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viernes, 6 de mayo de 2016

#WikiBobada

Edward Snowden, íntimo amigo de la casa boboliteraria, también está indignado por las columnas de los columnistas sobre otros columnistas que en realidad no son columnistas sino blogueros con influencias. Por eso, y porque necesitaba plata para unas bichas de bazuco, el activista hackeó el WhatsApp de una reputada cheer leader de opinión colombiana y los hallazgos son escalofriantes. Tanto que decidió llamarlos Las infiltraciones de Peach Melba.

Si usted no aparece en estos Bobotá Papers es porque probablemente no haga parte de la élite de los líderes y las lideresas de opinión. En ese caso, consiga una columna en el periódico de su barrio; es decir, en El Tiempo, donde sólo basta con ser amiwis de algún editor para que lo dejen escribir. Mientras tanto, comente con indignación el siguiente chat:







viernes, 30 de octubre de 2009

Desafío Literario. Capítulo 5: Una imagen vale más que mil páginas

Mientras los escritores aprenden a escribir, el Desafío continúa desafiando el verdadero talento literario. Después de probar la fotogenialidad y las aptitudes para lanzamiento de libros, los retamos a escoger las portadas más inmundas, acordes con la calidad de sus obras literarias. Sabemos que todos son muy cultos y llevan a un artista de pan integral en su interior –incluso figuras como Jaime Espinal son abiertamente integrales–, así que acá los tenemos presentando piezas gráficas que, si los editores tuvieran criterio, jamás hubieran visto la luz.

Para ponerle el criterio a esta prueba de impunidad –o, al menos, el Criterion– contratamos a Marta Granadas, Diego Mamaral y, desde ultratumba, David SinSuegra: tres figuras reconocidas por dejar el nombre del diseño gráfico colombiano más abajo que el de sus letras. Ni siquiera Enric Satué, famoso por atormentar a los estudiantes de comunicación visual, se salvó del ojo punzante de esta santísima trinidad del diseño nacional.

Los resultados y las obras en competencia, son los siguientes:


Buda Blues, Mario Mendoza
Una imagen incendiaria para una obra completamente ilógica.
Mención especial para la escogencia de la tipografía.


Demasiados héroes, Laura Restrepo
Sí, demasiados y, además, demasiado feos.


El poeta en el hotel, Juan Ensuncho Bárcena
¿La diseñaron en Power Point? No, ¡la diseñaron en Word!


El síndrome de Ulises, Santiago Gamboa
Si la obra se desarrolla en París, nada más funcional que… ¡una panorámica de París!
Y, por supuesto, los desnudos femeninos, que siempre venden.


Hot Hot Bogotá, Alejandra López González
No sabemos cuándo hace calor en Bogotá, pero estamos seguros que no es de noche
ni en la Torre Colpatria. Además, la tipografía es de nevecón.


La rambla paralela, Fernando Vallejo
Un escritor de sombrero, pantalón de rayas y gabardina tomando vino en Barcelona en verano.
¿Será que las editoriales no les pagan a los ilustradores?


Lo que le falta al tiempo, Ángela Becerra
Lo que le faltaba. Además de las mayúsculas iniciales, los pies son tan sensuales…
más cuando les caen hermosas gotitas de sangre femenina.


Los niños suicidas, Luis Fernando Charry
Existe un programa que se llama Photoshop, que tiene una ventana que se llama “Filtros”
y es de lo más de interesante, ¿cierto?


Melodrama, Jorge Franco
Inspirado en la Pietá, Franco demuestra una vez más que no tiene piedad con sus lectores.
Una portada con tetas vende más que un buen libro.
García Márquez dijo que quería pasarle la antorcha a Franco, seguramente para que queme sus libros.


No es una historia de amor, Jaime Espinal
Inspirada en la canción de Bon Jovi “This ain’t a Love Song”,
con esta portada no dan ganas de leer el libro, ni nada:
¿pintauñas, sangre hecha con témpera y un protagonista con chaqueta de plumas?
Gracias, pero no. Gracias.


Sin dirección, Gabriel Ruiz-Navarro
Aunque pocas veces lo sacan a relucir, nuestros diseñadores también manejan Illustrator.
Quizás no lo sacan a relucir porque su habilidad es peor que la de los principiantes.


Sin título (1977), Margarita Posada
En esta novela, que debió quedarse sin publicar, las virtudes del Photoshop
son apoyadas por torpes trazos de acuarela dignos de un niño de preescolar.
Claro, esa era la idea.


Su casa es mi casa, Antonio García Ángel
Lamentablemente no se trata de la canción de Suicidal Tendencies.
Es una de esas novelas urbanas salidas de taller literario que,
como indica la portada, están mal, hermano.


