Edward Snowden, íntimo amigo de la casa boboliteraria, también está indignado por las columnas de los columnistas sobre otros columnistas que en realidad no son columnistas sino blogueros con influencias. Por eso, y porque necesitaba plata para unas bichas de bazuco, el activista hackeó el WhatsApp de una reputada cheer leader de opinión colombiana y los hallazgos son escalofriantes. Tanto que decidió llamarlos Las infiltraciones de Peach Melba.
Si usted no aparece en estos Bobotá Papers es porque probablemente no haga parte de la élite de los líderes y las lideresas de opinión. En ese caso, consiga una columna en el periódico de su barrio; es decir, en El Tiempo, donde sólo basta con ser amiwis de algún editor para que lo dejen escribir. Mientras tanto, comente con indignación el siguiente chat:
Mostrando entradas con la etiqueta Ricardo Silva Romero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ricardo Silva Romero. Mostrar todas las entradas
viernes, 6 de mayo de 2016
jueves, 17 de septiembre de 2009
Sea el próximo Ricky Ricón Silva Romero
Hacerse a un sueldito mientras se dedica a escribir novelas es más fácil de lo que parece: los articulistas culturales tienen tanto tiempo libre que, si no van a fiestas como Ricky Ricón Silva Romero, pueden publicar una novela al año y entrar a la lista de los escritores más prometedores del continente –así no cumplan la promesa–. Otros más flojos, como nuestro amigo Juan Cagaray, apenas han coronado una obra, pero siempre tienen tiempo para una vida mucho más relajada que la de los investigadores de programas de televisión cultural. Sabemos de otros famosos críticos de discos, libros o películas que disfrutan largas jornadas de ocio como el miniperiodista Chucky García, el pseudoperiodista Robert Di Nero y el obeso periodista Jaime Andrés Mansalva, pero su productividad es mucho más reducida que la del joven Ricky Ricón, sobre todo porque salen de casa después de las 8 de la noche.
Como La Bobada Literaria se las sabe todas –y las que no se sabe se las inventa–, hackeamos el computador de Silva y encontramos la plantilla con la que semana a semana tima a los editores de Semana. Decidimos desenmascararlo y tenemos el documento en exclusiva para nuestros seguidores. Aunque aplica especialmente para reseñas positivas de películas, este es el molde que utilizan todos los reseñistas del país, aún cuando hacen reseñas negativas de comerciales de televisión. La clave es copipeistear las frases más importantes de los comunicados de prensa o de reseñas ajenas y, ni siquiera, esforzarse por ver, leer o escuchar la obra que se va a reseñar. Aplíquela usted mismo y no se deje meter el autogol de ser hackeado por La Bobada Literaria. ¡Lo estamos acechando, Federico Arango Camambert!
_____________ (nombre de la película) es, sobre todas las cosas, un conmovedor relato _____________ (de suspenso, de carretera, de autor, de coautor, de aventuras, de humor, de la realidad, íntimo, con tono documental) que se convierte en una de esas bonitas historias –pensemos en _____________ de _____________ (película rara de director raro)– sobre _____________ (generalidades sobre el argumento, tomadas del comunicado de prensa).
Al final de _____________ (nombre de la película) queda un extraño sabor en la boca. Por el comportamiento de su héroe, interpretado por el brillante _____________ (nombre del actor protagonista; si es mujer, tenga cuidado de cambiar los géneros). La culpa, el desconcierto, el rencor, la ira, el dolor, el desasosiego _____________ (otros sentimientos encontrados al azar en un tesauro que demuestren un amplio léxico) que sienten quienes rodean a _____________ (nombre del personaje principal), suceden fuera de cámaras. Está en manos del público, que se ha sentido agobiado y que se ha dejado conmover, poner las cosas en orden, atar todos los cabos, imaginarse las secuencias finales.
_____________ (nombre de la película), que con justicia ganó el premio al mejor _____________ en _____________ (principal galardón de la cinta en cuál festival) es la prueba reina de ello: ha sido interpretada con toda la pasión del caso, ha sido musicalizada con el cuidado obsesivo de los cinéfilos, y ha sido filmada con muchísima paciencia, de tal manera que cada imagen tiene algo de pintura de _____________ (el pintor del que estén hablando más en People & Arts), y dice todo lo que los diálogos no alcanzan a decir, pero en verdad es un retrato compasivo y audaz.
