miércoles, 20 de octubre de 2010

Ingrid Betancourt, personaje del mes en La Bobada Literaria

No sabíamos si escribir esta entrada en francés o en esperanto, pero como The Real Ramoncito se nos adelantó en la idea de empezar así este perfil, decidimos escribir en vil español y aclarar que esta es una entrada simbólica.



Esta prohembra merecería el título de boba vitalicia sólo por el hecho de haber nacido rodeada de notables figurines nacionales como Misael Patraña y Belisaurio, pero como hay tanta gente con esos méritos decidimos otorgarle un pequeño triunfo: ser personaje del mes en La Bobada Literaria.

Su carrera política empezó siendo aún una pequeñuela malcriada y autoritaria que, cuando entendió la diferencia entre una visa y una Visa, se casó con un francés y se dedicó a pasear por el mundo con pasaporte chinguen –aún no existía la Unión Europea, pero Ingrid ya la preveía–. Después aprovechó su arrolladora inteligencia, su sensual carisma y las no pocas palancas de su familia para alcanzar algunos cargos de elección popular sin necesidad de ser popular.

Su lánguida cara, su voz de burguesa arrepentida y sus huelgas de hambre –que, en realidad, sólo eran dietas para conservar la línea– la convirtieron en una de las políticas pioneras del free press. Mientras tanto, su ideal político no daba ni risa: un partido “verde” tan ecológico como una Hummer, unos discursos tan pendencieros y populistas como los de Moreno de Caro –pero con una que otra palabreja en francés para que no la calificaran de ordinaria– y una desbordada ambición política, la llevaron a ser candidata presidencial con un histérico 0.3% de favorabilidad en las encuestas.

Para comprar suficientes votos no le valieron su fortuna familiar, la mitad de los bienes de su ex esposo francés, la mitad de los bienes de su nuevo esposo colombiano con apellido francés, el saludo del presidente de Francia ni sus recurrentes huelgas de hambre. Por eso, un día decidió que la mejor forma de llamar la atención era yéndose a la zona de despeje de la guerrilla para demostrar que tenía más cojones que el mismo Presidente. No hacía falta el paseo para demostrar lo que era evidente –hasta un pez tiene más cojones que Andrés Patraña– y, a pesar de las advertencias, Ingrid terminó secuestrada por la guerrilla.

Muchos han dicho que “se lo ganó”; nosotras, en cambio, creemos que para hacer política hay que escuchar más a la gente, sobre todo cuando hace advertencias y está armada. De ahí en adelante, las ya conocidas palancas de su familia convirtieron a Ingrid en la Juana de Arco tercermundista: megalómana, ridícula y mártir. Y, mientras otros muchos secuestrados llevaban más años encerrados en la selva y sólo a sus familias sin palancas les importaba su suerte, Ingrid era el símbolo internacional del sufrimiento. Algunos incautos incluso dijeron “cómo está de flaca” cuando vieron las pruebas de supervivencia, olvidando que las huelgas de hambre eran su estrategia política más audaz.


Seis años después, el show de su liberación confirmó que Ingrid seguía dominando el francés aunque tuvo que practicarlo con un mico durante su secuestro: su primer discurso se cerró diciendo “l'opération a été parfait” –que sólo los francófonos sabemos que traduce “la operación fue perfecta”– y hasta pensaron nombrarla directora de la Alianza Francesa en Colombia. Pero sus ambiciones eran mucho más grandes: divorcio, libro, telenovela, demandas, intrigas, rifas, juegos y espectáculos estaban en los planes de la rebautizada Ingreed. El primer capítulo de su telenovela empezó cuando esta gala colombiana se bajó de un helicóptero original de un canal de televisión pero disfrazado de helicóptero del Ejército y trató a Juan Carlos Lecompte, el marido sumiso que la convirtió en dummy para no extrañarla durante el secuestro, con la frialdad que aprendió de sus captores.