Técnicas de masturbación entre Batman y Robín, Efraím Medina Reyes
El onanismo literario no es exclusividad del blog El ojo en la paja.
Este escritor, que siempre aparece en sus portadas sin ropa,
sí que sabe de onanismo, de mal gusto y de peor gusto.


Todo pasa pronto, Juan David Correa Ulloa
Es en serio: manejar Photoshop es más que usar sus filtros.
El brillito es de lo más tierno.


Unos duermen, otros no, Eduardo Bechara Navratilova
Unos saben tomar fotos, otros no. Unos saben diseñar, otros no.
Carlos Duque es de los que nunca han sabido mucho, pero él insiste en hacerlo.
Para la muestra un mojón.

El veredicto de los jurados entregó la impunidad a Juan Ensuncho, declarando que “desde el casting, esta portada debió quedar fuera de concurso; es una lástima que no tenga más libros publicados”. Las observaciones de los tres jurados fueron generosas, hasta el punto de proponer una nueva disciplina para este tipo de piezas: el desdeño gráfico. Además, entregaron tres menciones especiales: a Jaime Espinal –quien se sigue perfilando como uno de los competidores más fuertes del Desafío Literario–, a Efraím Medina, gracias a la ridícula puesta en escena de sus portadas, y a Shakira, pues pensaron que la portada del libro de Ángela Becerra pertenecía a uno de sus álbumes. Los demás concursantes quedan amenazados por no tomarse siquiera la molestia de revisar las propuestas de portada para sus libros y serán ustedes, bobos lectores, quienes decidan cuál de ellos debe salir de la casa editorial estudio el próximo miércoles. Al lector que más veces vote le regalaremos cada una de las portadas impresas en papel higiénico, para que les dé el uso que se merecen.

viernes, 16 de octubre de 2009

El desafío literario, la lucha de La bobada (Prueba 1: fotogenialidad)


La Bobada Literaria, interesada en la innovación y en cubrir todos los mediocres de comunicación, realizó una convocatoria a varios autores colombianos, invitándolos a participar en el primer reality de literatura hecho en Colombia, El Desafío Literario: La lucha de la bobada.

Con la presentación de la escritora, cantante, actriz y, a partir de hoy, presentadora Aura Cristina Geithner, los libretos del miniperiodista Chucky García y bajo la dirección de Javier Mejía, codirector de Las guisas de la mafia y Apocalipshit, este nuevo concurso promete romper todos los paradigmas y no recoger los pedazos. El casting estuvo a cargo del staff de La Bobada Literaria, después de realizar una convocatoria a la que se presentaron todos los colombianos que aprendieron a escribir en primero de primaria. Las extensas filas se redujeron notablemente cuando los aspirantes descubrieron que el premio consistía en la publicación de una obra literaria en el catálogo Biblioteca Peye de Sex Barrial. Los únicos que permanecieron fueron los colombianos que ni siquiera sabían leer; es decir, los periodistas de la Caca Editorial El Tiempo.

Por eso, los jurados decidieron hacer un llamado directo a diferentes escritores colombianos. Algunos, como Santiago Gamboa, fueron reticentes a participar; en su caso, porque temía que hubiera críticos en la casa editorial estudio y porque alguna vez este blog dijo algo sobre él que no le gustó. Pero al ofrecerle un puesto como representante de La Bobada en París aceptó gustoso (así que, a partir de ahora, el escritor lleva el título oficial de "representante de la bobada"). Otros, como Mario Mendoza, tardaron más de dos días en darse cuenta de que se estaban dirigiendo a ellos, embebidos como estaban en sus pensamientos.

Ricky Ricón Silva Romero envió un correo agradeciendo la oportunidad de salir de la casa de sus papás por unos días y llegó con dos maletas, una para los libros y otra para los DVD; sin embargo, en las pruebas de cámara demostró que no sabía bailar y no clasificó a la selección final. Efraím Medina consultó a los herederos de Germán Espinoso y RH Positivo-Durán, que le recordaron un contrato pendiente para hablar mal de ellos, así que va a aprovechar la oportunidad de hacerlo en este reality. En cuanto llegó a la casa editorial estudio, Medina se quitó la ropa; cuando le pidieron que se cubriera, lo hizo con uno de los libros de Ricky Ricón que ya nadie nunca leerá.

Juan Álvarez vino tras la oportunidad de ganarse un nuevo premio literario; sin embargo, no pasó el casting pues demostró que, definitivamente, no sabe escribir. A Jorge Franco tuvieron que decirle que Canal Caracol quería adaptar Melodrama para una telenovela porque el título les parecía muy original, así que llegó sugiriendo a los productores rebautizar el concurso, sencillamente, como Reality. A Jaime Espinal le atrajo que uno de los patrocinadores era Margaret Astor –con una dotación vitalicia de pintauñas– y no tardó en aparecer, igual que William Ospina cuando le comentaron que había un gran presupuesto para malgastar.