El director de la película, _____________ (nombre del director y, si se puede, su nacionalidad), que se hizo un nombre a punta de relatos tan _____________ (adjetivo que suene rimbombante y que generalice; de nuevo, lea cuidadosamente el comunicado de prensa) como _____________, _____________ y _____________ (sus dos o tres últimas películas y el año de lanzamiento, tomados de IMDB), se dedica a observar, a dejar ser, como un documentalista preparado para lo que venga. _____________ (nombre de la película) es la mejor de las películas que ha filmado: porque su cámara se hace a un lado mientras sus héroes torturados logran sonreír, protegerse de la realidad y seguir con vida en el margen de una sociedad que no parece preparada para que la supervivencia deje de ser el principal de sus problemas.
[La calificación final, con estrellitas, puede ser la misma que tenga la película en IMDB o en all-reviews.com.]
Como La Bobada Literaria se las sabe todas –y las que no se sabe se las inventa–, hackeamos el computador de Silva y encontramos la plantilla con la que semana a semana tima a los editores de Semana. Decidimos desenmascararlo y tenemos el documento en exclusiva para nuestros seguidores. Aunque aplica especialmente para reseñas positivas de películas, este es el molde que utilizan todos los reseñistas del país, aún cuando hacen reseñas negativas de comerciales de televisión. La clave es copipeistear las frases más importantes de los comunicados de prensa o de reseñas ajenas y, ni siquiera, esforzarse por ver, leer o escuchar la obra que se va a reseñar. Aplíquela usted mismo y no se deje meter el autogol de ser hackeado por La Bobada Literaria. ¡Lo estamos acechando, Federico Arango Camambert!
_____________ (nombre de la película) es, sobre todas las cosas, un conmovedor relato _____________ (de suspenso, de carretera, de autor, de coautor, de aventuras, de humor, de la realidad, íntimo, con tono documental) que se convierte en una de esas bonitas historias –pensemos en _____________ de _____________ (película rara de director raro)– sobre _____________ (generalidades sobre el argumento, tomadas del comunicado de prensa).
Al final de _____________ (nombre de la película) queda un extraño sabor en la boca. Por el comportamiento de su héroe, interpretado por el brillante _____________ (nombre del actor protagonista; si es mujer, tenga cuidado de cambiar los géneros). La culpa, el desconcierto, el rencor, la ira, el dolor, el desasosiego _____________ (otros sentimientos encontrados al azar en un tesauro que demuestren un amplio léxico) que sienten quienes rodean a _____________ (nombre del personaje principal), suceden fuera de cámaras. Está en manos del público, que se ha sentido agobiado y que se ha dejado conmover, poner las cosas en orden, atar todos los cabos, imaginarse las secuencias finales.
_____________ (nombre de la película), que con justicia ganó el premio al mejor _____________ en _____________ (principal galardón de la cinta en cuál festival) es la prueba reina de ello: ha sido interpretada con toda la pasión del caso, ha sido musicalizada con el cuidado obsesivo de los cinéfilos, y ha sido filmada con muchísima paciencia, de tal manera que cada imagen tiene algo de pintura de _____________ (el pintor del que estén hablando más en People & Arts), y dice todo lo que los diálogos no alcanzan a decir, pero en verdad es un retrato compasivo y audaz.
El director de la película, _____________ (nombre del director y, si se puede, su nacionalidad), que se hizo un nombre a punta de relatos tan _____________ (adjetivo que suene rimbombante y que generalice; de nuevo, lea cuidadosamente el comunicado de prensa) como _____________, _____________ y _____________ (sus dos o tres últimas películas y el año de lanzamiento, tomados de IMDB), se dedica a observar, a dejar ser, como un documentalista preparado para lo que venga. _____________ (nombre de la película) es la mejor de las películas que ha filmado: porque su cámara se hace a un lado mientras sus héroes torturados logran sonreír, protegerse de la realidad y seguir con vida en el margen de una sociedad que no parece preparada para que la supervivencia deje de ser el principal de sus problemas.
[La calificación final, con estrellitas, puede ser la misma que tenga la película en IMDB o en all-reviews.com.]
martes, 15 de septiembre de 2009
Colombia es fachón
La Bobada Literaria también se preocupa, no como Alfred E. Neuman. Esta vez, estamos interesados por mejorar la imagen de Colombia en interiores y en exteriores. Por eso, nos asociamos con Colombia es Pasión y, en el mejor espíritu patriota de insignes personajes como Humberto Bronx y, sobre todo, del padre Ladrón de Guevara, hoy queremos volver a la vieja y sabia usanza de prohibir los libros que afectan la imagen de nuestra bella patria.
