lunes, 28 de febrero de 2011

Eduardo Bechara, personajes del mes en La Bobada Literaria

Nuestros lectores más juiciosos notarán un error en el título de esta entrada. Pero no lo es: Eduardo Bechara es tan bobo que es dos personas. O eso dice. A este maravilloso literato le teníamos muchas ganas –especialmente por su sensualidad– desde el inicio de este blog. Tanto, que queríamos proponerles a nuestros bobos lectores que lo convirtiéramos en un escritor de culto, como hizo uno de sus amigos con otro amigo. Incluso, en un intento fallido por sacarlo del anonimato, lo invitamos a participar en la primera temporada de nuestro inolvidable reality show El desafío literario, pero su arrollador talento lo eliminó.

Sin embargo, la genialidad de Eduardo Bechara no tiene límites y hace un par de meses lo vimos en la sección Gente de Semana –desechado extrañamente de unas páginas culturales que, al paso que van, deberían llamarse “El bestiario de la cultura”– mojando prensa porque, según él, se encontró a su doble, que además es argentino. Un doble tan doble que hasta tiene el mismo nombre, se deja la misma barba y escribe igual de mal. Por eso, este mes decidimos homenajear al único escritor colombiano el doble de imbécil que Ensuncho con este conmovedor perfil, que vale por dos y por eso lo dejamos para el último día del segundo mes.

La carrera de Becho –como le dicen sus amigos– empezó en el lugar ideal para arruinar cualquier carrera: la Universidad de los Andes. Este joven de familia venida de Europa Oriental, con cierta posición económica y una notable deposición cerebral, estudió Derecho pero luego se torció y optó por la Literatura –así, con mayúscula inicial para hacerla más sublime–. A falta de suficientes contactos que le publicaran sus audaces crónicas, cuentos y novelas, Eduardo escogió el camino del que tiene un marrano y no una editorial incauta: autopublicar. Así, el mundo tuvo la fortuna de ignorar dos grandes obras: La novia del torero y Unos duermen, otros no. Para empezar a deleitarlos, vamos a incluir una serie de fragmentos de esta última (advertencia: si usted está en su oficina o en medio de una clase, mejor no lea esto o asegúrese de contener la risa).

“Me sentí atravesándolo como si fuera la vagina del Albatros. (…) Me imaginé penetrando su rosácea flor de cuerpo entero. (…) Quise gritar su nombre; eyacularme en ella como si fuera un espermatozoide en busca de su fertilidad”.

“Lamí el vórtice de sus pelos enmarañados. Metí la nariz dentro de su vulva y exhaló un gemido”.

“Descendí sobre su pubis, lo lamí primero con ternura y luego con desenfreno. Miré su rostro de placer mientras lo hacía. Bajó mis pantalones y me chupó”.

Qué poético, recuerda esa salsa erótica que dice “cuando tiemblo y me derramo sobre ella”. ¿Y dónde queda el pubis del Albatros como para poder verle la cara? En lo que sí estamos de acuerdo con la forma en que se considera es en lo de "me chupó".

“Sacó el disco ¿Dónde están los ladrones? de Shakira y lo puso. Salimos de Bogotá por Soacha. Las calles estabas sucias. Había basura regada por todos lados”.

Claro, la basura también iba en el carro, estaba sonando por los parlantes y fluía por las venas de este escritor.

“Desanudé mi corbata. Arrojé mi morral en la primera caneca pública que encontré. Me perdí por la ciudad. La entropía de la mañana seguía su curso natural”.

Eso: como tu familia te mantiene, mándalo todo a la mierda. También deberías dejar de escribir. Y explicarnos a todos –menos a Mario Mendoza– qué carajos es la entropía de la mañana.

“Miré las paredes de mi cuarto, viendo en ellas reflejado un sufrimiento que se extendía por el tapete hasta los guarda escobas de madera”.

¿Estaba bajo el efecto de algún hongo o eso fue una metáfora de quinto de primaria?

“Conozco al Albatros; con ella volé en paracaídas”.

Pregúntese usted, bobo lector: ¿con cuántas personas ha montado en Transmilenio y a cuántas de ellas conoce?