Una vez todos estuvieron en la casa editorial estudio y empezaron a comparar egos, los productores les dijeron que era hora de la primera prueba: tomarse fotos posando como escritores. Al no poder contar para esta actividad con Daniel Mordzinski, quien rechazó la generosa oferta porque estaba en Francia, Carlos Duque se ofreció a hacerla; pero fueron los productores quienes se vieron en la obligación de rechazarlo por su notable falta de talento. Así que optaron por ir a Foto Japón y traer al primer practicante que encontraron, un anónimo que tomó las fotos que relacionamos a continuación. Señores y señoras, conozcan a los concursantes de El Desafío Literario: La lucha de la bobada.

Acá empieza el primer capítulo del primer reality de escritores colombianos. Miren y lloren.

Ángela Becerra
Cali, 1957
Su obra cumbre es un asadero llamado Las becerradas de Ángela.
Sus influencias son la Colombia optimista y la Colombia buena.
Está en el reality buscando el respeto que no le dan los galardones.

Alejandra López
Cali, 1977
Su obra cumbre es un local de comidas rápidas llamado Hot Dog Bogotá.
Sus influencias son las telenovelas mexicanas y los comunicados de prensa del Teatro Libre.
Está en el reality porque pensó que era un verdadero premio de literatura.

Antonio García
Cali, 1972
Su obra cumbre la escribió Mario Vargas Llosa.
Cuando joven quería ser Gonzo.
Está en el reality porque la cucharita se le perdió.

Eduardo BecharaBogotá, 1972
Su obra cumbre será autopublicada algún día.
Sus influencias son Shakira y los que donan plata para sus lindas causas.
Está en el reality porque se quedó sin tema para su blog.

Efraím Medina
Cartagena, 1967
Su obra cumbre es Jaime Espinal.
Sus influencias son Germán Espinoso y RH Positivo-Durán.
Está en el reality para comparar el tamaño de sus genitales con los demás escritores.

Fernando Vallejo
Medellín, 1942
Su obra cumbre es un libro igual a todos los demás que ha escrito, pero con diez nombres distintos.
Sus influencias son su ego y él mismo.
Está en el reality para poder hablar mal de La Bobada Literaria.

Gabriel Ruiz-Navarro
Barranquilla, 1982
Su obra cumbre fue publicada por Sex Barrial.
Sus influencias son Bolaño, Ensuncho y Carver.
Está en el reality para reinvindicarse con La Bobada Literaria.

Jaime Espinal
Medellín, 1980
Su obra cumbre es una chaqueta con plumas de pavo real.
Sus influencias son David Bisbal y La Pantera Rosa.
Está en el reality para hablar de pintauñas con Margarita Posuda.

Jorge Franco
Medellín, 1962
Su obra cumbre fue inspirar una canción de Juanes.
Sus influencias son Juanes y Sergio Fajardo.
Está en el reality para ver si aprende a escribir.

Juan David Correa
Bogotá, 1976
Su obra cumbre son las minúsculas de Arcadia.
Sus influencias son la Crema S de Pond's Ford y el Washington Pond's.
Está en el reality para ver si alguien compra su novela.

Juan Diego Mejía
Medellín, 1952
Su obra cumbre es firmar cheques en una productora de comerciales.
Sus cheques no tienen fondos.
Está en el reality para ver si se gana una platica extra, que esa nunca sobra.

Juan Ensuncho
San Marcos del Carate, Sucre, 1975
Su obra cumbre es una serie de obras (documentales, libros, música) que sólo conoce él.
Sus influencias no existen, por eso es que nunca ha podido publicar.
Está en el reality para divulgar el verbo "ensunchar", sinónimo de "robar" pero con menos talento.

Laura Restrepo
Bogotá, 1950
Su obra cumbre la escribió Saramago.
Sus mayores influencias son Saramago y Saramago.
Está en el reality porque Saramago dijo que quería participar en un reality.

Luis Fernando Charry
Bogotá, 1976
Su obra cumbre fue publicada en la editorial de la que él es editor.
Sus influencias son los poetas malitos.
Está en el reality porque Villegas Editores tiene una pésima oficina de prensa y nadie sabe que publican más que libros para mesas de centro.

Margarita Posada
Bogotá, 1977
Su obra cumbre fue estar en la Feria del Libro posando para RCN.
Sus mayores influencias son los proverbios populares.
Está en el reality para ver si la ponemos de presentadora el próximo año.

Mario Mendoza
Bogotá, 1964
Su obra cumbre está a punto de ser revelada en un sueño.
Sus mayores influencias son la urbe, la metrópolis y la ciudad.
Está en el reality para comprender mejor el comportamiento humano en Metrópolis, el centro comercial.


