Las miembras de La Bobada Literaria decidimos dar una tregua a nuestro retiro y no retirarnos. Como un Mesías burocrático, resucitamos al tercer día hábil. El problema es que sin el blog nos quedamos sin absolutamente nada que hacer. Por eso, hoy vinimos a mostrar los resultados de la penúltima encuesta que le dejamos a nuestros bobos lectores: los Premios Bobel. Las conclusiones de nuestro laureado equipo de antropopólogos son las siguientes:
1. Los colombianos saben que la única paz verdadera es la de la tumba, por eso quieren que Juan Manuel Satán sea condecorado con el Nobel de Paz por enviar a por lo menos 2000 falsos positivos a la paz eterna.
2. Álvaro Uribe ya no le importa a nadie.
3. El aporte de Andrés Felipe Arias al comercio en los semáforos es digno de un Nobel de Economía.
4. Los hallazgos del DAS en la deposición de la oposición merecen el Nobel de Medicina.
5. Julio Nava pasará a la historia como el primer galeno en hacer una rinoplastia sin anestesia.
6. Como Álvaro Uribe ya no le importa a nadie, la pareja con más química la conforman Juanmis y el enano (el del Guiness, no la marca registrada por La Bobada Ilimitada).
7. @chicomatico es el único que le tiene miedo a @ensayista, por eso conforman un lamentable y mediocre matrimonio intelectual e inmaterial de las redes sociales.
8. Juan Manuel se perfila como el hombre del ano: también se merece el Premio Nobel de Física porque su cara (y el bótox) desafió todas las leyes de la física.
9. El reputado intelectual Pacho Santos cree que nuestras encuestas tienen rigor científico.
10. A pesar de la prematura muerte de Andrés Caicedo, la bobada nunca morirá. A menos que el mundo se acabe en 2012.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
El penúltimo adiós
Hace poco más de un año que a dos babosas resentidas a las que nos tiembla la voz nos dio por abrir un blog. Por suerte, esta aventura no nos llevó a descubrir que existen los sábados por la mañana –que ya destinábamos para acabar la rumba del viernes por la noche– o a encontrar ninguna otra nimiedad sobre el tiempo o los días de la semana.
Pocas semanas después de agregar a un enano al equipo, ya los autores de las letras más intrascendentes que ha dado internet estábamos siendo amenazados, como cualquiera que se atreva a decir algo en público en Colombia, y tuvimos que salir del país a vivir en Barcelona, hecho que automáticamente nos convertiría en escritores. Desde la capital catalana nos las arreglamos para dirigir una segunda temporada de un famoso reality que nos había dado por hacer con algunos de los malísimos autores colombianos –perdón por el pleonasmo–, y mientras vendíamos figuritas de Gaudí en el Parc Güell seguimos inventando otros textos que necesitaban de poca inventiva. Así, por ejemplo, revelamos las 101 cosas que todo colombiano debe saber sobre la cultura, nos inspiramos en el catálogo más esnob de los supermercados –la revista DonJuán– para seleccionar a las 10 doñajuanas del 2009, diagnosticamos las enfermedades del arte colombiano y hasta hicimos un museo.
Pocas semanas después de agregar a un enano al equipo, ya los autores de las letras más intrascendentes que ha dado internet estábamos siendo amenazados, como cualquiera que se atreva a decir algo en público en Colombia, y tuvimos que salir del país a vivir en Barcelona, hecho que automáticamente nos convertiría en escritores. Desde la capital catalana nos las arreglamos para dirigir una segunda temporada de un famoso reality que nos había dado por hacer con algunos de los malísimos autores colombianos –perdón por el pleonasmo–, y mientras vendíamos figuritas de Gaudí en el Parc Güell seguimos inventando otros textos que necesitaban de poca inventiva. Así, por ejemplo, revelamos las 101 cosas que todo colombiano debe saber sobre la cultura, nos inspiramos en el catálogo más esnob de los supermercados –la revista DonJuán– para seleccionar a las 10 doñajuanas del 2009, diagnosticamos las enfermedades del arte colombiano y hasta hicimos un museo.
