cultural,y te lo he dicho varias veces, pero gran parte de ese talento lo echas a perder por esa forma de pensar. No quiero peliar contigo. Ya te lo dije en un correo: vivimos tantas cosas bacanas en La Movida que pesan más que muchas cosas.

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  40. El anterior larguero era mío: Andrés Mauricio Muñoz

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  42. Juan Pablo, te pido el favor de que leas, arriba de tu último comentario, un largo comentario que puse para ti. Lo hice público, porque tus agresiones también fueron públicas.

    Andrés Mauricio Muñoz

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  44. Cuando hablamos de la bobada pequé por ingenuidad, que es uno de mis defectos más grandes. Me llamaste por teléfono después de mucho tiempo sin hablar. En medio de la conversación me expresaste tu admiración por el trabajo de los de la bobada, que porque dessacralizaban el medio literario, que porque eran ingeniosos, que porque al medio le hacía falta algo como eso. En medio de la conversación me dijiste quienes eran y yo te dije que no, que tenía entendido que no eran ellos, que eran unos tales x, y, y z. En ese momento colgaste y empezaste a ponerlo por Facebook y en el blog de la bobada. Me sentí engañado, porque cuando manifestaste admiración por ellos yo no le vi nada de malo a mencionar quienes pensaba yo que eran, de acuerdo a lo que tenía entendido. Soy un tonto. Caí en esa trampa. Lo reconozco

    Andrés Mauricio

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  45. juan Pablo,

    hoy, a pesar de que la distancia ineluctable nos separa, siento que no todo fue perdido y que tal vez algún día el recuerdo de aquellos días en que nadábamos desnudos en un mar de sábanas ardientes lleven de nuevo a que nuestros labios se unan. El roce de tu piel en mis núbiles pezones quedará para la posteridad como testimonio de una complicidad intelectual que trascendió las pequeñeces. Especialmente la tuya.

    Andrés Mauricio.

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  46. Andrés Mauricio,

    de haber sabido que usted era ese ser traicionero nunca le habría dado la espalda aquella noche en que los tragos jugaron con nuestras cabezas, y con nuestras manos, y con nuestros muslos húmedos de conocimiento literario. Cada segundo que pasa me convenzo de que todo el placer que me haya dado su aliento cálido en mi nuca valdrá el tiempo invertido en alguien que solo me miraba como un cuerpo alguna vez turgente. Pude haber invertido ese tiempo leyendo autores bálticos.

    Suyo,

    Juan Pablo.

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  47. No lo niegues, Juan Pablo. Aquellos días en que en compañía de Sebastián invitábamos a Camilo Jiménez a tomar cerveza nuestra intención era hacerle una vaca muerta. Tú mismo dijiste que el tipo tenía carne para todos y que podríamos saciarnos en su sapiencia editorial como osos polares que encuentran una ballena encallada. ¿En que momento perdiste el rumbo?

    Andrés Mauricio.

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  48. Muy ingeniosos los últimos comentarios romanticones y cursis que aparecen firmados por mí. Es mejor que los firme el que los escribe, pues ya sabemos que siempre termina sabiendose quién es quién.

    Andrés Mauricio

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  49. Andrés Mauricio,

    nuestras diferencias serán irreconciliables mientras usted no acepte que la fisuras empezaron el día que usted defendió en aquella conversación de borde de piscina en Girardot al señor Pablo Arango, a quien usted y Camilo pueden considerar muy buen escritor pero que a mí me parece manizaleño, brusco y de roncar exacerbado.

    Juan Pablo.

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  50. ¿Esa última carta de Plata es en serio o es parte de uno de los fragmentos eróticos del reality?