Así, burlarse de su esposo humillado se convirtió en chiste cotidiano –tanto que hasta El Bobotazo le hizo un soporífero homenaje*– y en el programa de la Afrodescendiente Candela hicieron pollas para decidir cuál de los demás ex secuestrados fue su amante en cautiverio, convencidos de que es incapaz de soportar una huelga de hombre: el milico gringo de apellido latino, el político colombiano con nombre de celador o el soldadito cantautor más desafinado que Marbelle.

Después vino lo mejor: Ingreed quería salir hasta en los comerciales de Frutiño y, como el secuestro es el mejor taller literario, se sentó a excretar las 700 páginas con las que hubiera ganado El Desafío Literario. Como ven, bobos lectores, nosotras (ahora con barba) ya habíamos hablado de esta mártir de sí misma. Pero gracias a No hay silencio que no termine –libro que ya viene con título de telenovela para que Teleguisa no tenga que cambiarlo– decidimos darle el reconocimiento de ser personaje del mes. Y como esta es una bobada literaria, incluimos este “espectacular” fragmento, que demuestra por qué Héctor Abad Facholince es el escritor favorito de las tías solteronas, tanto que hasta tiene cara de tía solterona:
Evitando su mirada empecé a hacer cálculos. ¿Podríamos pasar por esa quebradura? En principio, si cabía la cabeza, cabría el cuerpo también. Recordaba mis juegos de infancia: me veía escurriéndome por entre las rejas del parque Monceau. Siempre era la cabeza la que lo bloqueaba todo. Ahora ya no estaba tan segura. El asunto funcionaba para un cuerpo de niño, pero, ¿serían iguales las proporciones de un adulto? Aunque Clara y yo estábamos bastante flacas, me inquietaba un fenómeno que había comenzado a notar algunas semanas atrás. A causa de nuestra inmovilidad forzada, nuestros cuerpos habían comenzado a retener líquidos. Era muy visible en el caso de mi compañera. En cuanto a mí misma, me costaba más trabajo juzgar, pues no teníamos espejo.

Se lo había mencionado a ella, y esto la había fastidiado profundamente. Ya habíamos intentado escaparnos otras veces y el tema se había convertido en motivo de fricción entre nosotras. Nos hablábamos poco. Ella estaba irritable y yo andaba presa de mi obsesión. No podía pensar en nada que no fuera la libertad, en nada diferente de cómo huir de las garras de las FARC.

[El resto de este “espectacular capítulo” lo encuentran acá, preparen una taza de café para no quedarse dormidos y anoten cada adjetivo rimbombante para utilizarlos cuando quieran escribir un libro aplaudido por Héctor Abad Facholince.]


Hablar en primera persona sólo confirma la arrogancia que la llevó hace unos meses a demandar “simbólicamente” a los Estados de Colombia y Francia por cifras que redondean unos 6 millones de euros en cada país, un símbolo con el que se podrían construir escuelas para los campesinos que, con su ignorancia, sirven de pedicure para “las garras de las FARC”. La misma arrogancia que la llevó a que, cuando la mayoría la criticó por su codicia, concluyera que “Colombia es un país lleno de odio, y por eso no voy a vivir acá”. En lugar de ello, tal vez prefiera quedarse en las playas de Miami con el personaje ese sobre el que dijo que era un primo, como lo demuestra esta foto, en la que queda claro que cada vez se parece más a Marcela Mar.


Pero todo es mentira, porque nuestra Juana de Arco no se detiene: quiere ser alcaldesa de Ramiriquí –el pueblo con el nombre más galicado de Colombia–, montar una sucursal de la Sorbona en nuestra ciudad –bautizada Sorbona de Mocos– y también quiere demandar a los productores de la telenovela sobre su secuestro por no poner a hablar en francés a Marcela Mar –la actriz que, con su nombre artístico, nos inspiró a rebautizarnos Bobada Bob–.


Y, para despejar cualquier duda que todavía quede de la bobada de Ingreed, miren lo que, en entrevista a Héctor Abad, dice que aprendió en sus largos años de secuestro:

“¿Sabes qué? Yo soy muy creyente. Y durante todos estos años lo que yo aprendí es que Dios piensa mejor que yo”.