La lista que hoy presentamos, ampliada, será publicada por Ediciones Paulinas bajo el título de Pulgar de libros prohibidos por La Bobada Literaria e incluirá los siguientes títulos:
La Virgen de los sicarios. Esta novela habla de una Medellín exagerada donde a uno lo matan hasta por partir las servilletas a la mitad. Los ejemplares serán reeemplazados por otra novela escrita por un verdadero orgullo de Antioquia, Juanes, que será publicada primero en Twitter, en un único Twitt.
La casa grande y Cien años de soledad. Porque en Colombia nunca ha habido masacres, eso sólo pasa en países del tercer mundo como Ruanda o de gente iletrada como los alemanes. En su lugar, Juan Manuel Santos escribirá un poema en prosa dedicado al glorioso ejército nacional, en el que destacará todos sus actos positivos, bajo el título Los verdaderos positivos.
Al diablo la maldita primavera. Porque nuestro país es hermoso y no tiene por qué verse insultado con apologías de prácticas contra natura. Para recoger estos libros nos asociaremos con José Galat, que irá puerta por puerta cual testigo de Jehová recogiendo los ejemplares. Hemos estimado que el desplazamiento de Galat le permitirá pasar por dos casas al día.
Mi hermano el alcalde. Porque es del mismo autor de La virgen de los sicarios. Y porque cuenta la denigrante historia de un joven político homosexual que, delirando por un dengue sobre el que teme que sea sida –válgame Dios–, decide convertirse en alcalde de Támesis (Antioquia) con métodos tan alejados de nuestra realidad como que la diferencia en las urnas la hagan los muertos del pueblo. En su lugar proponemos que Daniel Samper Pizano escriba Mi hermano el presidente, sobre el insigne Ernesto Samper, que llegó al mandato con prácticas legítimas y que no es homosexual.
El eskimal y la mariposa. Porque queremos que en otros países nos recuerden por nuestro café y no por los crímenes políticos. Propusimos por tanto reemplazar el libro con uno escrito por Juan Valdez, El Espinal y la tierra hermosa.
Lara. No entendemos por qué Nahum Montt insiste con esos temas macabros, habiendo tanta cosa linda por mostrar de Colombia. En lugar de Lara, proponemos que Robinson Díaz escriba Sara. El texto se publicará primero en SoHo y luego en formato de libro con la editorial Debate.
Justos por pecadores. No sólo porque es muy mala, sino porque es muy mala con nuestros sacerdotes, llegando al abuso de llamarlos pederastas. La obra será reemplazada por Que canten los niños, del padre Efraín Rozo, también autor del manual didáctico infantil Yo rozo, tú rozas, nosotros rozamos.
Autogol. Porque queremos borrar el nombre de Escobar del recuerdo de los extranjeros, así sea el de Andrés. Estamos cansados de que lo primero que digan en el exterior sea, "Colombiano... ¡Escobar!", sin que estemos seguros de cuál de los dos están hablando. Por eso, daremos un adelanto a los miembros del equipo de prensa de la presidencia para que escriban una novela épica sobre el 5 a 0 contra Argentina. O a Federico Arango Camambert, que también se presta para cualquier cosa.
Todas las obras de Andrés Hoyos. No es que muestren una mala imagen del país, es que son muy aburridas y la idea es mostrar que en Colombia todo es tan, pero tan divertido...
Cóndores no entierran todos los días. Porque hay que dejar atrás un pasado tan remoto: eso de la violencia ya pasó, lo que tenemos es un conflicto armado. Y porque, según Wikipedia, es una película.
Todas las de Ángela Becerra. Porque Colombia es pasión, no melosería.
Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero. Porque el personaje no tiene nada que ver con Colombia y se la pasa exaltando las culturas de otras partes del mundo. Será mucho mejor la versión que proponemos de Maicol el Arepero, una saga escrita por Don Jediondo en la que el protagonista sueña con romerías, echa chistes de pésimo gusto, narra sus aventuras en paseos de olla y cuenta sus romances con mujeres de todos los rincones: desde Pore y Sibundoy hasta Majagual y Otanche, porque no hay mujeres más lindas que las colombianas.
El olvido que seremos. Porque, además de aburrida y reiterativa, es una historia muy triste y Colombia es un país alegre. Hemos propuesto a Samu El Moreno que, ya que no trabaja, dicte en reemplazo de esta obra una biografía de su abuelo a Yuri Chillán. Sabemos que ya su mamá está dedicada a esa tarea encomendada al hijo.