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  51. Plata:
    No entiendo su obsesión por revelar quiénes escriben en la bobada. Sobre todo cuando en las primeras entradas lo revelan; pero supongo que se puede leer mucho aunque no se lea bien. Le agradezco, además, que me asocie con este blog, porque encuentro que las autoras son muy ingeniosas y divertidas, y también le agradezco que dé a conocer los textos que me publicaron en El Malpensante, pero también le agradecería que no hiciera pública mi página personal en Facebook y que no inventara cosas sobre mí (como que lavé platos en Londres –no tendría problemas en aceptarlo de ser cierto, pero nunca lavé platos fuera de mi casa– o que me han rechazado muchos textos a mí y a mis amigos –me han rechazado un par y me han publicado un par, pero usted no lo sabía, y son cosas que uno acepta cuando se le mide a esto de mandar un texto para que lo publiquen. En cuanto a mis amigos, la verdad no sé cuánto les han rechazado–). Después de todo, usted nos amenaza a Carlos Vallejo, César Mahecha –quienquiera que sea– y a mí con cárcel por decir mentiras sobre usted, aunque le aclaro que nunca me atrevería a acusar a nadie de traqueto, de ser mentira porque no soy capaz de una calumnia semejante y de ser cierto por instinto de conservación.
    Los comentarios que he publicado en este blog han sido muy pocos y no van contra nadie, y han ido firmados con un seudónimo, que al final se puede revelar. No me parece bien publicar como anónimo y mucho menos insultar como anónimo, y estoy seguro de que el supuesto anonimato de este blog es apenas parte del juego, que usted al parecer no entiende porque se lo toma todo muy en serio.
    Por otra parte, ese argumento de que uno escribe en un blog porque lo rechazan en las revistas me parece muy corto de miras. Hay tanto talento en los blogs como en los medios impresos, y a veces mucho más. Comentarios como ese y como el resto de los que usted ha puesto han hecho que este blog se desborde en bobadas y hasta resulte aburrido.

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  52. Buenas,
    yo de güevón me puse a googliarme y vea pues, encontré esta página, y me encuentro metido en la hijueputa porque a este señor adiospues o Juan Pablo Plata le dio la gana. Pues señor, me permito informarle que no tengo nada que ver con esta gente, que vivo en Barranquilla y no tengo ni idea quienes son los señores o señoras que escriben aquí. Tampoco soy escritor y nadie me ha rechazado nada nunca. Nunca he leído nada suyo, porque parece que solo publica en revistas internacionales y yo nunca he podido salir de Barranquilla, ni comprar revistas de otros lados.

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  53. que si quiero agregar una bobada? pues si, que no usen mi nombre, que usar mi nombre en vano es susceptible de demanda. Ojo con eso.

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  54. La cosa comenzó a joderse cuando llegaron los paisas a Bogotá, desde Pepe Sierra, Sebastián Pineda hasta Camilo Jiménez con musgo todavía en la orejas. En sí lo jodieron todo los montañeros de mazamorra amarilla.

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  55. A este humanista había era que cogerlo paternal y decirle pasito: "ya cállese mijo, no sea tan bocón ni tan tropelero, mérmele, qué saca siendo tan resentido, lo único que va a conseguir es que no lo quieran". Más habría valido decírselo el viernes o el sábado, pero como bien le dijera el general Santader a Schopenhauer "nadie escarmienta en cuero ajeno".

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  56. anónimo 21:10 ese "en sí" es lo más mañé, ñuco o como le digan en la metrópoli.
    y si usted es de los que piensa que todo lo de la capital es lo máximo, pues le aconsejo que salga de su casa, papito.

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  57. sí1
    pron pers sí ['si] forma de la tercera persona usada como término de preposición
    Escuchó la pregunta, pensó para sí y dio luego su respuesta.
    por sí o en sí
    considerando algo de manera aislada
    La tarea no es difícil en sí, sólo requiere de mucho tiempo y dedicación.


    No se acomplejen. Uno puede decir en sí. Puede decir cabello o pelo y no pasa nada. No se preocupen por ser tan cool o menos cool. Un día de estos se van a morir y ya. Entonces para qué tanta vaina. Mañe, jajaja.

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  58. A quienes todavía sean tan ociosos como para leer entradas de hace un mes y mamarse todos los comentarios, les contamos que todavía no nos ha llegado la citación del juzgado por calumniara Plata. Tal parece que no nos llamamos como Juampis pensaba. Sigue intentando, Juan.

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  59. Ocioso como siempre vuelvo a visitar el blog después de varios meses y a releer los comentarios. En la última Letralia hay un texto de Plata sobre las librerias de Miami; al parecer entendió que es pelea de tigre con burro amarrado. De pronto ya no es tan tropelero. Felicitaciones por la perseverancia, pero seguir con constancia este blog termina siendo mamón; parece una telenovela, no ve uno las entradas de cuatro meses y hoy 12 de julio de 2010 siguen con el "misterio" acerca de su identidad y ese falso anonimato lo único que medio esconde es vanitas vanitaes vanitatun est.

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  60. ¡Ah! Aquí están nuestros "literatos"/"escritores" anónimos de vereda, jugando a ser importantes. Entretenido leer. Sus conversaciones deberían estar en papel, para que las señoras no se aburran en el salón de belleza.

    C.P.

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