“Tienes buena sazón, Boris. (…) El otro día leí que los hombres que tienen sazón son buenos papás”.

¡Ay, brutas: el hombre de nuestros sueños!

“Mucho cínico. (…) El man se va a las cinco de la tarde y nosotros nos tenemos que quedar hasta quién sabe qué horas.
—Unos duermen, otros no – le respondí.”.
Dago, toma nota, aquí puede estar la trama de tu próxima película y/o telenovela. Por si no sabes todavía de qué se trata, Dago, te dejamos la reseña oficial de la novela, en la que demuestra su conocimiento de la realidad del país al combinar dos de sus flagelos: el terrorismo en Bogotá, tan feo que es, y el sufrimiento laboral en las firmas de abogados. Para entender la profundidad del personaje, hay que prestar especial atención a aquello de lo que se da cuenta:


Unos duermen, otros no

La novela que denuncia el abuso laboral como nueva forma de esclavitud.

Boris Estefan Porvorsky, un joven abogado en una firma prestigiosa de Bogotá, pierde a su hermano en un atentado terrorista, dándose cuenta de que las cosas no son como aparentan. Enfrentado al fantasma de Tufik Estefan Porvorsky y a la cruda realidad de una familia que se desintegra, intenta luchar contra un personaje siniestro, Jerónimo Pinillos, su propio jefe, quien maltrata, denigra y subyuga a sus empleados dentro de la oficina. El abuso laboral como nueva forma de esclavitud, junto con una coyuntura nacional de la que nadie puede escapar, conforma la vida de Boris, quien sólo hasta el final, descubre el misterio que hay detrás de la muerte de su hermano.
Publicada en 2006, es el producto emblema de la Editorial Escarabajo, su editorial, que como verán en el link catálogo, tiene una producción constante, de la que también es prueba Escarbajo Revista.
Pero eso no es todo: Bechi, como le dicen sus novias, tiene alma de escritor maldito –aunque ni siquiera alcanza a ser un escritor malito– y decidió irse a viajar, a recorrer el mundo, a recoger esas historias hermosas que construyen el planeta; no en vano, “el ser humano y su comportamiento dentro de la urbe contemporánea es su tema de fondo”, según su propio perfil. Por eso, Bechara dio el salto al mundo digital, se fue a Brasil, compró una bicicleta y montó un blog en eltiempo.com en el que iba a recopilar historias de un recorrido por Suramérica para recaudar fondos para ayudar a los niños con cáncer. Esa linda causa le duró hasta que anduvo diez kilómetros y su estado físico no le dio para más. Le hubiera salido más barato hacer escopetarras.

Claro, hay un blog en el que siguió escribiendo sobre sus viajes o recicló los de El Tiempo, vaya uno a saber y vaya otro a averiguar. Acá cumplimos con mostrar un fragmento de unas crónicas que parecen escritas por Pirry:
¡Lo voy a lograr! ¡Lo voy a lograr! Me digo ante el viento que golpea el panorámico. El valle se extiende con los volcanes en frente y me siento feliz. Mi felicidad está ligada a la velocidad y al sentimiento de libertad que me abraza ante un delirio aparente. Los kilómetros pasan en mi lucha contra el reloj. Que difícil es eso. Intentar ganarle al tiempo. Desde que me volví escritor mi vida ha sido eso. Una lucha Proustiana de ir en busca del tiempo perdido: tratar de escribir lo que más pueda en lo que me queda de vida.

De todas formas, un día que no teníamos plata y queríamos robar, quisimos usar su prestigiosa firma y rendirle un tributo a este barbudo remedo de Proust:

La Fundación Mismo Periodismo en asocio con La Bobada Literaria anuncia su conferencia “Eduardo Bechara Navratilova y el relato de viajes por una causa noble: un estudio paraliterario del viaje en bicicleta”.

Este curso parte de la certeza de que los viajes en bicicleta por Brasil son muy cómodos cuando se hacen en bus: uno casi no se cansa, escribe sobre lo que se tomó en la playa para un blog en eltiempo.com, va a partidos de fútbol y se toma fotos como en cualquier paseo familiar, pero siempre se hace llamar “escritor”.