Angosta. Otra vez Héctor Abad Jr., ahora inventando una ciudad corrupta dominada por unos señores oscuros que deciden quién vive y quién muere y que, claramente, se basa en ese pueblo emprededor que ha salido adelante gracias al empuje de una sociedad y un señor nada oscuro que se llama Don Berna. En su lugar, Sergio Fajardo podría escribir Fachada, novela costumbrista sobre lo bonita que es la ciudad, las maquilas, las grillas, los parques y la narquitectura de sus bibliotecas y colegios.
Todos los libros de Andrés Caicedo. Es una vergüenza pública que los jóvenes lean a este ídolo de los drogaditos. Por eso, proponemos que alguien que en verdad deja en alto el nombre del país en el mundo del cine, John Leguízamo, escriba una novela ambientada en Cali –así no conozca la ciudad– titulada ¡Que viva Caliwood!
Sabemos que esta lista es apenas un abrebocas, un estado de emergencia, así que invitamos a nuestros lectores a ampliarla. Por último, revelamos que todos los libros impresos desde hoy deben llevar el imprimátur del señor Uribe Vélez o, en su defecto, de José Obdulio. Cúmplase y prohíbase a partir de la fecha.
La lista que hoy presentamos, ampliada, será publicada por Ediciones Paulinas bajo el título de Pulgar de libros prohibidos por La Bobada Literaria e incluirá los siguientes títulos:
La Virgen de los sicarios. Esta novela habla de una Medellín exagerada donde a uno lo matan hasta por partir las servilletas a la mitad. Los ejemplares serán reeemplazados por otra novela escrita por un verdadero orgullo de Antioquia, Juanes, que será publicada primero en Twitter, en un único Twitt.
La casa grande y Cien años de soledad. Porque en Colombia nunca ha habido masacres, eso sólo pasa en países del tercer mundo como Ruanda o de gente iletrada como los alemanes. En su lugar, Juan Manuel Santos escribirá un poema en prosa dedicado al glorioso ejército nacional, en el que destacará todos sus actos positivos, bajo el título Los verdaderos positivos.
Al diablo la maldita primavera. Porque nuestro país es hermoso y no tiene por qué verse insultado con apologías de prácticas contra natura. Para recoger estos libros nos asociaremos con José Galat, que irá puerta por puerta cual testigo de Jehová recogiendo los ejemplares. Hemos estimado que el desplazamiento de Galat le permitirá pasar por dos casas al día.
Mi hermano el alcalde. Porque es del mismo autor de La virgen de los sicarios. Y porque cuenta la denigrante historia de un joven político homosexual que, delirando por un dengue sobre el que teme que sea sida –válgame Dios–, decide convertirse en alcalde de Támesis (Antioquia) con métodos tan alejados de nuestra realidad como que la diferencia en las urnas la hagan los muertos del pueblo. En su lugar proponemos que Daniel Samper Pizano escriba Mi hermano el presidente, sobre el insigne Ernesto Samper, que llegó al mandato con prácticas legítimas y que no es homosexual.
El eskimal y la mariposa. Porque queremos que en otros países nos recuerden por nuestro café y no por los crímenes políticos. Propusimos por tanto reemplazar el libro con uno escrito por Juan Valdez, El Espinal y la tierra hermosa.
Lara. No entendemos por qué Nahum Montt insiste con esos temas macabros, habiendo tanta cosa linda por mostrar de Colombia. En lugar de Lara, proponemos que Robinson Díaz escriba Sara. El texto se publicará primero en SoHo y luego en formato de libro con la editorial Debate.
Justos por pecadores. No sólo porque es muy mala, sino porque es muy mala con nuestros sacerdotes, llegando al abuso de llamarlos pederastas. La obra será reemplazada por Que canten los niños, del padre Efraín Rozo, también autor del manual didáctico infantil Yo rozo, tú rozas, nosotros rozamos.
Autogol. Porque queremos borrar el nombre de Escobar del recuerdo de los extranjeros, así sea el de Andrés. Estamos cansados de que lo primero que digan en el exterior sea, "Colombiano... ¡Escobar!", sin que estemos seguros de cuál de los dos están hablando. Por eso, daremos un adelanto a los miembros del equipo de prensa de la presidencia para que escriban una novela épica sobre el 5 a 0 contra Argentina. O a Federico Arango Camambert, que también se presta para cualquier cosa.