*A pesar de lo malo, este es el mejor chiste realizado por El Bobotazo en toda su existencia, motivo suficiente para ratificar el galardón a Ingreed como personaje del mes.

viernes, 15 de octubre de 2010

Protagonistas de Nuestra Bobada

Las bobas que escribimos este ridículo blog no salimos de nuestro asombro luego de que, tras trinar el jueves de la semana pasada que Samuel Moreno acababa de llamar a felicitar por el Nobel a Germán Vargas Lleras, cientos de personas (incluyendo a muchos periodistas, como Julito) creyeran que la información era cierta. Y no estamos asombradas porque la información proviniera de esta prestigiosa caca editorial, sino porque para nosotras está muy claro que Samu El Payaso no tiene ni idea quién es Germán Vargas Lleras, y mucho menos quién es Mario Vargas Llosa y muchísimo menos que existe el premio Nobel.

Por eso –aunque en realidad no tiene nada que ver–, esta semana queremos presentar una guía para conocer, de vista, a algunos de los Protagonistas de Nuestra Bobada: los políticos que más figuran por su desfachatez en los medios colombianos, los que nos motivaron a vivir unos meses en Barcelona, los gobernantes que, en conclusión, hacen que la gente salga a marchar ya que en las urnas no puede expresar lo que piensa –o porque todavía no cree que en las ciudades el tráfico sea demasiado caótico–. Aunque uno de los elegidos en esta cortísima selección no es colombiano, sí es un ejemplo de que aquí preferimos echarle la culpa al vecino de la basura que nosotros mismos hacemos.

Y como el fusil es nuestra mejor arma, nos inspiramos en la única revista de peluquería que aburre hasta a las señoras que van a las peluquerías –Cromos– y recurrimos a los mismos políticos para que nos mandaran su foto favorita y nos contaran por qué les gusta, qué es eso que resume sus interesantes carreras. Como sabemos que a nuestros bobos lectores les encanta la política, dejamos una encuesta para que nos cuenten quién de los siguientes personajes debería ser el presidente de Colombia dentro de cuatro años. Estos son sus fotogeniales selecciones y las elocuentes palabras de sus sensuales posadores:

Armando Benedetti

Me gusta porque salgo en la plalla con un libro en las manos pero consentrado en un biqini (la verda es que yo no se ler). En el momento que se tomo la foto estoy pensando que si la mujer no biene porque le paresco interezante, voy a empesar a gritar "¿usted no sabes quien soy yo?" No les voy a contar como termino la istoria. Instrúigasen!

Enrique Peñalosa

Yo no sé por qué todos insisten en decir que soy un gomelo o que durante mi gobierno me la pasé haciendo globitos. Yo también pinté las casas de Ciudad Bolívar de colores para que los pobres se sintieran menos pobres y sembré bolardos en las aceras para que las caminatas de los ciegos fueran más divertidas. De paso hice el Transmiseria, un sistema insuficiente desde sus inicios pero que sirve para que los bogotanos se manoseen más. O sea, ¿por qué nadie me comprende?


Hugo Chávez


[Este es sólo un ínfimo fragmento de las razones por las que Hugo escogió esta foto] Me gusta. Me gusta porque demuestra todo mi carisma, mi carisma bolivariano, carisma venezolano. ¿Por qué no destruímos los símbolos del capitalismo y los adecuamos a los países en desarrollo, que sólo existen en forma simbólica, mientras que el proteccionismo del Norte expulsa a nuestros países de los mercados? ¿Por qué no estimular el chochalismo de compensación y promover las corrientes de inmersión dentro del Sur en vez de competir en forma suicida entre nosotros ofreciendo concesiones a las transnacionales del Norte? ¿Por qué no crear la Disneylandia del Sur? ¿Por qué no crear el Circo del Sur? ¿Por qué no? ¿Por qué? Estas y otras propuestas conservan su valor y esperan por nuestra voluntad política para llevarlas a la realidad. Pero finalmente, amigas y amigos, deseo referirme en especial a una propuesta que creo tiene gran significado dentro de este conjunto: en el Sur somos víctimas del monopolio mediático del Norte que actúa como un poderoso sistema encargado de difundir en nuestros países y sembrar en la mente de nuestros ciudadanos informaciones, ratones, valores y patrones de consumo que son esencialmente ajenos a nuestras realidades y que se han conformado como el más formidable y efectivo instrumento de dominación. Nunca es más perfecta la dominación que cuando logra hacer que los dominados piensen en los mismos términos que los dominadores. Para enfrentar y comenzar a cambiar esta realidad, es que me atrevo a proponer la creación de un canal de televisión animada que podría ser captado en todo el mundo con la información y las imágenes del Sur. Este sería el primer y fundamental escalón para romper el monopolio mediático. Este canal de televisión del Sur pudiera transmitir a todo el planeta, dentro de muy poco tiempo, nuestros propios ratones, nuestras propias raíces, para decirle a los pueblos del mundo, con el verso del gran poeta Mario Benedetti –ningún parentesco con Armando–, hombre de ese Sur profundo que es el Uruguay, allá donde el río de La Plata se abre tanto que parece un mar plateado, donde se bañan el Buenos Aires querido y el Montevideo azuloso en su poema: "El sur también existe" el cual leo a continuación: Te metistes conmigo, ratoncito. ¡Abajo el imperio!