El nuevo año trajo nuevas secciones, que se sumaron a nuestros pésimos chistes y a nuestro cubrimiento de la nimia cultura nacional: el bobo del mes –donde destacamos lo mejor de la política, la cultura y la bobósfera nacional–, el comunicado de prensa de la semana –un sentido homenaje a los jeques de prensa que hacen el trabajo de las salas de redacción de cultura del país– y la bobada retro –para recordar que, desde el principio, nuestros escritores han sido unos bobos–. Incluso, pidiéndole un préstamo al minerito Colmena, contratamos a Ricarbo Bada como corresponsal internacional.
Pero, como siempre, fracasamos: se nos venció la visa en España y tuvimos que volver a Colombia, a pesar de tener 4000 lectores semanales y otros tantos seguidores en Twitter nuestras entradas cada vez eran más malas y, finalmente, esta semana nos metimos con el escritor más equivocado de los últimos años: Andrés Caicedo. Lluvia. Nos hicimos a un enemigo muy poderoso que, desde ultratumba, nos jaló las orejas y nos hizo caer en la cuenta de que deberíamos dedicarnos al voleibol o, lo que es peor, a dictar clases en una universidad de pacotilla, montar un cineclub o aprender a bailar salsa. Nieve.
Por eso, anunciamos con dolor nuestro retiro de la blogósfera. Les dejamos el camino libre a los trolls que nos tienen en lista negra, a las ensayistas que no saben qué carajos es un ensayo, a l@s ensunch@s que nunca aprenderán a hacer poesí@, a las inmóviles movidas literarias y a los cocineros de aguados comunicaldos de prensa. Fuimos abatidas, aunque no en combate.
Como último adiós, al estilo de Paulina Rubio, dejamos esta conmovedora encuesta sobre el futuro:
¿A qué se dedicarán las bobas?
A escribir la revista de Colsubsidio
A defender televidentes
A ser un DJ set en Radiónica
A montar un bar en San Andresito
¿Qué van a hacer los fieles y bobos lectores de La Bobada Literaria?
Suicidarse
Montar una religión
Montar un blog llamado La Rebobada Literaria
Llorar escuchando a Maná
Pero, como siempre, fracasamos: se nos venció la visa en España y tuvimos que volver a Colombia, a pesar de tener 4000 lectores semanales y otros tantos seguidores en Twitter nuestras entradas cada vez eran más malas y, finalmente, esta semana nos metimos con el escritor más equivocado de los últimos años: Andrés Caicedo. Lluvia. Nos hicimos a un enemigo muy poderoso que, desde ultratumba, nos jaló las orejas y nos hizo caer en la cuenta de que deberíamos dedicarnos al voleibol o, lo que es peor, a dictar clases en una universidad de pacotilla, montar un cineclub o aprender a bailar salsa. Nieve.
Por eso, anunciamos con dolor nuestro retiro de la blogósfera. Les dejamos el camino libre a los trolls que nos tienen en lista negra, a las ensayistas que no saben qué carajos es un ensayo, a l@s ensunch@s que nunca aprenderán a hacer poesí@, a las inmóviles movidas literarias y a los cocineros de aguados comunicaldos de prensa. Fuimos abatidas, aunque no en combate.
Como último adiós, al estilo de Paulina Rubio, dejamos esta conmovedora encuesta sobre el futuro:
¿A qué se dedicarán las bobas?
A escribir la revista de Colsubsidio
A defender televidentes
A ser un DJ set en Radiónica
A montar un bar en San Andresito
¿Qué van a hacer los fieles y bobos lectores de La Bobada Literaria?
Suicidarse
Montar una religión
Montar un blog llamado La Rebobada Literaria
Llorar escuchando a Maná
jueves, 23 de septiembre de 2010
El comunicado de prensa de la semana: Quiroz insiste
En el momento en que pensábamos que nos estábamos yendo por el caño y contemplábamos la posibilidad de cerrar este espacio para crear un blog de trolls aún menos divertido, reapareció en la escena escultural colombiana uno de nuestros ladrones favoritos: Fernando Quiroz –sobre el que sólo nos atrevemos a hablar porque sabemos que tiene muchísimas menos fotocopias que Andrés Caixerox–. El autor de novelas tan imprescindibles como En esas andaba cuando la vi y Esto huele mal, que terminó llenando con su fetidez nuestras salas de cine, lanza su nuevo mojón literario: Como un bolero, el tema de nuestro comunicado de prensa de la semana. Podríamos hablar de la muerte del Mojo Jojoy en manos de las Chicas Superpoderosas, pero como somos tan cul(t)as preferimos a Quiroz.