Todas las obras de Andrés Hoyos. No es que muestren una mala imagen del país, es que son muy aburridas y la idea es mostrar que en Colombia todo es tan, pero tan divertido...
Cóndores no entierran todos los días. Porque hay que dejar atrás un pasado tan remoto: eso de la violencia ya pasó, lo que tenemos es un conflicto armado. Y porque, según Wikipedia, es una película.
Todas las de Ángela Becerra. Porque Colombia es pasión, no melosería.
Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero. Porque el personaje no tiene nada que ver con Colombia y se la pasa exaltando las culturas de otras partes del mundo. Será mucho mejor la versión que proponemos de Maicol el Arepero, una saga escrita por Don Jediondo en la que el protagonista sueña con romerías, echa chistes de pésimo gusto, narra sus aventuras en paseos de olla y cuenta sus romances con mujeres de todos los rincones: desde Pore y Sibundoy hasta Majagual y Otanche, porque no hay mujeres más lindas que las colombianas.
El olvido que seremos. Porque, además de aburrida y reiterativa, es una historia muy triste y Colombia es un país alegre. Hemos propuesto a Samu El Moreno que, ya que no trabaja, dicte en reemplazo de esta obra una biografía de su abuelo a Yuri Chillán. Sabemos que ya su mamá está dedicada a esa tarea encomendada al hijo.
Angosta. Otra vez Héctor Abad Jr., ahora inventando una ciudad corrupta dominada por unos señores oscuros que deciden quién vive y quién muere y que, claramente, se basa en ese pueblo emprededor que ha salido adelante gracias al empuje de una sociedad y un señor nada oscuro que se llama Don Berna. En su lugar, Sergio Fajardo podría escribir Fachada, novela costumbrista sobre lo bonita que es la ciudad, las maquilas, las grillas, los parques y la narquitectura de sus bibliotecas y colegios.
Todos los libros de Andrés Caicedo. Es una vergüenza pública que los jóvenes lean a este ídolo de los drogaditos. Por eso, proponemos que alguien que en verdad deja en alto el nombre del país en el mundo del cine, John Leguízamo, escriba una novela ambientada en Cali –así no conozca la ciudad– titulada ¡Que viva Caliwood!
Sabemos que esta lista es apenas un abrebocas, un estado de emergencia, así que invitamos a nuestros lectores a ampliarla. Por último, revelamos que todos los libros impresos desde hoy deben llevar el imprimátur del señor Uribe Vélez o, en su defecto, de José Obdulio. Cúmplase y prohíbase a partir de la fecha.
jueves, 10 de septiembre de 2009
Maestría en Manitas Creativas
En un país donde los escritores saben muy poco de literatura pero, claramente, no saben nada sobre cómo escribir, La Bobada Literaria asume el compromiso de ayudar a las futuras generaciones para que no tengan que leer las risibles Rosario Tijeras, Satanás, Justos por pecadores o cualquiera de los libros de Germán Castro Caycedo. Por eso, convencidos de que éste será el texto más citado por las profesoras de escuelas rurales y distritales que ya no saben qué más hacer con aquel remoto escrito de García Márquez, Por un país al alcance de los niños, presentamos a continuación el pénsum del Taller de Manitas Creativas La Bobada Literaria, con el fin de apoyar la educación de los nuevos guanabís y los artistas de pan integral. La cuidadosa selección de los docentes busca generar la definitiva aniquilación de los mismos.
Efraím Medina Reyes: "Inicio, desnudo y desenlace". 1 crédito.
Mario Jursich: "Erre con erre cigarro y otros trabalenguas para niños". 2 créditos.
Marianne Pond´s: "Escribir para producir arcadas". 1 crédito.
Jorge Franco: "La novedosa técnica del flashblack". Total descrédito.
Nahum Montt: "El Tiempo, El Espacio y El Espectador: grandes fuentes de inspiración". 2 créditos.
Jaime Andrés Mansalve: "Música para mis calzones". 1 crédito.
Gusta Bobo Lívar: "Sin tetas no hay paja rusa". 1 cerdito.
Santiago Gamboa: "Si escribir no es negocio, recurra a la diplomacia" y "Diplomacia para escritores". Sin réditos.
Jaime Espinal: "El spandex en la literatura". Crecido.