Álvaro Uribe Vélez

Me gusta porque capta mi esencia. Me la tomaron en una ocasión en la que quise parecerme a mi inspiración, Adolfito, y lo saludé con un sonoro "¡Qui'ay, Hitler!".


Alvarito Uribe Vélez

Esta foto es mi favorita porque demuestra lo parecido que soy al mejor hombre que ha parido este país, a lo mejor que ha sucedido desde que se inventaron a Dios, al ingreso seguro que me deja dormir con la conciencia tranquila porque sé que la impunidad reinará.


Samu El Alcalde


Me gusta porque le hace creer a la gente que salgo preocupado, cuando en verdad a mí no me preocupa nada excepto mis manillas. Me estoy tapando los ojos porque estoy jugando a las escondidas con mi mamá, el verdadero alcalde de Bogotá.


Juan Carlos Abadía

Esta foto es mi favorita porque parezco un cantante de salsa de alcoba. Soy cara de niño, con alma de prohombre.

Édgar Rentería

En Colombia nos ponemos la política de gorra, por eso me encanta esta foto. El gorrito me da un aire hipster y el anillo me recuerda la plata que ahorré mientras fui embajador en Sudáfrica.

Francisco Santos
Me gusta porque me la tomaron con el comité de la ONU del colegio, y es un recuerdo de la época en que mejor me iba debatiendo.

Juan Manuel Satán

Así quedé después de que el indolente del Angelino no me llevó cargado hasta el carrito y me caí y me raspé. Eso demuestra que mi sangre no es azul.

Carlos Gaviria
Como ya estamos en Navidad –de hecho, estamos en Navidad como desde agosto–, decidí mostrarle al país mi nueva faceta: ya no más política, ya no más oposición, ya no más izquierda y mucho menos democracia; lo mío siempre fue y será llevar regalos alrededor del mundo. Jo, jo, jo.

Ahora, sí, bobos lectores, antes de que termine de empezar el gobierno de Juan Manuel Satán, ¡pronúnciencen!: ¿quién debería ser el próximo presidente de Colombia?

Armando Benedetti
Enrique Peñalosa
Hugo Chávez
Álvaro Uribe Vélez
Uribito
Samuel Moreno
Juan Carlos Abadía
Édgar Rentería
Francisco Santos
Juan Manuel Santos
Papá Noel

viernes, 8 de octubre de 2010

5 novelas esenciales de Vargas Lleras

Nuestra revista menos favorita, Arcada (vómito intelectual), se murió de la envidia por el perfil anticipado del Nobel que hicimos varias horas antes de que la Academia Sueca –la de las revistas porno– anunciara al ganador del premio de literatura más sobredimensionado del mundo. Lo que no sabe Marianne Pond’s es que en La Bobada Literaria también sentimos envidia: en su pasquín lograron en tiempo récord sacar de Wikipedia cinco reseñas de libros de Vargas Llosa y encasillarlas bajo el título de “novelas esenciales”. Como se nos adelantaron, y gracias a la llamada de Samuel a felicitar a Vargas Lleras por el premio, hoy los fusilamos y presentamos nuestra lista de los cinco libros más importantes del hoy Ministro del Interior y Solo Kuko, a quien ya le veníamos siguiendo los pasos artísticos desde los tiempos de la campaña presidencial.