Aunque este texto no está tan mal escrito como el de La 33 ni es tan intrascendente como aquel que anunciaba el nuevo trabajo del excelentísimo músico Danilo Gossaín, sí merece su lugar en estas pixeladas páginas gracias a aseveraciones como "Con un ritmo acompasado y preciso, Fernando Quiroz logra crear una atmósfera llena de sutilezas" o "Esta es una novela escrita con pulso firme, con tono sostenido e intimista", además del súper cliché "el autor va cincelando la forma de lo que será su apasionada vida". Además, y para evitar suspicacias, cabe decir que las relaciones íntimas que tiene el escritor con alguien del staff editorial de Planeta no tienen nada que ver con que le publiquen un libro peor que el anterior cada dos años.
Al hombre que con su cara inspiró a Moe, el cantinero de Springfield, le gusta el erotismo; por eso, para que quede claro lo del "ritmo acompasado y preciso" y "el pulso firme", les regalamos un delicioso extracto de Justos por pecadores, su novela anterior, que le engrosó el extracto bancario gracias a su dudoso segundo lugar en el dudoso Premio Planeta-Casamérica:
Yo estaba mudo, inmóvil, dominado por el pánico, cuando sentí que el padre comenzaba a limpiarme, primero la camisa y luego el pantalón, hasta que sus manos se detuvieron sobre mi miembro, que andaba tan asustado como yo. Cambió de pañuelo y me frotó con fuerza entre las piernas, de manera repetida, mientras pronunciaba palabras incomprensibles. Cada vez se acercaba más, hasta que su cuerpo estuvo casi todo encima del mío. Supuse que era un castigo y no fui capaz de retirarlo ni de pedirle que se detuviera. (...), me agarró con fuerza la mano derecha y la presionó con fuerza sobre la tela delgada de la sotana sobre su verga, y movió su mano sobre la mía al tiempo que decía "acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás", hasta que sentí que ahora era su miembro el que vomitaba.
El Grupo Planeta presenta COMO UN BOLERO, la nueva novela del escritor FERNANDO QUIROZ
“La magia del primer amor consiste en nuestra ignorancia de que pueda tener fin”. Así describe el pensador británico Benjamín Disraeli la primera de las interminables encrucijadas del corazón. Precisamente en esta ignorancia parece haber quedado atrapado Horacio, el protagonista de Como un bolero, que le da la vuelta a un destino que parecía ya escrito cuando deja todo para salir en busca de su primer amor.
Esta es también la historia de un hombre que decide convertirse en un amante insaciable mientras espera el regreso de la mujer que se ha robado para siempre su corazón. Se trata, simplemente, de un entrenamiento erótico que habrá de servirle en el momento de volverla a ver.
Con un ritmo acompasado y preciso, Fernando Quiroz logra crear una atmósfera llena de sutilezas. A partir de las delicadas constataciones del protagonista cuando es todavía un niño, el autor va cincelando la forma de lo que será su apasionada vida, un universo sin duda evocador e inquietante.
Esta es una novela escrita con pulso firme, con tono sostenido e intimista. Aunque por momentos la voz del narrador resulta dolida y melancólica, su lectura deja un agradable sentimiento, una suerte de satisfacción que se nos hace indescifrable.
Fernando Quiroz (Colombia, 1964) ha sido editor cultural y columnista del diario El Tiempo y ha estado vinculado a las revistas Cambio, Semana, Gatopardo, SoHo y Bacánika. En 1993 publicó El reino que estaba para mí. Conversaciones con Álvaro Mutis. Entre 2000 y 2001 fue corresponsal de Gatopardo en Buenos Aires. En 2002, Planeta publicó su primera novela, En esas andaba cuando la vi. En 2006 apareció Esto huele mal con el sello Seix Barral, novela que en 2007 fue llevada al cine. Con Justos por pecadores fue finalista del Premio Iberoamericano de Narrativa Planeta-Casamérica 2008.
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