Pero, por desgracia, nadie se inscribió a nuestro curso.

Y Eduardo Bechara siguió su camino y conoció a su tocayo en Argentina –o, quizás, se le ocurrió la Borgeana (con mayúscula) idea de decir que conoció a un tocayo– y Semana, a falta de un editor que sepa escoger temas, le siguió la cuerda. Entonces, las escritoras de este blog y nuestras dobles decidimos hacer un sesudo análisis comparativo de lo que escriben Eduardo Bechara Navratilova (el colombiano, con segundo apellido checo) y Eduardo Bechara Baracat (el argentino, con segundo apellido de lámpara). Al primero ya lo describimos. El segundo es un joven nómada, un loco de la vida que atiende hostales y también escribe; es más, la casualidad con el colombiano es tan grande que también escribe mal –y, por más que lo intentamos con la ayuda de Daniel Coronell, no encontramos textos suyos anteriores a noviembre de 2010, fecha en la que se anunció públicamente el encuentro de estos dos tocayos–:
Supe de su arte a través de un cuadro que tiene en su poder mi hermana Astrid titulado “Pedro Navaja”. Cuando apareció colgado en su hogar, pensé que el callejón oscuro flanqueado de edificios rojos me tragaría junto a la sombra de dos figuras humanas. La fuerza de los colores me dio escalofríos (no es ebriedad lírica). En frente del lienzo de dos metros por dos metros, supe que a Pedro Navaja lo habían salvado de la muerte una vez más. Artistas como Natalia Zabala tienen el poder de dar vida: ese es el milagro de la creación.

¿Ustedes por qué no son así de sensibles? ¿Porque no son argentinos o de la Universidad de los Andes?

Intento olvidar. Quiero esconder el recuerdo bajo los pliegues de mi corteza cerebral, en el basurero a donde va lo que nos hace mal. Igual que se mete el sol allá lejos.

Ahora todo cobra sentido: a este tipo le hicieron una lobotomía, pero le dejaron abierta la cabeza y se le mete el sol al cerebro.

Lustro la cara de mi guitarra criolla con un paño humedecido. Compré cuerdas nuevas en el negocio de mi amigo fotógrafo “Pata” Vera, y recién las he colocado. El tubo fluorescente refleja su frialdad en la madera de ciprés barnizada. Pruebo con mi pulgar la sexta cuerda, gruesa y brillante. Al accionarla, vibra echando un tono desafinado que se apaga hasta enmudecerse. Tendré tiempo de corregirlo antes de actuar. Guardo la viola y descubro que los herrajes del estuche están oxidados. La compré hace quince años. Pasé diez fuera de mi ciudad, dando vueltas por ahí. Tengo cicatrices nuevas, dolores viejos, y asuntos pendientes. Esta guitarra jamás me ha pedido nada, y me ha dado todo: su tiempo, su voz, su cuerpo y su alma.

Como lo leen: además de mal escritor, este Bechara también es mal músico. Y no necesitarán ser tan suspicaces como Pacho Santos para darse cuenta de que Eduardo Bechara Navratilova y Eduardo Bechara Baracat son el mismo. O que por lo menos el que escribe es el mismo. Y que los textos del uno duermen, los del otro también. Si no nos creen, no hace falta sino escuchar a uno de estos dos sensuales escritores leyendo apartes de su novela o respondiendo las preguntas que le hace otro personaje tan bobo como ellos dos y diciendo que el deporte nacional de Brasil no es el fútbol sino la sonrisa en una entrevista como para morirse haciendo deporte.

Encuentre las diferencias.