Mario Mendoza: "Cómo posar para las fotos mirando al infinito". 1 crédito. Y "Un pelo blanco y lleno de canas y otras incongruencias para ganarse el Premio Planeta". Crédito bancario.
Ricky Ricón Silva Romero: "Cómo escribir novelas sin salir de la casa (de los papás)". Crédito vitalicio.
Laura Restrepo: "Cómo escribir igual a los jurados y ganarse los premios". Todos los créditos.
Cameo Jiménez: "Lo breve, si breve, dos veces breve". Bolsa de créditos y pasantía no remunerada en la revista El Maloliente.
Patricia Castañeda: "El arte de escribir cuentos con palabras como Nokia". 5 mil minutos de crédito a todos los celulares.
Piedad Dubonnet: "Cómo escribir versos culifruncidos". 1 crédito.
Juan Álvarez: "Cómo ser la eterna promesa de las letras". 1 comparendo en la Secretaría de Movilidad.
Juglar del Zipa: "Periodismo, historia y culinaria". 25 ajiacos.
Antonio García Ángel: "Cómo escribir novelas de Vargas Llosa y llevarse el crédito". El crédito es para Vargas Llosa.
Margarita Posuda: "De este libro no leeré: el arte de ser selectivo". Crudito.
Luz Mery Giraldo: "Casa de citas". Te roba el crédito.
Juan Cagaray: "Referentes cultos para novelas que sólo uno entiende". Si se vende, 1 crédito.
Fernando Gómez: "Salta Chicharro". 1 crédito.
En un gesto magnánimo, La Bobada Literaria permitirá a la Fundación Gilberto Alzate decir que este taller es una iniciativa suya, para que dé la impresión de que en la entidad samuelista se preocupan por hacer algo. También proponemos a los aspirantes líneas de profundización en asocio con el Freud de la Universidad Nacional.
Efraím Medina Reyes: "Inicio, desnudo y desenlace". 1 crédito.
Mario Jursich: "Erre con erre cigarro y otros trabalenguas para niños". 2 créditos.
Marianne Pond´s: "Escribir para producir arcadas". 1 crédito.
Jorge Franco: "La novedosa técnica del flashblack". Total descrédito.
Nahum Montt: "El Tiempo, El Espacio y El Espectador: grandes fuentes de inspiración". 2 créditos.
Jaime Andrés Mansalve: "Música para mis calzones". 1 crédito.
Gusta Bobo Lívar: "Sin tetas no hay paja rusa". 1 cerdito.
Santiago Gamboa: "Si escribir no es negocio, recurra a la diplomacia" y "Diplomacia para escritores". Sin réditos.
Jaime Espinal: "El spandex en la literatura". Crecido.
Mario Mendoza: "Cómo posar para las fotos mirando al infinito". 1 crédito. Y "Un pelo blanco y lleno de canas y otras incongruencias para ganarse el Premio Planeta". Crédito bancario.
Ricky Ricón Silva Romero: "Cómo escribir novelas sin salir de la casa (de los papás)". Crédito vitalicio.
Laura Restrepo: "Cómo escribir igual a los jurados y ganarse los premios". Todos los créditos.
Cameo Jiménez: "Lo breve, si breve, dos veces breve". Bolsa de créditos y pasantía no remunerada en la revista El Maloliente.
Patricia Castañeda: "El arte de escribir cuentos con palabras como Nokia". 5 mil minutos de crédito a todos los celulares.
Piedad Dubonnet: "Cómo escribir versos culifruncidos". 1 crédito.
Juan Álvarez: "Cómo ser la eterna promesa de las letras". 1 comparendo en la Secretaría de Movilidad.
Juglar del Zipa: "Periodismo, historia y culinaria". 25 ajiacos.
Antonio García Ángel: "Cómo escribir novelas de Vargas Llosa y llevarse el crédito". El crédito es para Vargas Llosa.
Margarita Posuda: "De este libro no leeré: el arte de ser selectivo". Crudito.
Luz Mery Giraldo: "Casa de citas". Te roba el crédito.
Juan Cagaray: "Referentes cultos para novelas que sólo uno entiende". Si se vende, 1 crédito.
Fernando Gómez: "Salta Chicharro". 1 crédito.
En un gesto magnánimo, La Bobada Literaria permitirá a la Fundación Gilberto Alzate decir que este taller es una iniciativa suya, para que dé la impresión de que en la entidad samuelista se preocupan por hacer algo. También proponemos a los aspirantes líneas de profundización en asocio con el Freud de la Universidad Nacional.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






