¡Extra, extra! En las noticias del estreñimiento, les contamos que el surreality favorito de la bobósfera anticipó un capítulo. Todo porque ocurrió algo inesperado: las miembras de La bobada literaria, que somos más verdes que los Mockus, nos vimos en la penosa obligación de destituir a Jaime Espinal del Desafío literario: Los más inteligentísimos escritores, tras su aparición en el Teatro Nacional Funny Mickey, donde llegó a lagartear el día en que Vladdo demostró que es más aburrido en vivo que en papel.
La razón fueron unas comprometedoras fotos del autor de marras, más conocido en el círculo boboliterario como La pantera rosa, en trajes y poses dudosas, en un catálogo llamado Shock. Cuando las vio, en medio de una indignación que realzó su bizquera, Raimundo Angulo dijo "aquí, en el caso del Concurso Nacional de Bellezura, si aparecen fotos de esa índole, la candidata es destituida. Si una candidata posó o modeló alguna vez en ropa interior, le dice adiós a su sueño de ser reina".
Pero cuando se le recordó que no se trataba del reinado ni de ropa interior, afirmó, apenado por lo que llamó "un lapsus de senilidad", que "qué pena, me confundí de programa, pero las reglas son las mismas, y un escritor que pose o modele en algo que parezca ropa interior, le dice adiós a su sueño de ser reina".
Las imágenes que causaron la destitución de Espinal, tomadas por Ángela González para la revista Shock, las presentamos a continuación*:
La razón fueron unas comprometedoras fotos del autor de marras, más conocido en el círculo boboliterario como La pantera rosa, en trajes y poses dudosas, en un catálogo llamado Shock. Cuando las vio, en medio de una indignación que realzó su bizquera, Raimundo Angulo dijo "aquí, en el caso del Concurso Nacional de Bellezura, si aparecen fotos de esa índole, la candidata es destituida. Si una candidata posó o modeló alguna vez en ropa interior, le dice adiós a su sueño de ser reina".
Pero cuando se le recordó que no se trataba del reinado ni de ropa interior, afirmó, apenado por lo que llamó "un lapsus de senilidad", que "qué pena, me confundí de programa, pero las reglas son las mismas, y un escritor que pose o modele en algo que parezca ropa interior, le dice adiós a su sueño de ser reina".
Las imágenes que causaron la destitución de Espinal, tomadas por Ángela González para la revista Shock, las presentamos a continuación*:
Su dolorosa salida deja ahora en la contienda únicamente a Efraím Medina –de quien Raimundo dice que prefiere ver desnudo que con esas prendas tan afeminadas– y a Gabriel Ruiz-Navarro, de quien sólo existe una foto y no está en Flickr. Mientras se despedía, Espinal afirmó que "qué chimba haber llegado a la final, este premio podía hacerme ganar el respeto que mi pintauñas me arrebató pero ante las decisiones del jurado no puedo hacer nada más que concentrarme en mi primera película, ahora que queda demostrado que también como escritor soy un fracaso". Entre llantos –que le hicieron correr el rimel–, también dijo que todos los votos que ha recibido, los cede a Gabriel Ruiz-Navarro, con quien construyó una sólida amistad basada en escribir como si estuvieran en el Messenger.
Así las cosas, la final del Desafío Literario está de infarto, apenas la campaña Retroceder nunca, Santos jamás supera las emociones de este maravilloso programa, pero a diferencia de esa campaña, sí serán ustedes, bobos lectores quienes decidan quién merece convertirse en el más inteligentísimo escritor de Colombia.
*Nuestras abogadas nos sugirieron poner el link directo a las fotos, pero al parecer la fotógrafa está tan avergonzada de su trabajo, que las desmontó de Flickr.