37 comentarios:

  1. Es demasiado fuerte publicar esto un lunes por la mañana. No sé si podré trabajar hoy. KR

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  2. Me duele la cabeza oyendo a este cretino. KR

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  3. Pura envidia de las perras que escriben este blog. Esa revista Escarabajo le da por el culo a La Bobada Literaria. Quiero citar su párrafo más interesante (aprendan a escribir como Bechara, bobas): "Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Suspendisse quam est, dapibus id ultricies eu, adipiscing sed nisi. Etiam fermentum iaculis mi id gravida. Quisque sit amet ullamcorper lectus. Donec nec pretium tortor. Maecenas luctus sem quis lacus pulvinar malesuada. Praesent molestie tortor eu turpis commodo pellentesque. Aliquam est diam, convallis in interdum vitae, luctus id nisl. Aenean in nisi turpis, pellentesque auctor nisi. Etiam sit amet tortor massa, ac blandit odio. Vestibulum dignissim iaculis neque non convallis. Suspendisse potenti. Curabitur ut odio lorem. Nam dui lorem, suscipit vitae dictum eget, porttitor eu nunc. Sed molestie tincidunt justo sit amet eleifend."

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  4. Se va a ir "Historiando". Señales del 2012.

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  5. la bobada literaria es mi nuevo dios, es mi diosa, mi norte, mi todo! LAS AMO!!! por favor, esto es lo mejor que haya leído en mi vida. GRACIAS VIDA, POR HABER PARIDO A ESTAS MUJERES QUE DESDE EL ANONIMATO REVELAN LA VERDADERA ESENCIA DE LA VIDA! gracias BOBADA LITERARIA!

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  6. Creo que ese Bechara de quien hablan tambien les hizo la declaración de amor

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  7. Además de tener buena sazón y "chupar" delicioso, Bechara carga con la leyenda de ser el Lorenzo Lamas de Los Andes (no de la cordillera sino de la Universidad). Tenía el pelo largo y se creía todo un renegado. Papasito.

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  8. Bechara es deli, me suena a bechamel.

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  9. Nah excelente, me reí demasiadoooo, qué pena esos escritos de ese tipo, es de lo más burdo, vulgar que mis ojos han visto. Parecen crónicas de películas porno.

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  10. yo a veces no se si este blog se inventa a esa gente tan paila o es que el mundo es asi de paila...

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  11. Si yo fuera una prostituta de las que trabajan a tres cuadras de la Universidad de los Andes, le abriría de una las piernas a este señor. De hecho ni le cobraría si me lee uno de esos poemas tan sabrosos.

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  12. la editorial Mi propio bolsillo siempre es sospechosa.
    Este man se eyacula!! jajaja, buenísimo.

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  13. [ Jajajajajajajaja. Que ladrillo tan berriondo. La prosa más antierótica desde Carlos Cuahutémoc Sánchez. Y el audio de la entrevista casi parece mandado hacer. Cuanta gracia, cuantaelocuencia!

    Que bueno empezar la semana con risa, sobre todo la que causa un pendejo pretensioso y bocón.

    Saludos Bobas! ]

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  14. Eso es lo que pasa cuando se estimula el desarrollo indiscriminado de la autoestima en los niños. Mejor traumado que boleta (o bobo literario).

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  15. Uy, voy a mandar ya mis cuentos a esa revista. Si lo que publican es lo que hay ahí, creo que por fin encontré uan revista que no me va a rechazar un texto.

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  16. Y yo que pensé que después de Andrés Ospina no iba a haber alguien más bobo...

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  17. jajajaja me eyaculé de la risa... jajaja qué blog tan bueno!

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  18. mucha magia desparramada por este par de imbeciles

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  19. Y a eso súmenle la algarabía que hacen los medios en torno a alguien. Sobrevaloran todo lo malo.

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  20. Me encanta el humor colombiano. Acá en Argentina también tenemos gente como ustedes! Un abrazo fuerte

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  21. Jajajaja.... q man tan pailas: Habla de la misma mier.. q escribe....
    IMBECIL!!! Apocaliptica es la forma tan asquerosa en la q escribes y hablas..... Lsr!!!
    Igual de paila el q lo entrevista... ¬¬

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  22. Esto es similar a lo del factor X o lo de protagonistas de novela, buscar alguen casi retrasado para burlarse de el/ella

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  23. Dicen que el desgraciado del Juan Pablo Plata le cobro plata por la entrevista y que después lo tracionó boletiándolo con eso de que Bechara se autoeditaba. A Bechara, por mal escritor, nadie le publica, ni lo entrevista de buena gana. Todo le toca bajándose de guita $$$. Eso sí, bobas, sonaron muy resentidas por no tenar tanta dinero como él.