Conversaciones en La Catedral
Novela fundamental en la que se relatan oscuros sucesos y diálogos políticos entre los miembros del partido Cumbia Radical presos por parapolítica en la reconocida y legendaria cárcel envigadeña. Este influyente libro inspiró a Los diálogos del Señor Plátano y sirve de libreto para las pruebas de Protagonistas de Nuestra Tele.

La ciudad y los porros
Otro de los libros que inclinó la balanza nórdica en favor de Vargas Lleras, relata sus dificultades juveniles para escapar de las drogas en la clase alta de una Bogotá en la que hasta el hoy presidente se trabó ocasionalmente –y no nos referimos a los problemas de movilidad–. Su frase más destacada al respecto, la que resume su lucha sólo la entiende alguien que se haya fumado un porro antes: "Ni permanente ni ocasional, ni en el colegio ni en la universidad".

La fiesta de la chiva
Parte fundamental de la campaña presidencial, esta novela llega hasta el fondo de una fiesta de lo más bogotana, carachas: una pintoresca chiva sale cargada de periodistas escuchando tropipop junto a socios del Santa Fe que gritan y chiflan al llegar al Parque de la 93 y cada vez que pasan por la zona T, todo con el fin de agasajar a la Chiva Cortés.

Pantalón y las vestiduras
Aunque no fue su más firme opositor, Vargas Lleras inspiró esta diatriba contra Mockus en el recordado acto de bajarse los pantalones en un auditorio de la Universidad Nacional. Así, define al candidato verde como un viejo neurótico y megalómano que ante situaciones desesperadas muestra las nalgas, les tira agua a sus contrincantes o reduce los debates a frasecillas bobaliconas. Su mejor capítulo fue titulado "A mí no me pagaron, me vine porque quise".

El tío Julito y el escribidor
Ser un líder de opinión no es fácil en un país en el que cambiar de opinión es más fácil que cambiar de calzoncillos. En este libro que alterna la realidad con una radionovela, Vargas Lleras despliega toda su lambonería hacia Julito, a quien define como "la cabeza más brillante de la radio colombiana". Aunque La WC le vaya a voltear la arepa cuando aparezca un político más corrupto, esta novela no deja de mostrar un tórrido romance entre la política y el periodismo.

Por último, y como buen #FuckingFriday, cerramos esta interesante entrada con nuestros análisis poblacionales: las encuestas de la semana pasada demostraron que nuestros lectores le siguen teniendo lástima a @ensayista, la mujer que con su espantosa cara –mas no con sus palabras– hizo que todos le tuvieran miedo, por lo que creen que anunciamos el final de La Bobada Literaria sólo para que ella sintiera que, por una vez en la vida, había tenido razón. Por otra parte, no se sabe quién será la próxima víctima de Mareo Alcallá, pero las opciones están para chupetearse los dedos: Ricardo Arjona, Isabella Santodomingo y el mismísimo Julito serán sus nuevos entrevistados. Esperen gratas sorpresas de La Bobada Ilimitada.

Con esas intrigas, damos paso a las encuestas de la semana, dos preguntas de interés general que, de seguro, cambiarán la vida de nuestros bobos lectores. Para votar, como aún no aprendemos de tecnologías más prácticas, sólo hay que ir a la esquina superior derecha y rellenar el huequito (guiño, guiño):

¿Cuál de los programas que habló de nuestro trino de Samuel felicitando a Vargas Lleras debería contratarnos?
El de Julito
El de Gustonto Gómez Córdoba
La Luciérnaga, para reemplazar a Don Jediondo
El nuevo de Díaz Salamanca
El de Colmundo que nombró César Escola

¿A quién quiere ver en el nuevo billete de $8.000?
A Jaime Garzón
A Pablo Escobar
A Gabriel García Márketing
A Shakira
Al Pibe Valderrama
A Betty, la fea