Santiago Gamboa
Bogotá, 1965
Su obra cumbre fue conseguir un cargo diplomático y no mover un dedo para ganarse el sueldo.
Sus mayores influencias son Plinio Apuleyo Mendoza y Noemí Sanín.
Está en el reality porque fue declarado "representante de la bobada".

William Ospina
Padua, Tolima, 1954
Su obra cumbre es aburridísima.
Sus influencias son Hernán Cortés y Lorenzo Lamas.
Está en el reality para ver si en una prueba lo obligan a cortarse su cola de caballo, que de verdad ya huele a cola de caballo.


Después de ver estas espectaculares fotos, la idea es que ustedes, bobísimos lectores, escojan en la columna de la derecha quién debe ganar la impunidad en esta prueba: el autor que tenga menos votos al finalizar el próximo jueves pasará de largo en el primer desafío de escritura y clasificará automáticamente al capítulo 3 sin importar si la sandez que escriba tiene la misma calidad que Paraíso Travel. Voten ahora* y escojan al escritor más bobo de El Desafío Literario: La lucha de la bobada.

*Valor del voto €4.350 más IVA. Entre los votantes se rifará una edición impresa de La Movida Literaria.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Maestría en Manitas Creativas

En un país donde los escritores saben muy poco de literatura pero, claramente, no saben nada sobre cómo escribir, La Bobada Literaria asume el compromiso de ayudar a las futuras generaciones para que no tengan que leer las risibles Rosario Tijeras, Satanás, Justos por pecadores o cualquiera de los libros de Germán Castro Caycedo. Por eso, convencidos de que éste será el texto más citado por las profesoras de escuelas rurales y distritales que ya no saben qué más hacer con aquel remoto escrito de García Márquez, Por un país al alcance de los niños, presentamos a continuación el pénsum del Taller de Manitas Creativas La Bobada Literaria, con el fin de apoyar la educación de los nuevos guanabís y los artistas de pan integral. La cuidadosa selección de los docentes busca generar la definitiva aniquilación de los mismos.

Efraím Medina Reyes: "Inicio, desnudo y desenlace". 1 crédito.

Mario Jursich: "Erre con erre cigarro y otros trabalenguas para niños". 2 créditos.

Marianne Pond´s: "Escribir para producir arcadas". 1 crédito.

Jorge Franco: "La novedosa técnica del flashblack". Total descrédito.

Nahum Montt: "El Tiempo, El Espacio y El Espectador: grandes fuentes de inspiración". 2 créditos.

Jaime Andrés Mansalve: "Música para mis calzones". 1 crédito.

Gusta Bobo Lívar: "Sin tetas no hay paja rusa". 1 cerdito.

Santiago Gamboa: "Si escribir no es negocio, recurra a la diplomacia" y "Diplomacia para escritores". Sin réditos.

Jaime Espinal: "El spandex en la literatura". Crecido.

Mario Mendoza: "Cómo posar para las fotos mirando al infinito". 1 crédito. Y "Un pelo blanco y lleno de canas y otras incongruencias para ganarse el Premio Planeta". Crédito bancario.

Ricky Ricón Silva Romero: "Cómo escribir novelas sin salir de la casa (de los papás)". Crédito vitalicio.

Laura Restrepo: "Cómo escribir igual a los jurados y ganarse los premios". Todos los créditos.

Cameo Jiménez: "Lo breve, si breve, dos veces breve". Bolsa de créditos y pasantía no remunerada en la revista El Maloliente.

Patricia Castañeda: "El arte de escribir cuentos con palabras como Nokia". 5 mil minutos de crédito a todos los celulares.

Piedad Dubonnet: "Cómo escribir versos culifruncidos". 1 crédito.

Juan Álvarez: "Cómo ser la eterna promesa de las letras". 1 comparendo en la Secretaría de Movilidad.

Juglar del Zipa: "Periodismo, historia y culinaria". 25 ajiacos.

Antonio García Ángel: "Cómo escribir novelas de Vargas Llosa y llevarse el crédito". El crédito es para Vargas Llosa.

Margarita Posuda: "De este libro no leeré: el arte de ser selectivo". Crudito.

Luz Mery Giraldo: "Casa de citas". Te roba el crédito.

Juan Cagaray: "Referentes cultos para novelas que sólo uno entiende". Si se vende, 1 crédito.

Fernando Gómez: "Salta Chicharro". 1 crédito.

En un gesto magnánimo, La Bobada Literaria permitirá a la Fundación Gilberto Alzate decir que este taller es una iniciativa suya, para que dé la impresión de que en la entidad samuelista se preocupan por hacer algo. También proponemos a los aspirantes líneas de profundización en asocio con el Freud de la Universidad Nacional.