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  24. No, no solo escritor de culto, sino un ejemplo de creerse un profesional sin haber comenzado a estudiar lo que se supone lo hará un profesional (Y no me refiero a cartones, pues para eso me pirateo uno de los Andes :P). Por cierto, este post, junto con otros valiosísimos como el de Ensuncho, Andrés Ospina, y el mocoso poeta, ya no pueden ser 'personaje del mes' sino algo así como 'servicio social a las letras colombianas' o ubicarlos en una categoría especial para facilitar su búsqueda futura con fines pedagógicos. No ignoren las propuestas de sus 'fans' bobas, si hasta estos 'escritores' revelación (los conocí leyendo este blog) se toman el trabajo de responderles agradeciéndoles por sus posts (¿Creerán que solo son una bobada, a pesar de las citas?:/). Suerte. Me hicieron reír.

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  25. Oigan yo no se que paso con mi comentario... el punto es que soy muyyy impaciente. Entonces vuelvo a decirles en resumidas cuentas lo que les quiero decir:

    Entre para ver que habian escrito de Eduardo Bechara pero esto me pareco una bufonada. Les digo de todo corazon, y a mi no me gusta E. Bechara a nivel literario, o por lo menos la mayoria de lo que he leido, que esto me parece una falta de respeto.

    Por que ustedes hacen creer al lector del blog que 1. los E. Bechara se pagan sus propias publicaciones, 2. les falta algo en el cerebro, 3. que por que ustedes no estudiaron en la Universidad de los Andes y no son Argentinas, tienen derecho literario a decir todo esto de alguien (son las cinrcunstancias de cada cual...) 4. Que ustedes nunca tuvieron un orgasmo o les hablaron sucio o algo asi...

    Yo admiro la gente que sigue un sueno.
    Si quieren ser criticas literarias, haganle, las apoyo, pero con su firma, con su cara, para que no sean critica sin rostro...

    No es justo criticar a alguien con nombre propio y apellido, si uno publicar el nombre propio... Con todo carino les digo esto.

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  26. -n- q pena...
    y realmente admiro de E. Bechara q es una persona q sigue su sueno.

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  27. Quiero ver cuando alguna de las bobas publique algo en serio, como le van a a dar por el culo.

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  28. Yo creo que hacer este blog es publicar algo en serio, ya tienen mas de 200 entradas y siguen siendo buenos (buenas), si se ponen a sacar algo "en serio", como un libro todo trascendental, caerian en eso que critican, ademas sin hiperlinks no tendrian tanta gracia.
    Y con esta entrada la sacaron del estadio, sigan criticando, ya dieron la cara y me siguen pareciendo unas mamasitas.

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  29. Yo creo que el anónimo que acabó de escribir, tiene una fijación... si ya les vio la cara y todavía las considera sexys. Este blog se llena de aberrados en cantidades alarmantes.

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  30. Si este guevon es así de sensible, a que mojo cuco y sorbió moco. Y por cierto bobas, creo que les falto darle más palo...

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  31. Eduardo Bechara Navratilova28 de febrero de 2011, 18:54

    No saben todo lo que me reí leyendo esto. Y lo digo muy en serio. Que viva la bobada literaria.

    Eduardo Bechara Navratilova

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  32. La clave del exito en la vida es ser inmune a la critica,tener sentido del humor y ser inteligente, esa es la diferencia entre los talentos y el resto

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  33. Bobas yo creo que ustedes estaban borrachas y vieron doble ya tiene uno para cada una, pilas pues.

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  34. http://www.kienyke.com/2010/12/02/la-bobada-literaria-las-verdaderas-ninas-mal/

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  35. Qué tipo tan Sohez!

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  36. jajajaj este Eduardo es un duro...va a llegar a Caracas en dos anos y medio! que vivann los parasitos!!

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  37. Gracias bobas por su genialidad. Me gustaría "nominar" a Eduardito al mejor peor, al más bobo, al ego más ego del ego de los egos, por el poema que publicó esta semana de 2014 en todos sus medios y por todos los medios.

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